Rubén Darío Buitrón

Territorio de periodismo y ejercicio autocrítico del oficio

El tuitero 123 y dos extrañas no convocatorias

benditofutbol
La mayoría de hinchas del fútbol ecuatoriano lleva altiva, en su frente, la etiqueta “el tuitero 123”.
Me recuerda cuando en el 2005 el presidente de la República, coronel Lucio Gutiérrez, negó que el pueblo estuviera en su contra y dijo que los que protestaban eran “tres o cuatro forajidos”.
De inmediato, los “tres o cuatro forajidos” empezaron a llamar a las radiodifusoras, enviaban mensajes de texto SMS (aún no eran tiempos tuiteros) y se identificaban más o menos así: “Soy el forajido 1704540879” (que era el número de su cédula) y daban su nombre.
Pocos días después, Gutiérrez enfrentaba masivas protestas en Quito y cuando la gente llegó a la Plaza Grande, huyó en un helicóptero y abandonó el poder.
No fueron “tres o cuatro forajidos”. Fue el pueblo que se cansó y tomó la decisión.
Cuando un abogado del presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, anunció que demandará al dirigente de Liga, Rodrigo Paz, y “a 122 ciudadanos que en tuiter o Facebook ofendieron al presidente de la FEF”, ninguno de los presuntos delincuentes se quedó callado.
Por el contrario, explotaron en creatividad. Unos crearon el hashtag #DemándameCHIRIBOGA y, otros, #LárgateChiriboga.
El tuitero @JuanPablo_Farez recordó, tomando una imagen de la prensa, las razones por las cuales una mayoría de hinchas de la selección, que fracasó en el reciente mundial Brasil 2014 en medio de oscuras inculpaciones y verdades a medias, pide la salida de Chiriboga, quien ya ha amenazado que si lo siguen molestando se presentará en enero a las elecciones de la FEF. Si resultara reelecto estaría, al menos, 20 años al frente de la Federación.
Por eso, lo que hace @JuanPablo_Farez, con los datos del propio informe de la FEF sobre Brasil 2014, es tan importante para la reflexión colectiva.
Leamos las cifras:
-Nómina oficial de la Tri: 50 personas (entre futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes).
-18 invitados aparecen en la lista “Dirigentes/Funcionarios/Auspiciantes, entre ellos Iván Hurtado, quien como presidente de la AFE no entra en las tres categorías mencionadas.
-Además, Selim Doumet y Patricio Miño, presidentes de Asoguayas y AFNA, en ese orden.
-También Nassib Neme, presidente de Emelec (él dijo que no aceptó viáticos y que pagó su viaje de ida y vuelta).
-34 familiares del cuerpo técnico y jugadores fueron invitados al Mundial.
-Los que más parientes llevaron a Brasil fueron el DR Reinaldo Rueda y su asistente Alexis Mendoza, con cuatro personas cada uno).
-32 nombres (no se los detalla) están en la lista de “Prensa y varias personas que pagaron” sus pasajes, alimentación y movilización en el Mundial.
-18 nombres se citan en el Anexo D de “Familiares de directores (dirigentes de la FEF) /Canjes/Varios”. Aparecen Mauricio Chiriboga, y Carlos Villacís Jr. (parientes de Luis Chiriboga y Carlos Villacís, presidente y vicepresidente de la FEF). También Carlos Coello como pariente de Carlos Coello. Además, Yadira Jiménez, familiar de Guillermo Saltos Guale.
-$224.600 gastó la FEF en viáticos de invitados al Mundial.
-$93.000 se pagaron en viáticos a otros trece altos directivos de la FEF por viáticos en 18 días en Brasil ($400 diarios para cada uno).
-$82.400 gastó la FEF en viáticos de dirigentes, funcionarios y personal de apoyo ($200 por día a cada una de las 16 personas).
-$73.800 recibieron los presidentes de clubes y asociaciones (o sus representantes) por 18 días. Cada uno recibió $100 de viáticos diarios.
Lo que puso en su tuit @JuanPablo_Farez es una síntesis del informe de la misma Federación Ecuatoriana de Fútbol.
Sobre esas cifras, algunas extrañas, otras desproporcionadas, otras sorprendentes, debe dar explicaciones el presidente de la FEF.
La estrategia de defenderse atacando quizás le dé réditos a Chiriboga en lo jurídico, pero cada día suma más hinchas en contra.
Peor ahora, que, por extraña coincidencia, el frágil Sixto Vizuete, otra vez DT encargado (que hace pocos meses se quejaba en twitter de que lo maltrataron en la FEF), no convoca ni a Jefferson Montero ni a Antonio Valencia, quienes después de la denuncia de Montero tenían mucho que hablar.
Es más, Montero advirtió que “en la próxima convocatoria les dirá en la cara a los que jugaron por la plata y no por la camiseta”.
¿Es eso lo que Vizuete o sus “jefes” quieren evitar? ¿Qué más sabe Montero cuando afirma que es una pena no poder decirlo todo?
Pero las cosas no son tan fáciles como para silenciarlas con dos “no convocatorias”. Los hinchas quieren que se aclare todo y hasta arriesgan la posibilidad de ser enjuiciados.
Porque cada vez son miles y miles de tuiteros dispuestos a jugarse su integridad y su dignidad porque entienden que ha llegado la hora de que resucite el fútbol profesional con un cambio de liderazgo en la FEF.
Son miles y miles de tuiteros que esperan una autocrítica del señor Chiriboga y un paso al costado de toda la dirigencia que ya cumplió su ciclo.
Son miles y miles. Y cada día crecerá el número de hinchas y ciudadanos que se identifiquen como “el tuitero 123”.
No habrá cárcel donde quepa tanta gente.
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Fotografía tomada de Bendito Fútbol

¿La Tri juega con el corazón o con el bolsillo?

sevilla.abc.es
Cuando el delantero ecuatoriano Jefferson Montero denuncia que “hay jugadores que van por dinero a la Tricolor” está diciendo algo mucho más grave que el sensacionalismo con el que se pretende especular cuánto y cómo fue el reparto del dinero y de los premios.
No soy ingenuo. Sé que los grandes futbolistas del mundo ganan millones de dólares o euros en sus clubes y eso, en medio de la mercantilización del espectáculo, no lo comparto pero lo entiendo.
Sé, por supuesto, que la FIFA es una mafia dedicada a especular y comercializar el fútbol (ellos dicen “masificar e internacionalizar”) en todo el mundo y que manejan miles de millones de dólares en vender imagen, marcas, “sponsors”.
Sé que incluso los tentáculos de FIFA han llegado a influir en la política: fueron sus dirigentes quienes entregaron el trofeo de la Copa Mundial de Fútbol en Argentina al dictador Jorge Videla, quien se enorgullecía de las decenas de miles de muertos, desaparecidos, mutilados, torturados y vejados que dejó la masacre a los militantes de izquierda en los tenebrosos años del Plan Cóndor en el Cono Sur.
Así que nada de eso puede sorprenderme, pero sí me sorprende que aquellos seleccionados que cantan con fervor el himno nacional, que besan la camiseta como cuando en la escuela se jura la bandera, que miran al cielo y se persignan para ofrecer a Dios su gran jugada, en realidad estén calculando cuánto les tocará en el reparto por jugar más o menos minutos.
Jefferson Montero casi ha sido lapidado por sus colegas de la Tri por haber denunciado y sacado a la luz “cosas de camerino”. No, señores futbolistas. No es, como dice el defensa Frickson Erazo, suplente en un equipo brasileño, que Montero “ha quebrado los códigos de camerino”.
¿Códigos de camerino? ¿Los jugadores también se prestan para ocultar cosas de apostadores sombríos, para guardar secretos de ambición y para ser cómplices de acuerdos que no conoce el apasionado hincha, aquel que va a los estadios con fe y pasión y sinceridad y en realidad, por lo que ahora se sabe, es presa de la mentira de que en la cancha cada futbolista juega por amor al país?
Muchos teníamos indicios de cuestiones poco claras que ocurrieron con la Tri en Brasil. De que había dos bandos. De que era imposible clasificar con un técnico que mandaba a defender y no atacar. De alineaciones y cambios incomprensibles (poner un defensa cuando debes hacer goles para ganar el partido).
Y he aquí que Montero revela una de ellas con tal valentía que ha prometido decírselos en la cara a los seleccionados que se mantenían callados y que ahora lo cuestionan.
Supongamos que Jefferson no dice la verdad. Que lo convocan y no es capaz de mirar a los ojos a sus colegas. Que se queda callado. Podría ser su fin como futbolista de la Tri.
Pero yo me juego por el otro escenario. Creo en las palabras de Montero y creo en su valentía para afrontar lo que ha dicho.
Lo que está en duda es si la mafia futbolera local permitirá que se debata abiertamente el tema u optará por ordenar al obediente DT interino que no convoque a Jefferson -quien ahora juega en el Swansea de la Liga Premier de Inglaterra- para los próximos partidos amistosos de la Tri…
Con alto espíritu de ciudadano que ama su tierra y su patria, Montero ha dicho que a la Selección se va “a jugar por orgullo, no por dinero”. Y ha dicho más: él conoce jugadores que priorizaron el factor dinero en las discusiones previas a la Copa del Mundo.
“Yo soy responsable por lo que dije, les dije a algunos compañeros que soy responsable por lo que dije. Con unos me llevo y otros son compañeros, lo voy a solucionar adentro del equipo con los que tuve problemas por esto, tarde o temprano, en una próxima convocatoria. Igual, si un compañero tiene que hablar de mí, que sea de frente y en la cara, como yo lo haría”, expresó a los medios internacionales.
“Yo me refería a que hay jugadores que van por dinero y se los voy a decir a ellos mismos, porque ellos lo saben, porque en su momento me hablaron de eso en el Mundial, las cosas claras. Soy responsable de mis cosas, sé por qué dije lo que dije. Representamos al país y la verdad es que da mucha pena”, dijo Montero.
En los entretelones de estas declaraciones de un valiente futbolista que ama su país están las declaraciones del periodista Jorge Ramos, de ESPN, quien dijo públicamente que en la Tricolor existieron seis líderes que recibieron el 50% de los premios, Antonio Valencia, uno de los jugadores nombrados, se mostró muy indignado por estas declaraciones, aunque la lista de la FEF muestra que son cuatro (entre ellos Valencia) los que más recibieron. ¿Por qué esa injusticia?
Ese es otro tema y, como ha dicho el jugador Antonio Valencia, se resolverá en los tribunales. “El Toño” ha dicho que podría enjuiciar al periodista y este ha reiterado su información porque asegura tiene los documentos y las fuentes.
Lo que llama la atención, sin embargo, es la manera cómo Valencia trata a Montero: “Jefferson ya está grandecito. Él tiene que decir lo que pasó, ¿sabrá lo que quiso decir?”.
Luego expresó a radio La Red: “Todo lo que he hecho, lo he hecho con el corazón”.
Pero hay otras preguntas para el capitán del equipo. ¿Por qué Valencia jugó mal, de manera tan desconocida, los partidos del Mundial, pero sí se preocupó de que, antes de esos partidos, quedara claro el monto y la forma de reparto de los premios? ¿Por qué hizo una jugada que provocó su expulsión en el partido más importante? ¿Por el corazón?
Montero asegura que en el Mundial “pasaron cosas que la gente no sabe y decepciona no poder decirlo”.
El arquero de Liga, Alexander Domínguez, en la emisora SuperK 800, y Christian Noboa, en Radio Caravana, contradijeron a Montero: “No sé exactamente a lo que se refiere Jefferson, a lo mejor él vio algo que yo no vi en Brasil”, dijo.
Pero Montero dijo también que “todos lo que estuvimos ahí lo sabemos. No soy la persona indicada para decirlo, pero todo llegará a su tiempo”. Christian Noboa, del Dínamo de Moscú, respondió que para él “es un gran orgullo defender a la Selección. Lo que menos pienso es en el dinero y si una u otra persona pensó en eso no sabría qué decir. Yo hablo por mí”.
Y dijo algo esencial: “Si uno va pensando en dinero a la Selección es mejor que no vaya. Montero debería decir todo lo que él cree sobre el tema y no dejar a medias este asunto. Si él sintió que hubo un problema grave que lo diga, para resolverlo y crecer como grupo y selección”.
Noboa es un jugador que se entrega y en la cancha lo da todo. Casi imposible desconfiar de lo que dice.
Pero el problema es más grave: ¿por qué era tan importante negociar los premios y luego no se dio relevancia a la necesidad de jugar bien?
Según diario El Comercio, “hay un sistema en el que los futbolistas priorizan la gloria deportiva y por eso la distribución es equitativa. En el caso de Argentina, por ejemplo, que alcanzó la final del Mundial Brasil 2014, semanas antes del inicio del torneo los jugadores albicelestes y la directiva de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) ya establecieron el mecanismo de distribución de premios. Ellos presupuestaron que, de ganar la Copa, de los USD 35 millones para el campeón que entregó la FIFA, el 50% iba a arcas de la AFA y el resto era para repartirse entre los jugadores, cuerpo técnico y colaboradores. Cada uno iba a ganar USD 760 000, incluso los utileros y masajistas”.
Visto así -dice el diario- y según detalla el portal deportivo 4-4-2, “el arreglo entre la AFA y los referentes del plantel es justamente eso, un premio, una división de ingresos y no un intento de motivación económica. En un Mundial, y especialmente para Lionel Messi -ejemplifica- que está a la caza del mito Maradona, no hay mayor motivación que la gloria deportiva” (…).
“El mismo acuerdo se replica en el combinado de Uruguay. Otras selecciones establecieron montos fijos. Los ingleses, si eran campeones del mundo, habían acordado USD 600 000 por jugador de forma igual, mientras que franceses y brasileños coincidieron en un premio de USD 450 000 para cada uno”.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol tiene ahora otro problema de rendición de cuentas y de transparencia.
Si Montero ha dicho que “cosas internas impidieron que Ecuador siguiera en el Mundial”, eso debe aclararse.
De lo contrario, a partir de ahora, a miles o cientos de miles de hinchas les quedará la duda. ¿Lo que ven en la cancha cuando juegan los tricolores es por dinero o por corazón?
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Fotografía de ABC Sevilla

COMENTARIO
William Aldo Contreras Lipari
10:47
1

Corazón???
Esto comienza desde las formativas conozco a un deportista que no pudo continuar su carrera futbolistica En un equipo de suma trascendencia porque no compartió la mitad de su sueldo con el entrenador.
Ser Futbolista en Ecuador es una profesión sin color y a la espera de la venta al exterior.
hagamos un análisis
Porque la gente no va al estadio???
Por Economía precios (no)
Por bajo espectáculo (no)
Por ubicación (no)
Por Seguridad (SI)
Por preferir mirar el partido en la comodidad de su hogar junto a sus seres queridos (SI)

Entonces la dirigencia cambio su proyección financiera desde la taquilla que era el rubro que mantenía a un equipo de fútbol Ecuatoriano hacia la comercialización de jugadores al exterior.
Por vender los derechos de tv a canales de argolla que representan la actual miseria de relevancia del futbol Ecuatoriano.
no puedo creer que Venezuela exporte mas jugadores que Ecuador.
Aqui su nutrido listado
FRANCIA
Juan Falcón Aristeguieta, Vizcarrondo
ESPAÑA
Jeffrén Suárez y Dani Hernández
SUIZA
Frank Feltscher Alexander González
Pedro Ramírez
RUSIA
Salomón Rondón
CHILE
Javier González
COLOMBIA
Alejandro Guerra
MÉXICO
La “Pulga” Gómez
Giancarlo Maldonado
INGLATERRA
Fernando Amorebieta
ESTADOS UNIDOS
Bernardo Añor Diomar Díaz
Giovanni Savarese
PORTUGAL
Mario Rondón
Yonathan del Valle
COLOMBIA
Luis Manuel Seijas
Juan García
ARGENTINA
Michael Covea

Dicen en el barrio
ENTONCES COMO HABLAMOS
Si el futbolista esta mal formado
venden la señal del futbol
inseguridad en los estadios
y por ultimo.
En el partido Ecuador España (El partido del siglo de la cerveceria) mi ultima vez en un estadio cambie los paquetes de amortiguacion de mi camioneta porque se subieron al balde como 40 personas que se me robaron la antena y a vista y paciencia de vigilantes y fuerza publica.
Es que en los estadios nada es de nadie y todo es de todos.

“La tierra está cabreada”

sismos en Quito III
Estoy en la planta baja del Quicentro, en los almacenes Paco. Antes que el movimiento empiece a sacudirme me conmueve el miedo de una niña cuyo padre le dice: “Mija, Adri, no pasa nada, solo es un temblor”.
Adri se aferra a su padre y todos en el almacén vibramos. El temblor es largo, muy largo. Se supone que si continúa con esa fuerza y esa intensidad podría empezar un terremoto.
Las dos cajeras se miran. La una se cubre el rostro con las manos. Quizás llora. Quizá reza. La otra se pone pálida, se pone de pie, se sienta, se pone de pie, se sienta.
Ya está pasando, ya está pasando, dice el padre de Adri, más como consuelo para su aterrada hija que como realidad: parece que son dos sismos en cadena.
Sigue temblando todo. O el edificio. O la naturaleza. O la vida. No sé. Pienso en mi esposa y lamento que no esté conmigo, que se haya quedado en su oficina, en el tercer piso de un edificio vetusto de la avenida Mariana de Jesús, con escaleras estrechas y un ascensor donde solo caben tres personas.
Aún tiembla cuando mi esposa me llama. Respondo el celular. Está muy asustada. Quería saber cómo estoy. Yo quiero saber cómo está ella. El servicio telefónico es pésimo. No se escucha con claridad. Se corta la llamada. Volvemos a hablar. Nos consolamos. Acordamos vernos en casa en una hora.
El twitter está que revienta. Datos equívocos, confusos, nerviosos. La mayoría de mensajes dicen lo que ya todos sabemos: “Temblor en Quito”. Algunos aconsejan qué hacer. Otros publican mapas de los sitios seguros.
En otros tuit siguen las especulaciones. Los periodistas tratan de ser precisos. Otros tuiteros solo expresan sus emociones.
Unos dicen que el sismo fue de 5.2 en la escala de Ritcher. Otros, de 5.1. Otros, de 4.7. Me inclino por creer la primera versión, porque los temblores de 4 grados no tienen esa fuerza y en Quito se los siente con frecuencia.
Una señora joven, con un pequeño niño de pelo rubio y ensortijado, se dirige a mí y comenta que “siempre hay temblores en agosto”. No falta otra señora, mayor, que repite aquella teoría descartada hace mucho por los científicos: “Es el cambio de clima”.
Julio ha sido un mes particular en la Capital. Mucho sol. Muchísimo. Como un verano en la mejor temporada de playa y mar. Y agosto, de pronto, empieza a ponerse frío, a forzar que la ropa sea menos ligera, a sorprenderse con una o dos lluvias imprevistas en esta época.
Decido tomar un café en el mismo Quicentro. Me acerco, hago el pedido, voy a sentarme a la espera de que me llamen para retirar la orden.
En la mesa de al lado, un hombre de tez blanca, de unos 60 años, con una laptop encendida, habla por su celular: sí –dice en un tono que no quiere guardar las apariencias-, me asusté mucho. Acá en el internet dice que el epicentro fue en Quito, que en el norte hay casas caídas, que hay un nueve de polvo, que el nuevo aeropuerto está cerrado, que hay gente que está encerrada dentro de los aviones que estaban por despegar.
En otras latitudes, pienso, a nadie le importa lo que ocurre acá. Un sismo. O dos seguidos. Eso en Japón o en Chile es pan de todos los días.
En medio de tanto tuiteo local, alguien escribe que Estados Unidos envía 100 aviones de combate al Golfo Pérsico. El presidente Obama quiere exterminar en Irak al “Estado islámico”. No porque le incomode lo que pasa allí, sino porque las fuerzas rebeldes están a punto de controlar el principal centro petrolero iraquí.
Pocos hablan ya de la masacre de Israel a Palestina. El plan del sionismo da resultado: inflexibles y crueles hasta el sadismo, el llamado “mejor ejército del mundo” va borrando del mapa a la Franja de Gaza y el mundo va olvidando la rabia. Hay miles de muertos. En especial niños. Duro decirlo, pero puede ser a propósito: exterminan hoy la posibilidad de otra guerra en el futuro: esos niños que han muerto por miles ya no son peligrosos. Ni para ahora ni para mañana.
Casi dos horas después de los dos primeros sismos en cadena se produce una réplica. Alguien escribe que fue de 3.7 grados. Ya estoy en casa. Se escuchan sirenas. Muchas sirenas. Quizás no tengan nada que ver. O no sé. De repente recuerdo que cuando crucé a pie la avenida Seis de Diciembre, por la vía del Trole, el asfalto era negro, irregular, lleno de fisuras. Un niño, de la mano de su padre, le pide a gritos que no le suelte.
Talvez una relación de imágenes sin enganche, pero así es el miedo.
Sigo solo. Mi esposa no llega. La llamo. Me dice que en media hora más ya estará aquí.
¿Habrá terremoto en la noche? Alguien escribe que es probable. Los grandes sismos se producen cada siglo en las zonas del cinturón de fuego y en Quito ya han pasado más de cien años de la última catástrofe.
En las radios ya se escuchan informes más precisos: hasta esta hora, casi seis de la tarde, se han producido cuatro temblores en Quito, el más reciente de 3.3 grados.
Según el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica, la fuente más confiable, y la Secretaría de Riesgos, hay dos muertos y tres personas atrapadas en las canteras de Pomasqui, ocho heridos, 64 casas afectadas, familias en refugios, derrumbes, inmensas nubes de polvo que vienen desde el norte. El epicentro fue en la nueva vía de entrada al aeropuerto.
Solo, reflexiono en muchas cosas. En un mundo en permanente guerra. En el dolor de las víctimas en Gaza, en Irak, en Siria, en Ucrania, inclusive en los soldados israelíes que mueren por la defensa del Estado terrorista.
Mientras espero que caiga la tarde miro desde la ventana el movimiento callejero tradicional de esta hora.
Pienso en el twitter ya no como un extraordinario invento deigital sino como otra arma para que los humanos sigamos cultivando nuestros odios. Cuánto veneno. Cuánta mala vibra. Cuántas víctimas y cuántos victimarios de un lenguaje y de unas ideas que se dan modos para herir, humillar, golpear, atacar, desprestigiar, destrozar al presunto enemigo.
Antes de las 10 y media de la noche, otro sismo. Entonces la fragilidad humana es más conmovedora. ¿Qué hacer en un cuarto piso, en pijama, sin poder escapar si fuera necesario? ¿Es mejor pensar en la huida que en la resignación? ¿Qué señal nos quiere dar la naturaleza ahora, justo ahora, que no podríamos hacer nada o casi nada?
Cuando llega el sueño es como una resignación. La vigilia no tiene sentido desde nuestra condición de seres mortales incapaces de saber qué nos ocurrirá el minuto siguiente.
No logro dormir. Aún tengo las imágenes de uno de los obreros muertos por los derrumbes: Manuel Collahuazo, de 54 años, hallado bajo el alud de las canteras de Pomasqui.
Las noticias de los diarios quizás son precisas, pero llevan en su esencia la frialdad de una cifra, de un dato, de una monotonía, de una rutina:
“Los obreros que trabajaban en la edificación de un puente, como parte de la extensión de la avenida Simón Bolívar, fueron afectados. El primer cuerpo sin vida se rescató a las 16:30 de ayer. El segundo, a las 08:45 de esta mañana. En total, dos víctimas fueron rescatadas del sector de Catequilla, un tercer obrero falleció en una casa de salud a la que fue trasladado luego del sismo y el menor de cuatro años que murió en el sector de San Isidro del Inca”.
Muere las personas pobres. Porque trabajan en lugares peligrosos donde otros no lo harían o porque sus casas se han construido con materiales endebles. No es “castigo de Dios”, pero sí es su indiferencia.
A las 11:00 del día siguiente, el sol también parece tenso. Lanza sus rayos con fuerza. La amiga con quien tomamos ella un capuchino y yo un café negro me cuenta que no sintió ninguno de los sismos de ayer.
Y me dice “creo que ya todo pasó” justo a las 11:23 minutos, en el café, cuando la tierra vuelve a temblar y nos desnuda: somos pequeños animalitos enjaulados e indefensos.
Este sismo, de 3,9 grados Richter, de nuevo tiene al norte de Quito como epicentro, según nos enteramos después. El movimiento es el tercero más fuerte desde el de ayer, el de 5,3 grados.
En el twitter veo fotografías de personas fuera de los rascacielos ubicados alrededor del parque La Carolina. Unas han salido por precaución. Otras porque los administradores de los edificios les han pedido evacuar, por precaución. Alguien comenta que hasta las seis de la mañana de hoy hubo más de 40 réplicas. No las sentí. Pudimos morir si en lugar de réplicas una de ellas era un terremoto.
Es viernes 15 y en las calles la gente comenta que al fin se calmó la naturaleza. En los diarios destaca la noticia de que hay más de 380 casas semidestruidas.
A eso de las cinco de la tarde estamos en el aeropuerto de Tababela a la espera del vuelo a Cuenca. Gabriela y yo dictaremos charlas de periodismo en la bella ciudad austral.
Bromeamos que lo que en realidad estamos haciendo es un intento de fuga. La vida se nos ríe: justo en esos momentos se produce un nuevo sismo. Volvemos a temblar. Mi esposa está aterrada. Le digo que esté tranquila, que solo son réplicas.
Decidimos que no estamos escapando de nada. Dejamos que las cosas fluyan. Seguimos siendo nosotros y esta es nuestra fragilidad, tan volátil, tan de un momento a otro, tan insignificante para el poder de la naturaleza.
Somos un punto en el universo infinito. Un punto absurdo, conflictivo, lleno de odios implacables entre unos y otros. El planeta, simple e incierto, capaz de decidir por sí mismo cuándo recordarnos que somos minúsculas partículas que podemos desaparecer, de un momento a otro, sin que a él le importe.
El sábado, temprano, vuelve el miedo. Desde Cuenca nos enteramos que Quito vuelve a sufrir un sismo de intensidad 4.9 grados. Luego otro, menos fuerte. Estamos lejos esta vez, pero a la distancia nos duele más el dolor de tantos corazones víctimas del miedo y la impotencia.
Los científicos y las autoridades cumplen su función: tratar de que se calme la población con mensajes tranquilizadores como que lo que está ocurriendo solo son réplicas del espantoso sismo del martes.
Pero la ansiedad y el temor van más allá de cualquier explicación fría y estudiada.
Si tuviera que calificar el mejor tuit de estos días de temblores, lo haría con uno de Alex Ron, el pionero de los grafittis poéticos en los años ochenta.
Desde su cuenta @triangulaciones, en apenas cuatro palabras y 23 caracteres, Alex resume todos los miedos, toda la levedad, toda la tensión cada día más implacable, todas las preguntas que no somos capaces de hacernos: “La tierra está cabreada”.
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Ilustración: Kyle Thompson

Tin Delgado, víctima del “bullying” discriminatorio y racista de los que creen saber leer, escribir, dibujar…

Tin definitivo
Mienten los millones de ciudadanos ecuatorianos que se califican como tolerantes, multiculturales, anti-racistas e inclusivos.
Cualquier evento que les llame la atención sobre alguien que no es como ellos o no está a su “estatura intelectual”, hace que destapen toda su mojigatería y su discriminación y ataquen sin piedad a la persona que cometió un error.
Siempre diré que hubo mucha hipocresía en el llanto, el dolor y la conmoción que produjo hace un año la muerte de Christian Benítez, el goleador de la selección ecuatoriana de fútbol.
¿Cuántas veces en el estadio Atahualpa esos mismos que dijeron llorarlo al morir en Qatar le gritaron “negro vago” o “negro hijo de puta” y pidieron a los técnicos que lo sacaran de la cancha porque, como todo goleador, buscaba una y otra vez las anotaciones que dieran la victoria y acumularan puntos para la clasificación de la Tri al Mundial Brasil 2014. Pero, como todo goleador también, de las diez que se busca se logra una o dos.
Ahora ha vuelto a florecer el solapado racismo y discriminación de quienes decían adorar a Agustín Delgado, “El Tin”, uno de los futbolistas más extraordinarios que ha tenido Ecuador, con 31 goles en las 72 ocasiones que vistió la camiseta tricolor.
Desde el año pasado, gracias a que el pueblo de su provincia lo eligió, El Tin (39 años) es legislador por el movimiento en el Gobierno, Alianza País, en representación de Imbabura.
Me consta cómo se ha preocupado por la gente afrodescendiente. Cómo lucha porque salgan adelante los proyectos en favor de los sectores históricamente marginados. Cómo estuvo junto a Michael Arce, el joven afro que fue separado del Colegio Militar por “ser negro”, según la denuncia que reposa en la Fiscalía General y en la Comisión de Derechos Humanos.
El pasado 6 de mayo, en la sesión 227, el Tin estaba feliz. Justamente se aprobó uno de los proyectos que buscaban él y sus otros compañeros de bancada y ex futbolistas como Ulises de la Cruz: la aprobación de la Ley Orgánica para los Consejos Nacionales de Igualdad.
El Tin leyó el documento que sustentaba la aprobación, pero lo hizo mal. Su lectura fue deficiente y atropellada, a veces incomprensible, quizás mezclada con su tradicional timidez para hablar en público.
Los que se dicen tolerantes, en parte porque proclaman amar la libertad de expresión (su libertad de expresión) no lo dudaron: inmediatamente subieron a sus cuentas en la red social y convirtieron al tema en Trending Topic.
Las mofas y sátiras se viralizaron al punto de que algún desocupado se preocupó de ensamblar el discurso del Tin con una escena de ‘El Chavo del Ocho’ donde La Chilindrina’ enseña a leer al ‘Chavo.
¿Tienen derecho los miles de seudoecuatorianos de haberse burlado así del Tin Delgado? ¿No conocen sus orígenes, sus humildes raíces?
¿No saben que en los tiempos que él fue niño era usual que los pequeños crecieran en medio de un semianalfabetismo producto de la desigualdad social y el abandono en que sumieron a la educación los gobiernos nacionales y seccionales?
¿Pretenden ser mejores que el Tin porque ellos sí saben leer claro y de corrido lo único que leen, a veces el periódico y a veces cualquier porquería que llega a sus manos? ¿Creen que eso es leer?
El Tin Delgado es legislador porque así lo dispuso una votación mayoritaria de gente pobre y humilde que siempre vio en él a su referente, a un hombre que volvió a su humilde tierra para crear fuentes de trabajo y fundar una escuela de fútbol, Valle del Chota, donde puedan jugar y sobresalir los mejores talentos deportivos de su región.
Es un líder en su pueblo y para muchos ecuatorianos por su trayectoria deportiva: participó en los mundiales Corea-Japón 2002 y Alemania 2006.
Fue campeón en Ecuador con los clubes Barcelona de Ecuador, El Nacional y Liga de Quito. Consiguió un título con los Pumas en México.
Jugó en Inglaterra y logró llegar al torneo máximo de clubes del mundo como titular en el Nexaca mexicano.
En Ecuador es considerado una gloria del balompié porque es el máximo anotador de la ‘Tricolor’ con 31 goles en las 72 veces que vistió la camiseta. En Perú se le recuerda por el gol que hizo en el estadio Monumental durante las eliminatorias Corea-Japón 2002 y que llevó a la ‘Tricolor’ a su primer Mundial, donde el Tin se convirtió en héroe nacional por convertir la primera anotación de Ecuador en una justa mundialista.
No voy a poner los nombres de quienes sustentaron esta infamia decimonónica, cuando los esclavos afros no solo eran objeto de burla sino de maltratos, abusos, actos denigrantes, apelativos y apodos como si fueran animales.
Ahora, los que lo criticaron, se cuidaron de decir que “nadie desdice de su calidad como futbolista, pero…”.
Ya quisiera ver yo lo que leen estos críticos. Y eso si leen algo, porque seguro que su hobby será ver la mala televisión, esa sí denigrante, machista y racista, que tanto les gustará.
Eso es peor, mucho peor, que las condiciones en que nació y creció el Tin no le hayan dado oportunidad de formarse intelectualmente. Un colega imbabureño me escribió:
“Soy imbabureño y conocí el valle del Chota cuando la pobreza era indigna y galopante. Cuando miseria era sinónimo de sobrevivencia. El Tin, en su deprimido Valle del Chota, no conoció una escuela con varias aulas ni profesores, sino la clásica e indigna escuela donde se mezclaban todos los niños. Es el colmo que los intelectuales de hoy, los que dicen entender a la sociedad, no entiendan que el Tin es la víctima de un sociedad profundamente injusta que dejó graves secuelas”.
Pero, a pesar de eso, es un mérito que el Tin tenga la conciencia de que está en la Asamblea no para defender los intereses de los de siempre ni para leer como intelectual o como político de la vieja corruptela (¿recuerdan al letrado León Febres Cordero decir “yo hablo con documentos en mano?”.
El Tin habla, lee, se expresa como el pueblo. Véanlo en el video que grabó esta semana. Eso es dignidad. https://www.youtube.com/watch?v=rg9Wplp-xMk
Y aunque los “intelectuales”, la derecha y los caricaturistas que perdieron la sensibilidad social pretendan burlarse del Tin, él está en la Asamblea no para lucirse ante las cámaras, sino para luchar por sus hermanos afros, los más marginados a lo largo de esta vil historia ecuatoriana.

El holocausto de los niños de Gaza y el genocidio sionista

Holocausto III
Un monstruoso ataque de los judíos sionistas de Israel está acabando con ustedes, niños que tuvieron que nacer en esa especie de campo de concentración en el que los encierra Israel.
Sepan, niños, que los están exterminando uno a uno porque sus almas, sus corazones y su espíritu de resistencia significan para el mundo mucho más que el odio destructor del sionismo y que ningún ejército, por más poderoso y sofisticado, por más “prestigio” que tenga de ser el más letal del mundo, podrá vencerlos.
Hace más de 50 años, cuando Estados Unidos (aliado de Israel porque, entre otras, los sionistas financian buena parte de la economía norteamericana) bombardeaba sin misericordia Vietnam para “acabar con el comunismo”, lo hizo con todo su poder bélico y toda su crueldad, incluso utilizando armas químicas prohibidas por las convenciones internacionales, como el napalm, una especie de combustible que quemaba los cuerpos y los extinguía en vida.
Cuando a Lyndon B. Jhonson, un político estadounidense mediocre que llegó al poder gracias al oscuro asesinato al presidente John F. Kennedy, un periodista le preguntó por qué tanto encono y tanta odio contra los niños vietnamitas, las principales víctimas de esa guerra, Jhonson, sin inmutarse, sonriendo desde su atril en la Casa Blanca, dijo una frase que hoy la aplica el monstruo Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel: a los enemigos hay que exterminarlos en el vientre de sus madres o cuando son muy pequeños, para evitar que crezcan y se unan a quienes nos combaten.
Por eso la masacre apunta más a ustedes, los más pequeños, los más indefensos, aunque el cínico de Netanyahu diga que “buscan a los terroristas de Hamas y que no dejarán de atacar monstruosamente hasta acabar con los túneles por donde transportan las armas”.
Más del ochenta por ciento de víctimas mortales de la masacre son niños. El resto, ancianos, mujeres y un reducido grupo de combatientes de Hamas.
Entiendo el dolor inmenso, inconmensurable, que ustedes, sus padres y sus hermanos estarán sufriendo estos momentos.
Entiendo cómo el genocidio israelí los asesina porque, en el fondo, quiere desaparecerlos de la faz de la Tierra y ocupar el pequeño territorio de Gaza, donde ustedes, desde que están en el vientre de sus madres, viven en una suerte de gigantesca cárcel con gruesas y enormes paredes limítrofes reforzadas con alta tensión y vigiladas desde cámaras conectadas a satélites para dispararlos en caso de que quisieran huir de ese campo de concentración, porque los límites de Gaza, perteneciente a Palestina, son muros, muros, muros y mar.
Pero esto, niños, no será para siempre. El mundo está cambiando y ni las Naciones Unidas (que fue la organización que en 1948 creó Israel y dispuso la ocupación inmoral e ilegal del territorio palestino) ni Estados Unidos ni la Unión Europea ni el Vaticano ya no son lo que fueron.
Hoy, recuérdenlo siempre, todos ellos son cómplices de los sionistas y apenas si alcanzan a una “exhortación por la paz” sin tener la entereza de decir basta a Israel. ¿Por qué, sino, el presidente Obama, que si tuviera sangre en la cara debiera devolver el premio Nobel de la Paz que se le entregó apenas asumió el poder hace cinco años, sanciona con dureza a Rusia por el conflicto con Ucrania y a Israel no se atreve ni a llamarle la atención?
Les decía, niños de Gaza, que las cosas están cambiando y que las relaciones de poder ya no son las de antes. Ya no es el mundo unipolar y vertical que nos impuso Estados Unidos a raíz de la caída de la Unión Soviética.
Ahora el poder lo estamos construyendo nosotros, niños, desde nuestra solidaridad, desde nuestra indignación, desde nuestra intolerancia a la violencia genocida, desde nuestra rabia contra los asesinos, desde la unidad latinoamericana que va sumando acciones concretas como retirar a los embajadores de nuestros países de la capital de Israel.
Ya lo han hecho Ecuador, Brasil y Perú. Y otros países los seguirán en las próximas horas. Pero si nuestros gobiernos son dignos y solidarios, deben romper relaciones con el Estado de Israel. Por asuntos menos graves Ecuador lo ha hecho con otras naciones. Bolivia acaba de dar un gran ejemplo: declaró a Israel “Estado terrorista”.
Pero, de cualquier manera, son los primeros indicios de que el sionismo cada vez es más rechazado, un sionismo que reparte sus capitales y sus inversiones en todo el mundo, incluido en nuestro país, con sus oligopólicos negocios de centros comerciales, cadenas de cines, ferreterías y supermercados.
La historia cambiará, niños de Gaza. Y el sionismo, así como un día les tocó a los nazis acabar con toda su locura expansionista y su soberbia seudofilosófica, pronto tendrá que responder por sus crímenes de guerra y su asalto histórico al territorio palestino. Pronto tendrá que prescindir de su viejo pretexto de que, según la Biblia, son “el pueblo elegido de Dios (¿del “Dios” de ellos?)”.
Los sionistas no aprendieron la lección que les dejó la historia en la Segunda Guerra Mundial. No se volvieron más seres humanos ni más sensibles pese a la persecución y a la feroz e implacable matanza que les hiciera Hitler.
Hoy ya no tienen derecho a hablar del “holocausto nazi” y victimizarse en las películas de Hollywood financiadas por el sionismo: están repitiendo paso a paso lo que hizo Hitler y hoy son los perpetradores del holocausto de Gaza.
Nosotros, desde donde estemos y en la forma cómo podamos combatirlos, aunque sea desde la palabra, aunque sea desde las marchas y concentraciones callejeras en todo el mundo, aunque sea boicoteando los negocios sionistas sin comprar ni acudir a sus locales, estamos con ustedes.
El equilibrio geopolítico mundial está cambiando. Estados Unidos ya no manda en el planeta por sus propios errores, por las bestias guerreristas que ha creado y por sus espantosas tibiezas al momento de usar su poder e influencia para frenar el genocidio.
Poco a poco, la balanza empieza a ser horizontal y pronto seremos miles de millones de ciudadanos del mundo los que exigiremos cuentas a los asesinos sionistas. Y les aislaremos como ahora ellos los aíslan a ustedes para tenerlos de blanco fácil y bombardearlos y matarlos.
El sionismo israelí no tiene piedad. Ya no hay dónde esconderse en Gaza. Apunta y destruye escuelas, hospitales, mercados, casas humildes. Mata a los niños con especial énfasis.
Eso no se quedará así, hermanos pequeños nuestros, hijos del dolor y de la tristeza y de la soledad.
El holocausto de Gaza lo recordaremos para siempre y nada impedirá que el sionismo un día, muy pronto, tenga que pagar caro por todas sus atrocidades.

“Yo me llamo”, la farandulización de la Asamblea Nacional

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La noticia sorprendió a muchos. ¿Un reconocimiento de la Asamblea, firmado por la vicepresidenta Rossana Alvarado, a quien ganó “Yo me llamo”, el reality show de Teleamazonas?
¿A cuenta de qué uno de los máximos organismos del Estado, representante de todos los ciudadanos, premia a alguien que se convirtió, que tuvo que disfrazarse del cantante venezolano Ruddy La Escala y que, según la página oficial de Teleamazonas, fue premiado en el programa “por su parecido físico y su voz”?
Error monumental de los asambleístas de mayoría oficial, en especial de quien lo propuso, el legislador Mauro Andino (paisano del ganador), y de quienes, la mayoría de la Asamblea, lo aceptaron.
Un organismo del Estado no puede degradar los reconocimientos y esta mayoría parlamentaria no puede caer en contradicciones flagrantes como esta.
¿Es la misma Asamblea que defiende a muerte la soberanía nacional, la identidad patria, que no permite intromisiones extranjeras y apoya con determinación la Ley de Comunicación?
Si es la misma, ¿por qué galardona a alguien que no hace mayor mérito que imitar y por qué no reconoce el enorme esfuerzo que están haciendo los artistas, compositores e intérpretes ecuatorianos para crear nuevas canciones, darles contenidos musicales a las radios y cumplir la obligación de la Ley para que se cumpla el “uno por uno”, es decir, que se difunda una canción extranjera y una canción nacional”?
¿Si es la misma, ¿por qué premia a un programa que ni siquiera es ecuatoriano, sino una franquicia internacional de mala calidad, ni educativa ni cultural, solo para ganar audiencia, es decir, justamente lo que proclama la Ley de Comunicación?
La contradicción, insisto, es flagrante. Un error político. Un guiño populista innecesario.
Se trata de un desliz legislativo cuyas argumentos van en contra de todo el discurso ideológico de la mayoría oficialista en la Asamblea.
Y apoyo a quienes, como Troy Alvarado y otros cantautores, han protestado por la designación, cuyo texto, reproducido por Teleamazonas, hasta tiene visos de surrealismo:
La Asamblea Nacional felicitó al talentoso artista riobambeño Jhonny Galarza, ganador de “Yo Me Llamo” como imitador del cantante Rudy La Scala.
En un acuerdo, la Asamblea reconoce la participación de Galarza en la segunda temporada de este programa donde proyectó su vocación para el arte musical.
La Asamblea “hace público el reconocimiento a tan destacado artista por su expresivo e inspirador mensaje musical”…

¿Inspirador mensaje musical? ¿En serio son “inspiradoras” las canciones de Ruddy La Escala? ¿Hacen reflexionar a quien las escucha sobre el amor, la paz, la solidaridad, la justicia, la igualdad? ¿Hay poesía en sus letras? Si es así, ¿por qué de una vez no invitaron al cantante “original” para condecorarlo?
Farandulizar la política puede traer simpatías, adherencias y réditos inmediatos. Lo peligroso es que eso se vuelva, en el futuro, un boomerang en contra de quienes ahora frivolizan los símbolos de esa política.
Con el permiso de mis lectores, reproduzco a continuación un artículo que publiqué hace dos meses sobre el tema.

LA IDENTIDAD ROBADA
El programa televisivo “Yo me llamo” es uno de los principales temas de conversación en los desayunos familiares, en los taxis, en las oficinas, en las calles, entre los amigos, entre los colegas.
Según la página web de Teleamazonas, “Yo me llamo” es un programa tipo reality show musical cuya primera temporada se emitió entre el 16 de septiembre y el 8 de diciembre de 2013, de lunes a viernes, en el horario estelar y los últimos cuatro domingos del mes de noviembre, “alcanzando la aceptación de la audiencia (y) ubicando a la franquicia en los primeros niveles de sintonía a nivel nacional”.
El objetivo del programa –dice el portal- “es la búsqueda del mejor imitador de su artista musical favorito: la selección de los 30 imitadores se realizó a través de audiciones y presentaciones en vivo en varias ciudades del país”.
“Para la segunda temporada del show musical de canto más grande del país se siguió el mismo proceso de clasificación de la primera temporada. “En esta segunda edición son 35 imitadores que en galas diarias lucharán por parecerse al doble perfecto de su artista favorito”.
“La cantidad de gente que asistió al casting de segunda temporada, duplicó con respecto a la primera. El éxito de YMLL (“Yo me llamo”) transcendió fronteras: aspirantes de Chile, Colombia y Perú asistieron a las audiciones en búsqueda de un puesto dentro de esta segunda temporada.
“Yo me llamo” cambió radicalmente la vida de los concursantes de la primera temporada, convirtiéndolos en estrellas del ambiente artístico nacional e internacional, añade la página.
“El lunes 17 de marzo comenzó una nueva aventura por encontrar al doble perfecto de su artista favorito, los 35 imitadores dejarán todo en el escenario por cumplir su sueño, por llegar a lo más alto y cambiar su vida, los jurados Karol Noboa, Jordana Doylet y el Maestro Alberto Plaza junto a los presentadores Carlos Luis Andrade y Andrea Hurtado, serán los encargados de llevar adelante el show y vivir junto a la familia ecuatoriana galas inolvidables, porque si te gusta el original…, ahora te gustará el doble…”.
YMLL tuvo igual éxito en el año 2012 en Colombia, donde se hizo el programa por primera vez en Caracol Televisión y logró una audiencia promedio muy alta: más de 13 puntos de rating.
Lo que ahora vemos los ecuatorianos, por tanto, no es un programa original, sino, como efectivamente dice el lema, un doble, porque se trata de una franquicia (el canal compra los derechos para convertirlo en una versión criolla de lo mismo).
El esquema es idéntico: un presentador, un artista prestigioso como el líder del jurado y dos o tres personajes de la farándula local.
Los concursantes, que deben elegir a qué cantante famoso quieren parecerse, pasan por pruebas, castings, ensayos y audiciones antes de ser seleccionados como los finalistas que aparecerán en la pantalla e irán desapareciendo conforme dicte el jurado calificador.
El participante puede decidir ser el cantante que más admira, el que tiene la voz más parecida a la suya o el que muestra rasgos físicos de alguna manera similares a la estrella elegida.
Los televidentes se sensibilizan frente al esfuerzo de quien intenta no ser él sino ser otro y ser perfectamente ese otro.
Y en este gigantesco y millonario karaoke, los concursantes ponen todo su esfuerzo, su entusiasmo, sus ganas de triunfar, pero no como ellos mismos, sino como el artista al cual imitan.
Por eso el programa se denomina “Yo me llamo”. Porque yo puedo llamarme y cantar como Óscar de León, José Feliciano, Juan Gabriel, José José, Julio Jaramillo, Andrea Bocelli, Adele, Laura Pausini, Beto Cuevas, Celia Cruz, Selena, Jennifer López…
Y en ese enorme esfuerzo por parecerse a otro dejan, al menos por unas horas diarias, de ser ellos mismos.
¿Cómo se llaman, entonces? Laura Pausini y Alejandra López, por ejemplo. Una en dos. La original y la copia o el doble.
Pero, ¿por qué Alejandra no puede llamarse Alejandra en el programa y cantar como Alejandra y, si el talento y la capacidad le favorecen, ganar el concurso como Alejandra y no como Laura Pausini?
¿No ganaría el país nuevos cantantes, nuevos artistas, nuevos intérpretes, nuevos ídolos del público?
¿No sería mejor que Alejandra dijera “Yo me llamo Alejandra” y no tuviera que fingir ser quien no es ni en la vida real ni en el escenario?
¿O es que, inconscientemente, nos da vergüenza ser nosotros mismos y es mejor aparecer con una máscara, con un disfraz, con un traje, con una forma de cantar que pertenece a otro, por más famoso y grande que éste fuera?
En este karaoke de la desmemoria, donde la televisión no le da al individuo la chance de ser él mismo y brillar desde su propio yo, la identidad del concursante se pone al límite, se cruza una delgada línea entre quién soy yo y quién pude ser o quién debí ser, una delgada línea innecesaria producto de la febril imaginación de una producción televisiva que cada vez nos distancia de nosotros y nos engaña haciéndonos creer, inútilmente, que siendo otros seremos exitosos, grandes, famosos, reconocidos por la sociedad, cuando lo que realmente somos es una pobre imitación de quien existe o existió y que no tuvo que decir “Yo me llamo” con otro nombre sino que, con orgullo y con identidad, construyó el suyo propio.
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Fotografía: blogs.udla.com

Carta al señor Dios por la masacre sionista contra el pueblo palestino

Palestina II
No sé si usted, señor Dios, tendrá tiempo para leer esta carta, pero lo hago porque los genocidas se toman su nombre para matar a personas inocentes.
Ellos dicen que son “el pueblo elegido de Dios”.
Por eso me gustaría que me diera luces y me dijera qué debo hacer, como ciudadano del mundo, para frenar la masacre sionista al pueblo palestino que sobrevive en Gaza, ese pedazo de tierra cercado por Israel y convertido en un gigantesco campo de concentración desde donde el único aire benigno que se respira es el del mar.
Me gustaría conversar con usted, mirándolo a los ojos, para que me explique por qué los poderosos que reescriben cada día la historia nos mienten para legitimar actos que son imposibles de legitimar desde la ética, desde la moral, desde los valores, desde los principios, desde los derechos humanos, desde la paz que usted, señor Dios, dicen que predicó a través de su hijo, Jesucristo, quien nació y vivió en aquellas tierras hoy atestadas de minas antipersonas, de esquirlas de granadas, de cuerpos inertes, de huérfanos, de ancianos abandonados, de cadáveres destrozados de niños?
¿Ha observado, señor Dios, la indignación de miles de personas en diversas partes del mundo, incluso de judíos de Nueva York que exigen el fin inmediato del ataque?
¿Ha visto usted, que todo lo mira, marchas y manifestaciones en Amsterdam, París, Buenos Aires, México, Estambul, Londres, Santiago de Chile, Quito, entre otras ciudades que se van sumando?
Quiero contarle, señor Dios, que he leído los diarios locales este domingo y la noticia que más me ha impresionado es la del diario El Comercio de Quito, que se la paso para que la usted pueda verla:
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, calificó hoy de “infernal” la operación militar de Israel en Gaza, durante una conversación telefónica privada que escucharon los periodistas que iban a entrevistarlo. Kerry tuvo una mañana ajetreada con entrevistas en cinco programas noticiosos de la televisión estadounidense mientras seguía aumentando la cifra de bajas, en su mayoría civiles, durante la nueva ronda de violencias entre israelíes y palestinos. Poco antes de salir a cámara en el programa de la cadena Fox de televisión, Kerry mantuvo una conversación telefónica con un asesor no identificado, sin darse cuenta de que los periodistas lo escuchaban. “Es una operación infernal”, dijo Kerry a su interlocutor. “Está escalándose significativamente. Tenemos que ir allí. Pienso que deberíamos ir esta noche. Es una locura quedarse sentado sin hacer algo”.
Si hasta al mojigato omnipoder del planeta se le obliga a decir que se conmueve, ¿se imagina, señor Dios, qué debería hacer yo? ¿Qué deberíamos hacer usted y yo?
Si el irónico premio Nobel de la Paz Barack Obama, presidente del omnipoder, dice con cinismo que “Israel tiene derecho a defenderse”, ¿qué podemos hacer yo y usted, si compartiéramos la frustración por la imposibilidad de frenar la masacre?
¿Ha escuchado que el más grande intelectual vivo de EE.UU., Noam Chomsky, con toda su autoridad moral, más siete premios Nobel de Ciencias en ese país, exigen el embargo de armas a Israel?
¿Está enterado, señor Dios, de la fuerte alianza de Estados Unidos con Israel y del terrorismo de Estado que ejercen los dos gobiernos?
Solo quiero una luz, una razón, un argumento. Una luz que me haga sentir una indignación que dé frutos. Una rebeldía que tenga algún sentido. Una solidaridad que parta de mi corazón y se multiplique en todos los espíritus que, pese a todo, aún creen (creemos) en la posibilidad de que el ser humano que la leyenda habla de haber sido creado por usted a su imagen y semejanza sea, precisamente, como usted, es decir que el hombre no sea más bestia que el más depredador de los animales que pueblan este mundo.
Pero siento que no puedo hacer nada, aturdido con tanta información y tanta desinformación, desalentado por quienes piden que oremos por Palestina y, sin embargo, sentimos que usted no nos escucha, embotado de buscar la verdad entre tanta desazón informativa, entre tanta versión interesada, entre tantos odios y tantos silencios, entre tantos cómplices de la barbarie y cómplices de la necedad.
¿Está leyendo este post, señor Dios? ¿No escucha desde su ubicuidad el dolor de los heridos, el clamor por los muertos, el infame estallido de los misiles, el avance infernal de los tanques de guerra y de los aviones, el grito desgarrador de los inocentes a quienes, desde que yo era pequeño, me decían que era a los que usted más protegía?
¿Conoce, señor Dios, que a esta hora (viernes 25, 23:00), ya hay 890 palestinos asesinados y 5500 heridos, según el Ministerio de Salud de Gaza?
¿Se ha informado que Israel ataca con 680 aviones bombarderos y que Palestina no tiene ni un solo avión?
¿Ha visto que el 43 por ciento de la población de Gaza son niños de hasta 14 años?
No me molestaría, señor Dios, que me dijera que usted no puede hacer nada contra estos crímenes de guerra, contra esta masacre o, cambiando un poco de tema, contra esa guerra infame entre separatistas y el ejército, una guerra que acaba de matar a cientos de inocentes que iban en un avión de pasajeros que nada tenían que ver con ese encuentro de odios que se desarrolla allá abajo entre Rusia y Ucrania.
Quizás su respuesta sea que usted no debe intervenir. Porque creó al ser humano, pero le entregó una enorme responsabilidad: el don del libre albedrío. Y que es el ser humano, al que muchas veces no se le reconoce nada de lo que significa “humano”, el que toma las decisiones.
¿Es eso, señor Dios? Si es así, solo nos queda, con su permiso, cometer los pecados de la rabia y la furia.
Con tanta razón, Mandela, un sencillo ser humano, dijo un día: “Sin la libertad de Palestina, la nuestra está incompleta”.
Disculpe, señor Dios, que le haya quitado su valioso tiempo.

“Son 70 años de agresión de EE.UU. e Israel contra los palestinos”

Jacobo Quintero-Touma

Experto en Oriente Medio, Jacobo Quintero-Touma dice que sería muy simple pensar que el pueblo árabe islámico reacciona con violencia sin causa histórica alguna.
Él considera que la esencia del problema está en los 70 años de agresión del poder económico y bélico de EE.UU. e Israel en contra de los palestinos y de los pueblos árabes oprimidos.
¿Entendemos en el Ecuador el problema en Oriente Medio? ¿Creemos, desde el facilismo y el análisis superficial, que es fanática la reacción de los árabes? Más allá de la trágica muerte del embajador norteamericano en Libia por el atentado contra el consulado de Estados Unidos, es necesario ir al fondo del hecho, que es un signo de algo mucho más grave.
En una oficina de Urdesa, donde hay una pantalla con cámaras de seguridad y un sinnúmero de libros y objetos representativos de la historia universal, hablamos con el experto Jacobo Quintero-Touma.
¿La reacción árabe es un acto de intolerancia y brutalidad?
– Muchas veces se muestra a los árabes como pueblos violentos e irracionales y se habla del islam como un religión predispuesta a la agresión y a la revancha.
¿Y no es así?
– No es así. El Medio Oriente es la cuna de las tres religiones monoteístas de la humanidad: judaísmo, cristianismo e islamismo. Ninguna de las tres religiones llama a la guerra como resolución de un conflicto ni tampoco llama a odiar al otro.
Pero, históricamente, toda religión, naciones y bloques geopolíticos han utilizado a Dios como justificativo para la violencia.
– Obviamente, la gente descontextualiza sus propias creencias religiosas, así como en la Edad Media el Papa mandó a matar gente a través de las cruzadas, y murieron muchos ortodoxos y musulmanes en manos de cristianos católicos romanos.
¿A eso se debe que los musulmanes respondan ahora con violencia?
– Aclaremos bien las cosas. El primer grupo terrorista de la historia moderna fue Irgún, un comando israelí que en los albores de los años 40 dio la clarinada sobre la pretensión de apoderarse de Palestina y crear el Estado de Israel.
Sin embargo, muchos creen que el antiterrorismo es bandera de Israel y Estados Unidos. ¿Cómo es eso?
– La visión que tenemos en América Latina es una visión que nos llega encapsulada y manipulada. Son visiones interesadas y ya sabemos quiénes controlan la comunicación, el entretenimiento, el cine de Hollywood y la información en el mundo.
¿Somos ignorantes acerca de lo que ocurre en Medio Oriente, entonces?
– Nadie puede hablar de Medio Oriente sin conocer Medio Oriente, que es un crisol de pueblos y de razas. Hay diversidad. Hay pensamientos distintos. Hay debate. Y son 70 años de represión, de crímenes contra el pueblo palestino, de la persecución contra quienes se oponen al dominio israelí.
¿Existe una generalización injusta?
– No se puede hablar con ligereza sobre un tema tan complejo si usted nunca ha rezado en Jerusalén, nunca se ha tomado un café en El Cairo o nunca ha caminado por los calles de Beirut.
En las opiniones sobre el tema, las dos posiciones muestran intereses específicos y poca apertura a los criterios diferentes.
– En toda guerra y en todo conflicto hay intereses. Pero no podemos comparar la fuerza del poder financiero israelí en Estados Unidos con la reacción de los pueblos árabes que han estado reprimidos durante 70 años y a los cuales no se les permite reclamar por los abusos contra esos pueblos.
¿Usted justifica la reacción violenta y los atentados en Medio Oriente?
– Así como en algunos momentos lo hicieron los cruzados, malinterpretando el cristianismo, así como los judíos en algunos momentos han malinterpretado su religión, lo mismo ha ocurrido con algunos islamistas que han malinterpretado el llamado de paz del islam.
Nada que haya ocurrido en el pasado, por ejemplo los crímenes de la Inquisición católica, puede justificar el terrorismo.
– Claro que no se justifica, pero es una reacción que sí se entiende. La gente no sale a protestar simplemente porque han ofendido a su profeta.
La película contra Mahoma, por tanto, es un detonante, no una causa…
– Recuerde que cuando apareció “La pasión de Cristo”, un católico francés fundamentalista quemó la sala de cine y mató a algunas personas que estaban allí porque él estaba en contra de la película. Fíjese que era católico, no islamista ni mahometano.
¿Cómo entender estas reacciones tan cruentas? ¿Qué sentido tienen?
– En el Medio Oriente, la imagen de EE.UU. no es buena. Y no se trata de odio a los EE.UU., un país maravilloso lleno de gente buena, una nación madre de la democracia, la libre empresa y el capitalismo, sino que, en muchos momentos de la historia mundial, su política internacional ha sido nefasta. Tan nefasta que a veces ha resultado contraproducente contra los propios Estados Unidos.
¿Por ejemplo?
– Estados Unidos tiene una política internacional que engendra terroristas.
Pese a su discurso antiterrorista…
– Claro. ¿Quién formó a Osama bin Laden? La CIA norteamericana. ¿Quién apoyó en los primeros años a Saddam Hussein? Estados Unidos. ¿Quién apoyó a Gadafi en Libia? ¿Quién apoyó a Noriega en Panamá?
¿Estados Unidos crea sus propios monstruos, sus propios enemigos?
– Por esa política internacional errada, a veces no se da cuenta de lo que está creando. Pero, en el fondo, es porque los gobiernos norteamericanos están atados de manos y pies al poder financiero y bélico israelí.
¿Quiénes están detrás de ese poder financiero y bélico?
– Detrás de ese poder está el sionismo, una de las visiones más monstruosas en geopolítica. El sionismo es una ideología fanática.
Pero los antisionistas también son fanáticos. Por ejemplo, el expresidente de Irán, cuyo discurso suele ser que Israel debe ser borrado del mapa.
– No he conversado con el presidente de Irán y no estoy seguro de que esas sean sus palabras exactas. Pero sí puedo decir que la causa de todos los problemas en Medio Oriente es Israel. El fundamentalismo islámico nace en la creación del Estado de Israel. Todo primer ministro de Israel ha sido terrorista. Y la creación de Israel, que destruye Palestina, se la hace en la ONU en 1948 con 33 delegados que alzan la mano. ¿Eso le parece justo? No. Y tampoco les parece justo a millones de árabes que se consideran hermanos de los palestinos y que saben que lo que está detrás es el control de las zonas petroleras más ricas del mundo.
Me preocupa todavía el tema del fanatismo y aunque sea insistente, es importante precisar que, en ningún caso, el fundamentalismo hace bien a la humanidad.
– Le respondo así: no encuentro ninguna diferencia entre el reverendo norteamericano Terry Jones, que quemó el Corán, con Osama Bin Laden. Son dos personas que usan erradamente su religión para incitar al odio y hasta generar crímenes.
¿Hay intenciones ocultas?
– No lo dude.
¿Los republicanos estarían detrás de todos estos acontecimientos?
– Esto va mucho más allá de los republicanos y los demócratas. Alguien dijo una vez que si usted quiere ser presidente de los Estados Unidos debe contar con la bendición del rabino de Nueva York.
Obama está en un grave dilema…
– Si el presidente Obama habla de paz en Medio Oriente y alabó la primavera árabe, el fanatismo sionista norteamericano moverá sus tentáculos para boicotearlo. Pero si Obama habla de guerra en Medio Oriente, muchos ciudadanos norteamericanos inocentes, pacifistas y trabajadores dejarán de apoyar al presidente.
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(Entrevista realizada el 16 de septiembre de 2012 en diario Expreso)

Jacobo Quintero-Touma, guayaquileño. Doctorado en Espacio Europeo de Educación Superior por la Universidad de Salamanca, España.
Máster en Asuntos de Corrupción y Estado de Derecho por Universidad de Salamanca, España.
Especialista en Análisis y Resolución de Conflictos, Polemiología e Irenología. Estudios sobre paz y guerra.
Chief Executive Officer de la Fundación Conflicto International Consulting Group. Experto en temas del Medio Oriente y religión comparada.
Exconsultor del BID, Banco Mundial y ONU en temas de Conflictos.

La masacre de Israel a Palestina y el silencio cómplice de la prensa

PALESTINA

Tengo la certeza de que los ecuatorianos que defienden a Israel por masacrar al pueblo palestino son los mismos que aplaudieron el bombardeo del gobierno colombiano de Álvaro Uribe al Ecuador.
Los pretextos son parecidos: los extremistas de Hamas, fracción palestina que ha declarado en guerra permanente con Israel y que asienta en la franja de Gaza, recientemente mataron a tres jóvenes de este país.
Según la lógica de Uribe, a los “terroristas” de las FARC había que exterminarlos “donde quiera que estuvieran”, a base de la filosofía de su presunto “legítimo derecho extraterritorial a defenderse”.
Su aparato de inteligencia y la ayuda tecnológica del gobierno de Estados Unidos detectó que uno de los jefes de las FARC y un grupo de guerrilleros se refugiaban en la selva ecuatoriana.
A Uribe no le importó violentar la soberanía de nuestra nación, mandó sus aviones de guerra, cruzaron la frontera, bombardearon con misiles teledirigidos y mataron al comandante Raúl Reyes y a sus milicianos.
Igual ocurre con la lógica israelí-sionista (que pretende colonizar, expandirse, arrebatarle el poco territorio que le queda y desaparecer a Palestina), la respuesta debía ser contundente, tan contundente que mientras buena parte del planeta se distraía con los últimos partidos del Mundial de Brasil, Israel bombardeaba y mataba a cientos de supuestos terroristas “mezclados entre civiles”.
Por eso, de los 220 palestinos asesinados desde el 8 de julio pasado, 70 por ciento son niños. ¿Cuántos de esos pequeños cruelmente asesinados, según Netanyahu, presidente de Israel, eran parte de quienes lanzan cohetes sobre la sofisticada cúpula antimisiles que cubre su país y que fue construida con la ayuda del gobierno de Estados Unidos?
Hoy, miércoles 16 de julio, se ha denunciado que los cadáveres de cuatro niños palestinos aparecieron en la playa y eso, insólitamente, parecería que provocará una tregua de cinco horas. Sí, de apenas cinco horas.
¿El sionismo pretende que el mundo se conmueva? ¿Quiere hacernos creer que tiene una dosis de piedad? ¿Netanyahu pretende enternecernos al decir que investigará no la masacre sino, exclusivamente, la muerte de los cuatro niños?
Pero hay algo más grave: la actitud de los medios de comunicación. Tanto en el mundo “occidental” como en nuestro país, la mayoría de la prensa ha minimizado la masacre sionista al pueblo palestino tratando de hacer creer al planeta que lo que hay en Gaza es una guerra (¿), es decir, un enfrentamiento entre dos fuerzas con igual capacidad de ataque y defensa, lo cual es, simplemente, imposible.
Llamemos las cosas por su nombre: en Gaza hay un genocidio. ¿Serán capaces los medios de dar el espacio pertinente en portadas a estos gravísimos hechos que nos atañen a todos los ciudadanos del mundo o seguirán en su política editorial de apoyar a Israel al disimulo escondiendo el crimen masivo que el sionismo está ejecutando?
¿Qué compromisos tiene la prensa, la local por ejemplo, para no poner en primera página los titulares reales y correctos?
¿Los viajes, las invitaciones especiales, los cocteles a los directivos y periodistas, tienen algo que ver con el silencio y la falta de equilibrio periodístico?
¿Por qué los medios suelen hablarnos tanto de Israel, mostrarnos sus bondades y sus grandes logros tecnológicos, científicos, agrícolas? ¿Por qué los editoriales y los jefes de redacción son tan útiles al proyecto sionista?
¿Por qué los medios nunca nos hablan de Palestina y Gaza? ¿Quiénes viven allí? ¿Quiénes son? ¿Por qué ellos no progresan como Israel? ¿Por qué viven en una cárcel geográfica, física y política? ¿Por qué Palestina no es reconocida como una nación e Israel sí?
¿La tenencia de grandes capitales sionistas en los bancos de Estados Unidos y el comercio de armas tienen algo que ver?
¿Tiene algo que ver que en el mundo “occidental” el arte, en especial el cine de Hollywood, donde muchos estudios también son financiados por capitales sionistas, ha sido la herramienta para hacernos creer que Israel siempre tendrá la razón después del holocausto que sufrieron los judíos en la segunda guerra mundial?
Algún indignado sionista ecuatoriano escribía a mi twitter que “Israel tiene derecho a defenderse frente al terrorismo de Hamas”. Pero esa es una verdad a medias o a cuartas. Si Hamas hace terrorismo (según el criterio de los sionistas) pues enfréntense a Hamas, pero no maten a gente inocente.
No hagan con un pueblo pobre y desarmado, al que el ejército sionista lo ha reducido a su mínima expresión, lo que Hitler les hizo a ustedes. No provoquen un nuevo holocausto al revés ni conviertan en cómplices silenciosos a los periodistas y a los medios ecuatorianos, los mismos que cuando Uribe bombardeó Ecuador el 1 de marzo del 2008 viajaron a Bogotá para entrevistarlo/felicitarlo.
Hay que estar claros con las mentiras.
Luisa Bustamante, de Alainet, dice que “pensar que no se atacará a civiles es una falsedad, ya que cuando bombardean objetivos supuestamente terroristas, por la densidad poblacional es imposible que no afecte a víctimas civiles y a un alto número de niños y mujeres”.
Y Bustamante apunta a la prensa: “Por lo general reproduce las noticias de las grandes agencias internacionales de la información, las cuales entregan una visión parcializada del ‘conflicto’. Hablan de un enfrentamiento como si ambas fuerzas fueran iguales en poderío. Denuncian muertos pero no precisan que el 98% de los muertos son palestinos, civiles mujeres y niños”. No publican las protestas que hay en el país y en el mundo y no contextualizan cuál es uno de los roles de Israel en Medio Oriente: ser el guardián de los intereses de los Estados Unidos.
Estoy seguro de que si los palestinos tuvieran cadenas de cines, supermercados y grandes almacenes en Ecuador, la prensa local les trataría con cuidado porque pagan publicidad y eso es sagrado para la prensa, más que cualquier otro tema. Eso hacen los medios con los sionistas que tienen grandes negocios acá: los respetan como respetan a la embajada de Estados Unidos para que ésta no les hagan problema cuando viajan a Miami.
Tengámoslo claro: si un medio local publica algo que no le guste a Israel, inmediatamente pierde la publicidad de los hipermercados, supermercados, cines, centros comerciales. Y eso a la prensa privada le duele como si le estuvieran bombardeando desde un K-Fir.
Todos los periodistas sabemos que la autocensura funciona a la perfección en estos casos: si un medio publica algo que no le gusta al sionismo de Israel,inmediatamente pierde la publicidad.
Por eso los medios y algunos de sus editorialistas y voceros quieren despistarnos, confundirlos, analfabetizarnos.
El objetivo es que no entendamos lo que en realidad pasa y aceptemos la única verdad del híper poderoso.
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Fotografía de Diario El Tiempo de Bogotá

La oscura táctica de Chiriboga y Rueda de no dar la cara por el fracaso de la Tri en Brasil 2014

Tres
Pertenece a la FIFA y, contagiado de las prácticas mañosas de esta tenebrosa organización, el exdiputado socialcristiano (tenía que ser) Luis Chiriboga, que ya lleva 16 años (sí, 16 años) seguidos como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, siguió disfrutando las mieles del poder de los capos de la FIFA en los palcos VIP de los estadios brasileños donde se juegan los partidos del Mundial 2014.

Chiriboga o “Chirififa”, como le dicen algunos, reelegido (¿a cambio de qué privilegios a los directivos de los clubes?) por 21 asociaciones provinciales -algunas que ni siquiera tienen fútbol profesional-, pareció haber olvidado, al igual que su amigo, “el profe” Reynaldo Rueda, director técnico de la selección ecuatoriana, que el mundial para la Tri terminó hace dos semanas, que no logró pasar a octavos de final y, por tanto, la obligación moral, ética y profesional del dirigente y del DT era regresar con el equipo al Ecuador e, inmediatamente, rendir cuentas al país.

Una rendición de cuentas como la que pide el dirigente de Liga, Rodrigo Paz.

“Paz dijo tener información en la que se demuestra que Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) manejó mal el asunto de los invitados al Mundial de Brasil.

“Ya tengo datos de que él llevó, el ‘Rey y su corte’ a empleadas domésticas, cocineros y todo al mismo hotel con los jugadores, mientras que a los invitados, especialmente los presidentes de las federaciones y clubes, les llevó a otro hotel y la cosa no fue tan buena”, confesó Paz.

“Cuando fueron a un partido no había entradas para todos. En Río de Janeiro los puso en un hotel que estaba a dos horas de distancia. Es decir que se sintieron maltratados, pero como sabrá, voto es voto y el ‘Rey está haciendo todo para benefició para él”, aseveró.

Además sostuvo que conoce de las “influencias que hay, todas cercanas al rey Chiriboga, con problemas internos, relaciones de jugadores y empresarios. No es bueno que un equipo de fútbol esté mezclado con personas que influyen”, apostilló.

La respuesta, desde Brasil (no desde Ecuador) ha sido amenazadora. En una carta de la FEF dirigida a Esteban, hijo de Paz y también dirigente de Liga, y firmada por dos empleados de Chiriboga, se amenaza a Esteban.

“Cuando regrese el Ing. Chiriboga de su misión oficial entrará, sin duda, en mayores detalles para poner en su sitio a quienes sin pudor alguno mienten descaradamente, aprovechándose de la coyuntura de una supuesta mala actuación de la selección en el Campeonato Mundial, desconociendo que esta administración ha sido la única que ha logrado sendos triunfos a nivel mundial, situando a nuestro fútbol en un lugar preponderante ganándose el reconocimiento internacional reconocimiento que, lamentablemente, en el Ecuador por la campaña mediática de los mismos de siempre, se quiere empañar”.

¿Campaña mediática? Yo no he visto ninguna campaña mediática. ¿De qué periodistas? ¿En qué medios? Más bien he notado que, aparte de dos periodistas que cito aquí, los cientos de periodistas deportivos que hay en el Ecuador han optado por callar para que “Don Luchito”, como muchos de ellos lo llaman, no los castigue.

Pero la rendición de cuentas va muchísimo más allá de lo que exige Paz.

Primero, la explicación de por qué Chiriboga eligió un técnico perdedor (a diferencia de Colombia, que escogió a José Pekerman, ganador de tres mundiales juveniles de fútbol y con enorme experiencia como técnico de selecciones; o de Chile, que contrató al sorprendente Jorge Sampaoli, ex DT de Emelec y campeón de la Copa Sudamericana con Universidad de Chile; o de Brasil, que firmó con el experimentado DT campeón mundial Luis Felipe Escolari).

Segundo, por qué permitió que ciertos oscuros personajes influyeran en la convocatoria de Rueda a unos (Minda, Saritama) y en la exclusión de otros (Pedro Quiñónez, por citar un caso que algunos periodistas dicen en voz baja que es para llorar) que pudieron aportar mucho más.

Tercero, ¿son o no son ciertas las informaciones del periodista Reinaldo Romero (@reijournalist) respecto a cuestiones tan oscuras como los líos internos, propiciados en parte por Rueda, entre los jugadores? Yo le creo a Reinaldo.

Cuarto, ¿por qué se permitió, según otras versiones, que hubiera división entre los jugadores?

Quinto, ¿hasta cuándo piensa quedarse en la FEF? ¿Por qué no da un paso al costado y permite que nuevos dirigentes renueven la estructura de la Federación?

Sexto, ¿por qué envió de regreso al Ecuador a los jugadores, que tuvieron que dar la cara ante el país, y él y Rueda se quedaron allá?

Séptimo (y para no olvidar), ¿cuándo dejó de pensar que, como dijo alguna vez, la solución para tener una buena Tri era “blanquear la selección”, en una clara discriminación racial.

Octavo: que explique la cantidad de denuncias en la cuenta de TW de Diego Lituma (@diegolituma): “He recibido decenas de mensajes de hinchas maltratados y estafados en el mundial. Aquí mas entradas de la FEF”. ¿La FEF vendía entradas que en realidad eran pases de cortesía? ¿La FEF vendía entradas de otros partidos que eran regaladas por la FIFA? ¿Quién se llevaba ese dinero de la venta?

Noveno: ¿cuál fue la razón para que Vinicio Luna saliera del staff, siendo uno de los hombres de su mayor confianza?

En fin. Luego de una de sus infinitas reelecciones, alguna vez Chirififa manifestó al diario El Universo:

“Yo no estoy pegado a mi puesto. Sé que una función empieza y termina, pero la dirigencia del país ve un trabajo serio, honesto, transparente y ese apoyo de la dirigencia es muy amplio. En el fútbol los únicos que deciden son los dirigentes”.

Era el año 2009 y Chiriboga Acosta, que ocupa el cargo desde el 12 de enero de 1998, ganó nuevamente como candidato único y va por su quinto periodo.

Reynaldo Rueda debe contestar por qué en el último partido, contra Francia, hizo los cambios más extraños que se pueden concebir de un técnico: ¿un defensa (Achilier) cuando faltaban 20 minutos y necesitábamos atacar? ¿Uno de nuestros delanteros símbolos, Felipao, entrar cuando restaban dos minutos? ¿No fue eso una burla?

¿Será por eso que Enner Valencia dijo ayer, que a Rueda “le falta más rigor y más carácter”? O sea, ¿se deja manipular de quién?

Enner le dijo así a diario El Universo, desde su natal Esmeraldas:

“Reconoce no estar satisfecho pese a sus goles en la Tri. Inconforme, por supuesto. Con la Selección que teníamos era para dar mucho más de lo que dimos. Se vio la lucha y la entrega en la cancha. Pero nos quedó un sabor amargo”. “Haber marcado tres goles. Sin duda es algo maravilloso, es un sueño desde niño que se hizo realidad. Pero en lo colectivo pudimos llegar más lejos” sostuvo.

Sobre las decisiones del timonel “cafetero”, en específico la inclusión de Gabriel Achilier en el duelo contra Francia, a pesar de que Ecuador necesitaba la victoria. “Son decisiones del cuerpo técnico. Él (Reinaldo Rueda) lo vio de una forma, nosotros de otra (…).

Rueda también debe explicar la sorprendente tarea que le dio durante los tres partidos a nuestro jugador estrella, Antonio Valencia, uno de los mejores carrileros del mundo, de ponerlos a jugar retrasado desde el centro?

¿Es cierto, señor Rueda, que Valencia no quiso jugar en esa posición, que usted lo obligó y que a Toño le causó tanto malestar que hubo una abierta discusión entre él y usted?

¿Se fijaron, quienes vieron el partido contra Francia, en una toma en la que Toño estaba listo para salir al segundo tiempo con un rostro de soledad y malestar evidentes?

Rueda debe dar también argumentos para no haber dejado jugar completos ninguno de los partidos a Jefferson Montero y por qué lo sacó sin dejar que otra de las estrellas de la Tri exhibiera su mejor fútbol?

¿No quería Rueda que lo vieran los cazatalentos y lo contrataran para Europa o le parece un mal jugador?

¿Y si le parece mal jugador, por qué Jeff fue de lo mejor que tuvimos en las eliminatorias?

¿Es cierto, señor Rueda, que hubo problemas en la concentración con un grupo de jugadores que habría cometido actos de indisciplina?

Si fue así, ¿dónde estuvo el liderazgo suyo, su capacidad de poner las cosas en orden, su firmeza para sancionar, su rigor, su control del equipo?

Y si no fue así, venga, don Reynaldo, ofrezca una rueda de prensa y desmiéntalo todo.

No, señores Chiriboga y Rueda. No se escondan en los palcos VIP ni vengan, como Rueda, con el cuento de que se queda en Brasil para ver otros partidos y ¿aprender? ¿Aprender qué?

No tengan la actitud de los chicos de Blatter, el dueño de la FIFA, a quienes el presidente uruguayo José Mujica tan bien calificó como “mafiosos hijos de puta”.

Vengan. Den la cara. Rindan cuentas. Y luego den un paso al costado. Dejen que la Tri y el fútbol ecuatoriano se reestructuren y salgan de su terrible crisis.

Ya es hora.

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