Archivos para 6/03/08

06
Mar
08

comunicar y madurar

 
El presidente Rafael Correa apostó por la diplomacia “en caliente”. El pasado lunes emprendió una gira que puede resultar clave para consolidar la tesis soberana del Ecuador en la crisis diplomática con Colombia.

Aunque Correa mantiene un lenguaje innecesariamente agresivo, su mensaje es positivo: como ecuatorianos que mantenemos lazos familiares, fraternos, afectivos e históricos con nuestro hermano pueblo, queremos la armonía en la región, tendemos  la mano a Colombia para aportar a la paz, pero exigimos respeto a nuestra soberanía territorial.

Ecuador como Estado y como pueblo ha sufrido los efectos de la guerra interna de Colombia con fumigaciones, miles de desplazados, ataques a civiles y reiteradas violaciones del espacio aéreo.

Ingentes recursos económicos se han destinado a la movilización permanente de diez mil soldados para que resguarden la compleja frontera binacional. Los efectos del conflicto los ha costeado el Ecuador de su propio bolsillo mientras el vecino país recibe millonarias sumas y logística gracias al Plan Colombia y al Plan Patriota, financiados por el gobierno de Estados Unidos.

Pero no es el momento de asumirnos como víctimas sino de mirarnos en el espejo.

Con menos tensión tras el triunfo diplomático en la OEA, leamos una de nuestras debilidades: por sus miradas cortoplacistas y clientelares, los sucesivos gobiernos, incluido el de Correa, han descuidado un elemento que en el siglo de las comunicaciones es esencial: el diseño de una estrategia mediática que informe al país no solo los logros y los discursos del régimen de turno sino que consolide, gracias a una amplia deliberación nacional previa, concienciación y compromiso en torno a los grandes objetivos del país como son la unidad en la diversidad, la producción, el empleo, la educación, la cultura, la salud pública, el civismo, el respeto, la tolerancia y la difusión de las identidades.

Reconozcámoslo frente al espejo: la sensación de que para el mundo no existimos y que tenemos poco peso internacional tiene que ver con nuestros complejos de inferioridad y baja autoestima porque los grandes responsables (educativos y mediáticos) quedan a medias en cumplir su rol.

Ahora que en la prensa internacional ha quedado evidente el desbalance entre la información oficial de Colombia y Ecuador, urge una política estatal de comunicación que no convierta a sus medios (radio, canal y periódico) en relacionistas públicos del Presidente sino en parte de una estrategia en función del Ecuador que la mayoría queremos construir.

Es muy pobre reducir las acciones de comunicación de un régimen a inundar los medios privados con cuñas publicitarias sesgadas y sobredimensionadas desde el interés de ganar votos o recuperar la popularidad.

Armar un sistema mediático en el cual, democrática y pluralmente, todos podamos expresarnos no es difícil ni complejo, pero requiere voluntad política, serenidad y generosidad patriótica. He ahí un reto para un gobierno y una sociedad que a fuerza de los hechos les toca madurar.