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Jun
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el profesor de periodismo

Para el Jefe de Estado no hay periodista que valga. Todos somos mediocres, mafiosos, corruptos, desinformados, voceros de la partidocracia, malintencionados, interrogadores de la Gestapo, incapaces, intrascendentes.
Si salimos al paso de estas valoraciones subjetivas no es por espíritu de cuerpo: es para que el mandatario sepa que en la mayoría de medios los periodistas estamos empujando una creciente tendencia a la autocrítica y el repensar nuestro oficio, sin dejar de admitir la existencia de medios que no cumplen su función social.
El Presidente prefiere subestimar esos procesos autocríticos porque atacar a la prensa da puntos en las encuestas, pero debiera saber que su actitud hace que cada vez más ecuatorianos duden de la Asamblea y no crean en las buenas intenciones de PAIS.
En una democracia los ciudadanos tenemos derecho a exigir calidad en los contenidos mediáticos. En esa línea los asambleístas del oficialismo plantean un proyecto que, en su artículo 1, dice que “todas las personas en forma individual o colectiva tienen derecho a participar en la contraloría y veeduría social de la comunicación social”.
En teoría, la idea es socialmente consecuente. Pero se anula a sí misma cuando se encadena, en el actual contexto político, a la integración de un consejo nacional de comunicación.
Basta pensar dos cosas. Primera: para regular se requiere un Estado verdaderamente democrático. ¿Es el caso de Ecuador? Segunda: en países donde el Estado es una entelequia, los gobiernos toman decisiones a su nombre favoreciendo a grupos, sectores o ideologías. ¿Qué nos hace creer que esta vez será distinto?
Si el consejo y las veedurías se integran desde el Estado (es decir, desde el gobierno de Rafael Correa), fácilmente podrían convertirse en armas de presión, escarnio, censura o coerción, siguiendo la línea visceral del Presidente.
Así que si los proponentes tienen sincero interés de legislar en función de la sociedad y no del proyecto Correa, están obligados a replantear las instancias de consejería (no de control) para sean realmente independientes del poder político.
No obstante, muchos medios ya tienen mecanismos internos de control. Por ejemplo, exponen en sus sitios web los códigos de ética para que el ciudadano cuente con argumentos legales si se sintiera afectado y convocan a juntas externas de valoración informativa, consejerías de lectores y defensorías de audiencias como herramientas directas para medir la calidad de contenidos y su impacto ciudadano.
Sabemos que cometemos errores y somos conscientes que no debemos abusar de la libertad entregada por la sociedad, pero defendemos la autorregulación como proceso de autodepuración y responsabilidad en la producción informativa.
No necesitamos tutores ni superintendencias: necesitamos respeto a nuestras dinámicas internas. Si hacemos mal nuestro trabajo que lo digan las audiencias cuando confían o dejan de confiar en nosotros, pero que no lo haga el poder político, mucho peor cuando quiere fungir de profesor de periodismo.


11 Respuestas a “el profesor de periodismo”


  1. Junio 18, 2008 a las 8:22 pm

    Hola Ruben Darío pues sabe que estoy de acuerdo con lo q escribe porque yo como ciudadana y como profesional en formación ya estoy cansada de que nuestro querido Presidente ataque a la prensa no hay una sola vez q no lo haga, apenas tiene la oportunidad o el microfono en la mano lo hace y pues como yo muchos ecuatorianos ya estan cansados de lo mismo y lo mismo, él sabe de economia mas no de periodismo porque para ser periodista hay que ser primero un buen ser humano de vocación y no ser alguien mas que habla por hablar.

    Saludos.

    Paola Hidalgo
    LOJA

  2. Junio 19, 2008 a las 3:08 am

    Salduos Ruben, el criterio de un periodista es de mala calidad de acuerdo a la monarquia Correista, sin embargo aqui te transcribo una nota de un amigo ecuatoriano que no es periodista, pero que tiene criterio de opinión.
    Estimado Manolo de Migralatino, te cuento que estoy en una oficina de internet, ya me cuesta como seis euros esta mala practica de saber del Ecuador a través de los medios de comunicación del Ecuador. Me resulta increible la forma de cómo el Presidente dinigra a los comunicadores sociales del país, la ultima vez que conversé contigo, me di cuenta que no todos los periodista pueden ingresar a la orbita presidencialistas y de la independencia de los reporteros orales, como tu me indicastes. ja,ja,ja.

    Bueno, lo primero que te cuento es que escuché al presidente en sus cadenas radiales y me enteré de la lengua de la oralidad latina, lastima que nadie pueda poner en su sitio a un prepotente Presidente. Leí las opiniones de Ruben Daria Buitrón, que me indicastes, que bueno, que la opinión oral tiene sus fundamentos y sus criterios en forma independiente, donde la patria es de todos. Qué se cree Correa, el excluyente de los medios de comunicación, pero cuando necesita un espacio, no duda en asistir a cualquier seuda entrevista que se llena de logros y reinvindicaciones, acusando el costo de la vida al pasado y a la partidocracia, mientras la situación económica se complica.
    Finalmente, creo que se debe establecer el derecho de compartir las letras a todo el mundo y frenar en algo las tormentas que se acercan con un presidente dictatorial y una Asamblea estrechada a la poco ideologia del socialismo del siglo 21, cuyos contenidos no se los conoce hasta ahora y sólo se conoce el valor y la soltura de lengua de Correa, cuando habla de lo que tu dices “hacer con cosas ajenas.
    Ya te escriberé otro dia con otros comentarios, ya que me duele no estar en el Ecuador y salir a la calle con una bandera que diga “Esta patria no es de todos”.
    Un abrazo
    Joaquin Estevez

  3. Junio 19, 2008 a las 10:27 am

    Gracias Rubén Darío.

    Me precocupa mucho la situación del país y trato de percibir finalmente cuál va a ser la posición que tomen los comunicadores sociales respecto del referendum.

    Las lecturas son variadas y lo que más me preocupa es que los periodistas estén corriendo el riesgo de dejarse encasillar (como lo hicieron con Nebot y guayaquil) en un círculo señalado y reconocido, que ya se sabe lo que dicen y que por eso por mucha opinión que hagan no importará nada. No sé si me hago entender, pero con Nebot hicieron eso, y ahora es como un disco rayado.

    No sé de estrategias, pero sería interesante analizar cómo hacer para que no pase eso en este lado.

    Suerte en todo amigo!!

    Jorge Cevallos
    QUITO

  4. Junio 19, 2008 a las 10:30 am

    Querido Rubén, gracias por el envío.

    Voy a abusar de tí y pedirte que me des una mano en lo que te sea posible para concertar espacios de difusión para el Teatro Ensayo.

    Sabes que no hay nada mas triste que actuar para una sala vacía y en esta ocasión se celebran los 43 años de actividad ininterrumpida de este grupo, la temporada arranca el 26 y dura de jueves a domingo hasta el 20 de julio en el Teatro Prometeo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, la obra: “El Santo oficio del Amor” de creación colectiva, la dirección a cargo del maestro Antonio Ordóñez, una escenografía magnífica y unos textos muy poéticos, vale la pena que esa sala se llene!

    Cuéntame cualquier posibilidad y estamos comunicándonos.

    Un abrazo

    Gabriela Ordóñez
    QUITO

    098746778

  5. Junio 19, 2008 a las 10:53 am

    Como siempre en todos sus escritos la verdad expresada con mucha claridad estimado amigo, tal parece que se van diluyendo nuestras esperanzas de lograr un país nuevo, justo, solidario en un marco legal de verdadera democracia, lo único que nos va quedando es un caudillo mesiánico que espera que los ecuatorianos identifiquemos todo lo bueno en sus afectos y todo lo malo en sus desafectos, tal parece que todos debemos sujetarnos a su concepto de democracia que de acuerdo a lo que hemos escuchado en una entrevista internacional ampliamente difundida, está muy lejos de lo que la mayoría de los ecuatorianos creemos y queremos. Saludos cordiales.

    LUIS GARCÍA ALVARADO
    Guayaquil

  6. Junio 19, 2008 a las 12:08 pm

    De acuerdo Ruben Dario, un saludo cordial, se que estuviste en un evento de”identidad” por la Universidad, yo estaba en un evento en Guayaquil, en todo caso todo salio bien según los comentarios de quienes asistieron. Gracias por compartirnos tus artículos.

    Hasta pronto, un abrazo

    Leonardo Moreira
    MANTA

  7. 7 Viviana Garcés
    Junio 19, 2008 a las 1:23 pm

    Hola Rubén Darío:
    Leyendo tu blog, se me vino a la idea las clases de teoría de la comunicación… y sí… los profesores nos piden ser objetivos, que ante todo digamos la verdad y que sepamos mostrar la noticia oculta… pero… qué sucede? las ideas se trastocan y se llega a un resultado… No existe en muchos casos la objetividad o la imparcialidad… existen tantos periodistas que se llenaban la boca en decir la verdad… pero de qué verdad están hablando?? de unos cuántos datos sacados de internet?? sabiendo que no todo lo que existe en la red puede ser verificado??
    No reniego de lo que será mi profesión pero debemos ponernos una mano en el corazón y saber reconocer nuestros errores cuando nos hemos equivocado
    Yo sé que Correa algunas o muchas veces puede creerse el dueño de la verdad… pero algunos periodistas… no todos… al transmitir una noticia errónea… le están dando más de que hablar… no siempre sabremos acertar… pero… debemos ser lo más conscientes al momento de sacarlas a la luz!!!
    Gracias una vez más
    Vivian Garcés Vargas
    Guayaquil

  8. 8 Patricio Arevalo Vintimilla
    Junio 19, 2008 a las 3:52 pm

    Estimado Rubén Darío:
    Gracias por decir de frente la verdad sobre lo que ocurre en el país. Siempre te estoy leyendo y aprecio tu objetividad y claridad en el análisis del problema que vive nuestra Patria querida.
    Los gobiernos olvidan que la prensa es un contrapoder y está para desenmascararlos, y no solo para aplaudirlos, y este gobierno no es la excepción.
    Considero necesario educar mejor a nuestra clase política y recordar que para ejercer un buen gobierno es indispensable una gran dosis de tolerancia a la crítica y sobre todo gobernar para todos y no solo para ciertos sectores o para los de mi partido o movimiento político.
    Recibe un fuerte abrazo y adelante!
    Patricio Arévalo

  9. Junio 19, 2008 a las 5:33 pm

    Excelente Ruben Dario, te felicito.

    Gustavo Cardoso
    CUENCA

  10. Junio 19, 2008 a las 6:19 pm

    Querido Rubèn Darìo:

    Coincido plenamente con su punto de vista y le agradezco, porque se que escribiò este artìculo pensando en el programa que hicimos en Ecuavisa.
    Ciertamente, el Presidente se ha vuelto “profesor de periodismo”, porque no acepta crìtica ni cuestionamiento; es “profesor de estadìstica”, cuando las cifras no le favorecen; es “profesor de economìa” cuando alguien cuestiona lo que no puede refutar, que la economìa no està bien manejada, tenemos crecimiento bajo e inflaciòn alta con sus repercusiones en el empleo y en otros factores del desarrollo social que tanto defiende.
    Para mi, lo ùnico claro son las estrategias de un modelo que se vuelve cada vez mas autoritario. En el programa reconociò que “estaba bajando del pedestal a la prensa”, revelando exactamente un propòsito ciento por ciento polìtico. No hay un afàn de provocar correcciones y autocrìticas en la prensa o defender a los lectores, radio-oyentes o televidentes. Simplemente, quiere hacer ejercicio de poder y apabullar todo lo que se cruza por delante.
    Sin embargo, que contradicciòn, la prensa es tan mala, mediocre y corrupta y, sin embargo, va a todos los programas cuando requiere hacer campaña electoral, como ahora. Eso no es honesto.
    Pero, en fin, porque somos verdaderamente demòcratas, tenemos que tolerar. Esperemos que no sea un camino sin retorno, que en algùn momento el Presidente y la Asamblea corrijan y no pongan en riesgo la libertad expresiòn.

    Reciba un fuerte abrazo.

    Alfonso Espinosa de los Monteros.
    QUITO

  11. Junio 26, 2008 a las 1:24 pm

    La verdad señor Rubén Darío muy acertado el editorial. Aunque le faltó agregar que el economista Correa llegó al
    poder por el apoyo que de distintas formas le dimos los periodistas,
    porque al igual que la mayoría de la gente pensabamos que era la única
    opción de cambio que tenía nuestro país, mas no nos imaginabamos que
    su revolución consistía en saciar sus ancias de poder desenfrenado sin
    importar los medios ni los fines. Pero son justamente las críticas del
    Presidente las que a los comunicadores nos deben hacer reflexionar que
    papel vamos a jugar frente a las próximas elecciones que se avecinan.
    Hacen falta periodistas cesudos que mediante entrevistas y debates
    desnuden las verdaderas intenciones de quienes buscan el poder. Ha
    faltado más responsabilidad para con la ciudadanía en ese sentido.

    Roger.


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