Archivos para 16/07/08

16
Jul
08

periodismo majadero

Cuando llegaron al poder los nuevos dueños del país lo hicieron sobre la promesa de que venían con una rigurosa ética política bajo el brazo.

Lo hicieron a caballo de un discurso no corrupto, no neoliberal, no corporativista, no mafioso, no prepotente, no irrespetuoso, no atropellador, no caudillista.

La flamante retórica presagiaba el fin del ejercicio del poder desde la vanidad, la intolerancia, la falta de espacios para ventilar las inquietudes nacionales de manera pública, la imposibilidad de deliberar y argumentar sin el temor de que del otro lado se reciban indiferencias, burlas, ofensas, agresiones, epítetos, amenazas.

Pero desde el 15 de enero de 2007 el país ha tenido que escuchar una interminable lista de calificativos y ridiculizaciones contra quienes, desde el más simple derecho de expresarse, han criticado, observado, confrontado o reflexionado sobre la gestión gubernamental.

No vengan ahora con la teoría de que quienes rechazamos los gestos prepotentes “nos quedamos en las formas y no llegamos a la esencia”. No vengan con que hay que valorar los hechos y no las palabras.

¿Cuáles hechos? ¿La imposición desde el Gobierno de un mandato agrícola que favorecerá a sectores poderosos de la agroindustria? ¿La incautación de los canales de los señores Isaías, acción legal que se convertiría en inmoral si se la usara con fin electoral? El colapso de la central San Francisco apenas a un año de su inauguración? ¿La entrega a dedo del contrato para el proyecto hidroeléctrico Coca-Codo-Sinclair? ¿El personalismo en el manejo de las relaciones diplomáticas entre estados? ¿La reducción de utilidades del Banco del Pacífico desde que se sacó a los administradores españoles? ¿Las carreteras que un año después de la emergencia siguen destrozadas? ¿Las primeras piedras que aún esperan que lleguen las segundas? ¿La “renuncia” de Alberto Acosta a la presidencia de la Asamblea para que el círculo oscuro ordene, cambie, tache y haga aparecer articulados de la nueva constitución al gusto del “buró”? ¿Proclamar que el canal de televisión y el periódico del estado son “públicos” y nombrar presidente del directorio de esos medios al superpoderoso secretario de Carondelet?

De eso tiene que hablar el periodismo aunque estorbe al poder: su función es ser  herramienta pedagógica de una sociedad crítica.

En la  democracia real, el andamiaje central debiera ser la incidencia de la sociedad civil sobre las decisiones que toman los mandatarios, debiera ser escuchar con respeto las inquietudes de los ciudadanos a través de sus asambleístas o sus periodistas.

En una democracia real el poder no puede mandar a callar, ofender y poner epítetos bajo una sistemática estrategia de la descalificación que pretende diluir cualquier sombra o duda sobre la gestión gubernamental.

Gracias a su gesto de dignidad en El Aromo, gracias a que no se dejó cegar por los himnos de la demagogia, a Martha Roldós va dedicado el nacimiento del periodismo majadero.

16
Jul
08

te desafío a existir…


Sabiduría no es conocer sino convertir en hechos su conocimiento.

Sabiduría (o una implacable y paciente sed de ella) es lo que nos deja El camino de la felicidad o El camino del guerrero ( “Peaceful warrior” o “El guerrero apacible” es el nombre original).

Es un homenaje a la sabiduría y una lección de sabiduría basada en la paradoja esencial de ser sencillo.

Y viceversa: ser sencillo es ser sabio y profundo y vital y equilibrado y sereno y limpio.

Porque la felicidad no es una meta ni un fin, sino un camino. Porque la felicidad no es ganar la medalla de oro o el primer premio, no es elevarse sobre los hombros de los demás, sino el proceso que nos convierte en mejores seres humanos: perfectibles, purificables, ganadores de la batalla decisiva contra nosotros mismos.

Por eso, ser sencillo o ser sabio es un no multiplicado: sin arrogancia, sin vanidades, sin prepotencias, sin abusos de poder, sin complejos de superioridad.

El camino del guerrero es una película que hace temblar las bases de tu existencia.

Lo digo así porque lo siento así: al final de la película escuchas una voz interior que te desafía a existir de la manera como se debe existir: en el aquí y en el ahora, en la intensidad y vigencia del momento, en la importancia de no anclarse enel pasado ni esperar un milagro del futuro porque el único futuro es el presente.

Coherencia, consistencia, congruencia: se llama honestidad con uno mismo, se llama capacidad de retarse cada día en un interminable proceso de superación de uno mismo como ser humano.

¿Ser humano para qué? Para servir.

No es autoayuda ni exitismo. No son fórmulas para vivir feliz. No son decálogos para convertirse en personaje famoso o millonario.

Filmada en el 2006 en Alemania y Estados Unidos, El camino del guerrero es la apasionante historia real del joven gimnasta Dan Millman, autor del libro del mismo título y base del guión de la película.

Luego de un brutal accidente motociclístico, cuando iba en camino de convertirse en una estrella mundial de la gimnasia olímpica, Millman supera en apenas diez meses el desahucio que los médicos habían predicho para su pierna, fracturada en 17 partes.

Es una lección de coraje y superación que se sustenta en una filosofía y una espiritualidad reflexivas, interiorizantes, humanistas que, como valor agregado, no caen en el tradicional esquema de la filmografía “self made man”, típica del cine comercial hollywoodense.

Mención especial merece el gran Nick Nolte en su papel del anciano y sabio “Sócrates”, llamado así por quien llega a convertirse en el magnífico discípulo Dan (Scott Mechlowicz).

Acostumbrados a verlo en roles de hombre duro e implacable, nos toca aplaudir a Nolte por su sobria, estudiada y minuciosa actuación.

Dan, quien hasta conocer al viejo”Sócrates” vive una vida perfecta rodeada de mujeres bellas, dinero y popularidad, aprende los secretos fundamentales de la existencia cuando aquel percance motociclístico parece derrotar todos sus sueños.

Al borde de la amputación y aferrándose a los caminos espirituales que paciente y rigurosamente le abre “Sócrates”, Dan verá la luz decisiva.

El Camino del Guerrero se basa en el trabajo memorable del escritor Dan Millman, quien relató su experiencia real en una novela testimonial del mismo título.

El libro, publicado en 1980, y el filme, producido en 2006, han sido elogiados por su alto contenido espiritual y su mensaje inspirador. Millman ha vendido más de tres millones de libros en 21 idiomas y es uno de los más respetados profesores de espiritualidad, entrenamiento atlético y potencial humano.

“Un guerrero jamás renuncia a lo que ama”, dice el maestro cuando Dan intenta abandonarlo todo. Me quedo con esa frase. Sobre todo ahora que tanto se extraña la coherencia y la honestidad. Es decir, la sencilla sabiduría.