Archivos para 25/10/08

25
Oct
08

rendición de cuentas

Monólogo con el espejito espejito...

Espejito espejito, qué lindo microfonito...

(El locutor da la bienvenida al público que ha llegado de forma vo-lun-ta-ria y saluda a la audiencia en todo el país. Hace la presentación del “Diálogo con el Personaje”. Desde atrás se escucha un insistente y solitario aplauso. Luego, por contagio, muchos aplausos. Son las 10:05. Toma el micrófono el Personaje).

“Gracias por los espontáneos aplausos. Anoche estuvimos hasta las tres de la mañana en una tremenda farra organizada por la comisión de ministras de asuntos sociales. Ja, ja, ja. Pasamos muy bonito, etcétera. Un agradecimiento a toda esa gente que nos atendió tan bien y con tanto cariño en ese local tan simpático de esta ciudad tan maravillosa. Y fíjense que a pesar de que nos quedamos hasta las tres y me tomé tres cuba libres, esta mañana me levanté a las seis. ¿Sí está claro, no?” (Un aplauso y luego muchos aplausos).

“Después de una hora de bicicleta, les recomiendo a todos la bicicleta, qué buen ejercicio, fuimos al mercado y las vendedoras nos brindaron fritada, llapingachos, caldo de manguera, mote, aguacate… Bueno, las pocas calorías que pierdo en el ciclismo las recupero en las comidas, ja, ja, ja”. (Se escucha una risa y luego muchas risas).

“Inmediatamente me fui a bañar, me puse el terno, me coloqué la banda, salí al despacho y me reuní con el grupo de asesores externos que trabajó en la campaña. Qué buenos chicos, realmente. Gracias a ellos logramos a-plas-tar-les a todos esos e-na-nos que decían que nos iban a ganar.

Con el grupo estuvimos un buen rato y ya empezamos a diseñar la próxima campaña, que es ya mismo, etcétera. Ja, ja, ja”. (No se escucha la risa del fondo. Nadie más ríe).

“Ciertos periodistas amargados dirán (finge la voz): Es el colmo, cómo es posible todo el tiempo en campaña, pero no les hacemos caso, especialmente a esos pequeñitos de estatura y alma, ¿no?” (Se escucha un aplauso y luego muchos, muchos aplausos).

“Bueno, como les insisto, me había acostado a las tres, pero como soy demócrata subí al auto con las ventanas abiertas. Y antes de que los periódicos que nadie lee saquen la noticia mejor les cuento lo que pasó, ah, pero les anticipo, si no están de acuerdo búsquense otro, porque conmigo no van esas cosas, caramba.

Imagínese, compañeros, dormí tres horas, estaba cansado, pero como soy de carne y hueso… Me dio coraje cuando una vieja pelucona me grita que trabaje, pero por favor, yo trabajo durísimo, entonces exploté y dije: “agarren a esa loca”.

Seguro que los periodistas amargados a los que nadie para bola, ya mañana comentarán: Por favor (hace una mueca), queremos un Presidente moderado.

Eso no, señores. No permitiré bravuconadas de nadie. Es terrible la cantidad de odiadores que hay en este país”.

(Un aplauso y luego muchos, muchos aplausos. Fotografías con cámaras de mano y celulares. Autógrafos. Besitos en la mejilla. El locutor dice que así termina la rendición de cuentas de esta semana en el programa “Diálogo con el Personaje”).