Archivos para 27/10/08

27
Oct
08

¿y la gente?

Foto de Artur Coral Folleco

Foto de Artur Coral Folleco

Muchos medios de comunicación ecuatorianos siguen dormidos por efecto del K.O. propinado por seis millones de votantes que dijeron Sí al proyecto de constitución del presidente Rafael Correa y el Movimiento País.

Siguen dormidos porque un mes después de la victoria electoral oficialista no se ven cambios, aunque dentro de las salas de redacción (supongo que en algunas, por lo menos) sí debería estar en el debate interno la pregunta acerca de que los medios perdieron nuevamente las elecciones.

Siguen dormidos porque ninguno de ellos nos dijo cómo ganó el Sí, de dónde salieron tantos votos, cuánto mérito tuvo la militancia correísta en el resultado, cuánto merito tuvieron los ciudadanos que definitivamente se hastiaron de todo lo que huela a pasado y han decidido, como me decía un estudiante machaleño semanas antes de la votación, lanzarse a la aventura pase lo que pase.

En circunstancias como estas no comprendo qué pasa por la mente de quienes dirigen algunas salas de redacción, en especial de los canales de televisión. Se resignan con las coberturas obvias, de agenda oficial y formal. Se resignan con un periodismo de decires, se enferman de declaracionitis (Correa dijo, Nebot respondió, Correa insistió, Nebot aseguró…).

Hay que salir de ese círculo perverso en el que nos encierra el poder. Como decía el maestro Kapuscinski, ir, ver, acercarse, vivir adentro, comprender, escribir…

Los medios debieron contarnos qué pasó en los barrios pobres, cuánto influyeron los más de dos millones de dólares que gastó el gobierno en publicidad, cuánto tuvo que ver que los ecuatorianos más humildes reciban bonos de solidaridad, semillas gratuitas, préstamos para construir casitas, precios más baratos de productos de primera necesidad, focos ahorradores… Cuánto también tuvo que ver el carisma de Correa, su enorme despliegue físico e intelectual para estar casi como Dios, en todas partes…

Ese periodismo es el que quiere la gente. Un periodismo que le cuente a la gente lo que hace la misma gente y lo que le interesa a la gente.

Pero no se lo hace. Nos quedamos en las verbalizaciones, las advertencias, el juego de ping pong donde convertimos a nuestros lectores en la pelota que va de un lado a otro.

Estamos equivocados. La gente nos va dejando de a poco porque no se ve reflejada en la prensa. La gente va perdiendo credibilidad en los medios tradicionales porque estos no parecen hacer esfuerzo para leer los acontecimientos profundos, las realidades decisivas, los hechos más complejos e incluso los más simples.

Muchos ciudadanos comentan que los medios están fuera de foco al malinterpretar la realidad ecuatoriana. Otros aseguran que la democracia es así, pero que eso no significa que el pueblo tenga la razón ni que la prensa deba situarse detrás de ese pueblo equivocado.

Son argumentos que pueden debatirse. Pero, mientras tanto, incluso para fortalecer uno u otro punto de vista, hay que escuchar al maestro Kapuscinski. Si no vamos, vemos, nos acercamos, vivimos, comprendemos  y escribimos, ¿cómo es posible argumentar que el pueblo está equivocado? Del otro lado de la orilla, si no hacemos lo mismo, ¿cómo podemos afirmar que la revolución pacífica está en marcha porque hay un ciudadano consciente del poder de su voto y de la necesidad del cambio?

Vamos, colegas, hay que ensuciarse los zapatos, hay que sudar la camisa, hay que abrir la mente y dejar que la realidad entre a borbotones. Lo contrario no es periodismo. Es burocracia. Y de eso tambíén están cansados millones de ecuatorianos.