Archivos para 11/06/09

11
Jun
09

radicalizar el periodismo

RADICALIZAR EL PERIODISMO

Miércoles, 10 de junio 2009

Los periodistas ecuatorianos atravesamos una de las épocas más difíciles para el ejercicio de nuestra profesión: no solamente nos enfrentamos a crecientes cercos y acosos desde un poder político que no alcanza a entender el rol que cumple una prensa independiente en el esfuerzo colectivo de fortalecer la democracia, sino que cada día, ahora con mayor énfasis, nuestro trabajo se somete al atento escrutinio de audiencias más suspicaces, menos ingenuas, más críticas, más demandantes.

Frente a esos implacables jueces -un gobierno hipersensible e ideológicamente autista y un público fanatizado e intuitivo, mucho más drástico y exigente en sus visiones del trabajo mediático-, a los periodistas ecuatorianos solo nos queda elegir entre dos caminos que marcarán la historia de la prensa nacional este siglo: aceptar los nuevos escenarios como un extraordinario desafío para nuestro oficio o dejarnos derrotar por las circunstancias coyunturales y dejar la circulación de ideas y el debate social en manos de ciertos niveles de perversión gubernamental.

Esta segunda opción está descartada en absoluto, si realmente entendemos lo que significa hacer periodismo en tiempos de complejidad. La primera, que es la que corresponde a quienes decidimos asumir el reto, demanda una enorme dosis de entereza, de rigor, de autocrítica y, sobre todo, de una capacidad individual y colectiva para renunciar, de manera sincera y auténtica, a las vanidades, los egos y las arrogancias.

Cambiar esas actitudes y elevar nuestro ejercicio ético podría parecer un ideal utópico o un simple ejercicio de retórica barata, mucho más en estos tiempos en que una parte de la sociedad permanece encandilada por el discurso populista y agresivo. Pero, de eso se trata: es urgente dejar atrás las teorías, los conceptos y los lemas que, de tan enunciados, se han vaciado de sentido.

Nos toca ser más. Más equilibrados, más justos, más apegados a los hechos. Nos toca separar los hechos de la opinión, construir agendas basadas en las necesidades informativas de la sociedad. Parafraseando el lenguaje presidencial, es la hora de radicalizar el periodismo.