HAGA UN PLAN
- No tenga miedo a la palabra “plan”. Tampoco a “esquema” o “estructura”. Las mejores crónicas han sido elaboradas sobre la base de un plan.
- Todo redactor debe escribir un plan para cada historia que se propone contar.
- Un plan es, simplemente, un mapa de las partes que integran la historia.
PÓNGALE CABEZA AL LEAD
- El lead es muy importante, pero no funciona si el párrafo final no tiene la misma prioridad.
- El lead es la cabeza de todo lo que se quiere contar, pero el flujo de información debe ser continuo, de principio a fin. De lo contrario, la historia no será contundente.
- El reportero no debe sentarse a la computadora y preguntarse: “Bueno, ¿cuál es mi lead?”. Lo que debe preguntarse es: “Bueno, ¿cuál es la noticia que quiero escribir?”.
- No piense que en el lead debe ir toda la noticia, sino su esencia. De lo contrario, lo que hará es un lead atiborrado de ideas y palabras, confuso y oscuro, que bloqueará la comprensión del lector y lo dejará sin ninguna posibilidad de enganche.
- Otras preguntas: ¿De qué se trata la historia? ¿Cuál es el personaje principal? ¿Qué gesto es característico de él? ¿Qué frase textual resume lo que quiero contar?
- Limitar la extensión de los leads. Una historia larga fluye si la primera frase es cuidadosamente elaborada.
- Nunca olvide que está contando una noticia.
ARME BIEN EL ESQUELETO
- Muchas historias comienzan y terminan bien pero se empantanan en la mitad.
- El cuerpo debe tener una secuencia clara de ideas, hechos, acciones.
- Toda dificultad para escribir una historia pasa por la falta de organización del material.
- Haga una lista de las cosas más importantes.
- Escriba una serie de subtítulos para cada episodio o hecho.
- Organice los materiales en escenas o capítulos.
- Tenga claro el eje, el enfoque y el condumio de lo que quiere contar.
DEJE EL TOQUE MÁGICO PARA EL FINAL
- La buena crónica requiere de un comienzo, un cuerpo y un final de calidad.
- El final da al lector la sensación de que sus preguntas han sido respondidas.
- El final refuerza el significado de la historia.
- El final es lo que el lector debe recordar más. Investigaciones sobre la memoria aseguran que cualquier cosa puesta al final perdura más.
- El final debe ser la cumbre de la continuidad sonora de la historia.
- El final debe estimular al lector a pensar.
- Cuando el lector percibe una estructura clara y redonda (lead, cuerpo y final) confiere autoridad a las palabras que ha leído.
- Nunca sacrifique el final para permitirse otro párrafo de información.
Y NO OLVIDE ESTOS SECRETOS…
- Compare el final con el lead.
- Cubra el último párrafo y lea el penúltimo como si fuera el final.
- No gaste toda su energía creativa en el lead.
- Cuide que la historia no se le desinfle en el medio.
- No recorte arbitrariamente el final.
- No cierre una historia agotado. Hágalo tan inspirado como la inició.
- Lea en voz alta el texto final. Es la mejor manera de detectar redundancias, errores de tipeo y problemas de ritmo en la narración.
Por Rubén Darío Buitrón
Ilustración de Johann Fournier