
¿Carlos Vera es periodista o militante político?
¿Es lícito quedarse en la mitad de la delgada línea roja entre el periodismo y la política?
¿Es ético construir una imagen pública en el periodismo y luego armar un proyecto proselitista?
Son preguntas que se hacen muchos periodistas a propósito del reciente libro de Vera, ‘¡Nunca mordaza!’, un texto donde queda claro el riesgo de lo imperceptible: ¿hasta dónde se es periodista político y desde dónde opositor político?, ¿es pertinente la simultaneidad del ejercicio periodístico y la partidización del oficio? ç
Se trata de un debate mediático e ideológico trascendente para el Ecuador contemporáneo, en el cual -nos guste o no- vivimos un momento histórico decisivo.
El tema se relaciona con el deber de transparencia que tenemos los periodistas, no como ‘una concesión a la sociedad’ sino como una obligación moral ineludible frente a quienes creen y confían en nosotros.
El problema ético, me parece, es no entender los límites, riesgos y consecuencias de situarse en la mitad de la delgada línea roja.
Porque esta actitud rompe los puentes de verosimilitud entre la sociedad y los periodistas y es una peligrosa manera de hacer prensa porque deslegitima la fortaleza ética del trabajo de los muchos periodistas que solo queremos hacer periodismo.
Deslegitima, además, nuestra crítica a quienes ocupan posiciones en el poder político y que, con poca vergüenza en su cara, siguen detrás de un micrófono haciendo activismo y agitación a favor del régimen de turno.
Y, finalmente, entrega un arma a quien se considera nuestro enemigo y nos descalifica bajo el torcido argumento de que quienes fustigamos la falta de coherencia del Gobierno llenamos el espacio que dejó la partidocracia.
Pero la perversión de la estrategia oficial es eficaz porque es cierto que algunos medios han extraviado su rol: hacen antigobiernismo en lugar de periodismo, cuentan los hechos como quisieran que fuesen y no como son, cometen inequidades en la selección de las fuentes, no cumplen su deber de ser tolerantes y plurales, no abren espacios para la libre deliberación de los temas que más importan a los ciudadanos.
Sería ingenuo promover un ‘periodismo en estado puro’ y satanizar la opción política de los periodistas, pero es urgente evitar la confusión entre periodismo de servicio a la sociedad y proselitismo militante desde una página o desde un micrófono.
Si elegimos el periodismo como opción de vida nos toca hacer periodismo.
Nos toca ser radicalmente independientes, enfáticamente libres, poderosamente humildes, profundamente comprometidos con la calidad del oficio.
Pero si decidimos ser políticos dejemos de ser periodistas y situémonos, claramente, del otro lado de la delgada línea roja.
Carlos Vera la cruzó. Adiós.
Excelente. Acabo de leer su artículo en la radio y varias personas han llamado para aperturar su blogs. Lo sigo manifestando, escribír con calidad y con libertad, es de Rubén Darío Buitrón. Felicitaciones.
Razones claras, sobre quienes somos periodistas de pasión, de ética, los periodistas somos periodistas de servicio,de verdades. Buen artículo. Lo acabo de leer en la web de LVC Radio, y la misma me condujo a su blog.
Estimado Sr. Buitrón: felicito la frontalidad de su editorial. Primero lo leí en El Comercio el día sábado, pero me llamó la atención que en su blog su editorial tiene un título más largo. No entiendo cuáles son las razones para que El Comercio no ponga el título tal como es.
Hola, Patricia. La respuesta es simple: por los formatos tipográficos y de diseño de El Comercio, solo entran tres palabras, así que yo mismo decidí ponerle “la delgada línea roja”. Como en el blog tengo todo el espacio del mundo, ahí lo puse completo, incluso pensando en otro tipo de lectores.
Saludos y muchas gracias por sus palabras.
LA DELGADA LINEA ROJA
Me refiero al titulo del columnista Rubén Darío Buitrón en la que hace un análisis profundo, radical y moral sobre el papel que debe desempeñar el verdadero periodismo ético, dentro de una sociedad democrática y pluralista en la que estamos viviendo en la actualidad; muchas críticas y debates se han suscitado en estos últimos tiempos entre periodistas y gobierno, por eso me parece muy pertinente, eficaz y digno de felicitarle al columnista, por su análisis crítico que hace al decir en referencia al libro publicado por Carlos Vera ¡Nunca amordaza!, “¿hasta donde se es periodista político y desde donde opositor político?, ¿es pertinente la simultaneidad del ejercicio periodístico y la partidización del oficio?”, por supuesto que no, la labor del periodista debe jugar un papel muy importante, entre la sociedad civil y gobierno, buscar un equilibrio sano y profundo, mediar entre estas dos fuerzas políticas y sociales, capaz de no caotizar ni satanizar conceptos y preceptos que confunden al pueblo. El Señor Buitrón dice “si elegimos el periodismo como opción de vida nos toca hacer periodismo, nos toca ser radicalmente independiente, poderosamente humilde, profundamente comprometido con la calidad del oficio, pero si decidimos ser políticos dejemos de ser periodistas”.
Al que le calce el guante que se lo chante.
Mario Contreras Morales
Saludos afectuosos.
Felicitaciones por el editorial titulado “La delgada Línea Roja”, gracias por hacer público (aunque demasiado tarde) algo que era un secreto a voces, el pueblo pueblo lo supimos siempre este Sr. es más socialcristiano que Febres Cordero.
Ocupó tanto espacio televisivo para hacer política, como lo hacen Jorge Ortiz, Emilio Palacio y tantos otros, distorsionan, confunden, desinforman y nunca nadie se refiere al tema, es por esta razón que ha perdido credibilidad la prensa en general (radial, escrita, televisiva). Cuando digo en general son los medios informativos alineados al gobierno, y los nó alineados, sólo hay 2 bandos, porque una prensa objetiva lamentablemente en el Ecuador no existe, bueno como toda regla tiene su excepción salvo pocos periodistas.
Atentamente
Norma Vélez
Hola Rubén Darío, quería felicitarle por la excelente opinión sobre Carlos Vera.
Cuánta falta hace una opinión que invite a la reflexión y al debate.
Saludos
Jessica Jiménez Z.
Pero, no es todo esto una especie de publicidad? Vera, aprovecha, es o no la solución para el mordaza Correa no sé, pero si se lanza el hermano o en su defecto el mismo Vera para presi, capaz y voto por uno de esos. Recuerdo que Vera tiene rabo de paja. Después de todo esto, creo que la política (todos lo somos) es de bailarines. (Asi lo dijo Milan Kundera en su libro La lentitúd)
Nuevas voces de rechazo y de participación política se extienden en Ecuador, no sólo de Carlos Vera y sus sin mordazas. Como comunicador social estimo que entre la política y la prensa no hay mucho trecho de divergencias, Hoy Correa utiliza su semanal boca abierta en su cadena sabatina, sin ser periodista, cuestiona a los comunicadores sociales, hace opinión, degenera a la periodistas como corruptos, pero él es infalible, él tiene la razón, él tiene la verdad. Verdad a medias cuando desde su propia familia lo cuestinan y lo desprestigian. Una buena razón del periodismo ecuatoriano es calificar o descalificar las aseveraciones, pero cuando se investigan y se condena muchos hechos nos hacen pensar que Correa está sólo junto a su circulo rosa.
Manolo P.
Sr Buitron
Felicitaciones por su articulo acerca de Carlos Vera….Carlos Vera siempre dio a entender un dualismo en sus expresiones por eso perdio mucha credibilidad y quien solo ha sido un leedor de telepront or periodicos y nada mas
Saludos
Marcelo Medina
Florida USA
Carlos Vera ahora es un político, eso es indudable. Y él decidió dejar las cosas claras; ahora es militante. Eso es lealtad con el periodismo. Sobre su pasada conducta en la tribuna periodística se puede discutir en otro lugar y momento. Puede que antes no lo haya sido tanto, pero ahora los roles están claros. Aunque no la comparto, considero muy legítima y válida su elección.
Sobre algunos comentarios anteriores en esta entrad: yo por Fabricio Correa no votaría de ninguna manera, y por Vera, aunque siempre lo he considerado un excelente periodista -tal vez el mejor-, lo pensaría bastante.
El exito del periodismo es estar bien claros de quienes somos a la hora de actuar en los hechos. Cuando se mezclan las políticas, puntos de vista y oposición, ya no nos llamamos periodistas y pues ya pasamos al otro lado de la línea roja. Lo importante es saber para quienes trabajamos (la sociedad), y por eso se debe mostrar respeto y claridad desde lo que decimos. Carlos Vera no es periodista, es un buen entrevistador y presentador. Nada más.
Saludos,
María José.
Felicitaciones señor buitron.
Acaso el pueblo es ignorante,cuantos de esos politicos que andan ahora rasgandose la vestiduras nacieron en la comunicacion,dueños de radios,parientes de dueños de periodicos,sobre todo los locales donde hay que pagar para opinar,caciquez que tienen emisoras y que al rato que le ofrecen puestos lo toman sin ningun respeto a su audiencia,el señor vera creo que lo que hizo, es tardarse un poquito mas que los demas.
Si me permiten hacer un paralelismo entre este señor (C. Vera) y un jóven vanidoso llamado Narciso, que según la mitologia Griega terminó arrojandose al agua queriendo besar su propio reflejo en el agua, no me van a negar que le viene como anillo al dedo, tiene todos los ingredientes, ahora que a dado al paso, esperemos que termine como en la fábula, ojo no le deseo la muerte ni mucho ménos, pero si me alegraria que sea un cadáver politico pronto y nos deje en paz, que ya lo hemos soportado lo sufieciente en la televisión. Afortunadamente tenemos a su peor enemigo muy cerca de él, que es su EGO, dejemos que haga su trabajo y termine deborandolo.
Saludos y felicitaciones Sr. Buitrón
Estimado Maestro:
Siempre me pregunto…qué es más cómodo tratar de salvar al país desde un sillón, pues pareciera que algunos periodistas tienen las soluciones a todo en el país, todo es retórica ahora Carlos Vera tiene la oportunidad de demostrar que estoy equivocado..que en verdad un periodista no solo puede hablar sino también actuar esperemos..esperemos
Qué bien que desde el periodismo se critique, argumentadamente, a quien muchos creen que hizo periodismo. Alguien debía advertir sobre los riesgos que para los verdaderos periodistas -no entrevistadores o presentadores de TV- implica que alguien, con un micrófono en la mano, anteponga su ego al quehacer profesional. Felicitaciones por tu enfoque. Pero lo mejor de tu artículo creo que han sido los comentarios que han despertado. Me sumo a muchos de ellos. La gente tiene criterio, y eso es muy bueno.
Sin embargo, me queda pendiente un tema con el cual, si bien concuerdo absolutamente contigo, no sé cómo se lo puede llevar a cabo. Me refiero a tus palabras: “Si elegimos el periodismo como opción de vida nos toca hacer periodismo. Nos toca ser radicalmente independientes…”. ¿Radicalmente independientes? Por supuesto que sí. Totalmente de acuerdo. Pero ¿hay cómo serlo en un medio cuyos dueños tienen intereses en empresas vinculadas? ¿O en un medio cuyo máximo ejecutivo o ejecutiva, por ejemplo, advierte sobre la línea que deben seguir “obligatoriamente” sus redactores? “El periodismo, es independiente, o no es periodismo”, dijo alguna vez nuestro común amigo, el periodista Juan Carlos Calderón. Y así es. Pero los tentáculos del poder, político y económico, como que son demasiado fuertes. Y pueden levar a veces a la censura o, lo que es peor, a la autocensura del periodista.
Pepe, con todo cariño, creo que hay algunos temas que planteas sin conocerlos a fondo, como por ejemplo eso de “la línea que deben seguir ‘obligatoriamente’ los redactores”. Ahí hubo edición y cosas sacadas de contexto, justo lo que tanto se critica de la “prensa burguesa”. Yo, por mi parte, soy radicalmente independiente. Algo me conoces, Pepe, y es probable que percibas en mí alguien que no se somete a ninguna línea que no sea coherente con mi pensamiento y mi libertad de decir, criticar y escribir.
Debemos conversar algún rato sobre la idea del grupo de lectura periodística.
Felicitaciones ruben por el analisis al caso Carlos Vera, yo acotaria a esta nota (ZAPATEROP A SUS ZAPATOS. Carlos Vera ya nos mostro mucho de su subjetividad peridistica a travez de su forma de hacer periodismo atacando al gobierno
Andres Reina FACSO UC
Muchas gracias, Andrés. Nos toca también juzgarnos a nosotros mismos.
Un abrazo,
RD
Sr. Buitrón estoy de acuerdo con usted respecto a la falta de ética periodística de Carlos Vera porque ha utilizado su imagen de periodista como plataforma política y a pesar de su retiro de la profesión, ha causado un gran daño a todos los periodistas pues ha hecho quedar mal a todos.
Gracias, Andrea. Pero nosotros estamos para cambiar esa realidad. Si no hacemos lo mismo ni desde la derecha ni desde la izquierda ni desde el centro. Si hacemos periodismo.