Diez preguntas para los periodistas políticos
by rubendariobuitron
1. ¿Debemos los periodistas tomar partido por A o B opción política?
2. ¿Debemos asumir que los pobres merecen toda nuestra dedicación y los ricos, ninguna, o viceversa?
3. ¿Dividimos el mundo en que nos movemos periodísticamente en malos y buenos, blancos y negros, izquierdas y derechas, ricos y pobres?
4. ¿Llegamos a las coberturas con prejuicios, hipótesis o subjetividades que nos impiden valorar y contar los hechos con equilibrio, distancia y sin apasionamientos?
5. ¿Cabe definir la independencia periodística como un mito, una mentira, un imposible?
6. ¿La ética del medio donde trabajo es más importante que mi ética personal?
7. ¿Qué debe hacer el periodista si en un momento chocan esas dos éticas?
8. ¿Cómo es nuestra relación con las fuentes?
9. ¿Cómo cuidamos no traspasar la delgada línea entre informador y amigo?
10. ¿Cómo hago para escribir con un periodismo apasionado sin caer en la subjetividad?

Etimado Ruben:
En mi criterio para este decalogo de ambiguedades hay que ser transparente y definirse decisivamente por una de las dos alternativas, no quedarse a medias tintas.El temor o la osadia del escritor por obtener la recompensa me ayuda a entender un gran pasaje de la Biblia <>. Como entender esto:Tendra recompensa el malo y castigo el bueno o viceversa. Quie sabe de esto?.Lo que si coincido es que no debemos adoptar actitudes intermedias, mediocres,! hipocritas! Alinearnos siempre para el lado que esta la verdad.? Y cual es la verdad?
Miguel:
No es un decálogo de ambigüedades, es un cuestionario para que cada periodista reflexione en su interior. Yo no soy nadie para decir lo que hay que hacer, cómo actuar o qué ética asumir. Lo único que intento es que los periodistas que siguen este blog piensen sobre el oficio y su cotidianidad.
En cuanto a “la verdad”, nadia la tiene. Alinearnos, sí, del lado de los hechos. Y contarlos lo mejor posible, con una reportería de excelencia. Quizás así logremos alcanzar al menos un pedacito de verdad.
Saludos,
Rubén Darío