Precandidatos de radio y de TV
by rubendariobuitron
Al iniciar este año electoral en el Ecuador y luego de hacer zapping matutino en la televisión nacional, pienso en la posibilidad (ya sucedida antes) de que algún reportero de televisión, dedicado a ese extraño periodismo clientelar y populista de barrio y de comunidad, planee presentarse como candidato a concejal en las próximas elecciones municipales.
No me sorprendería: en la actual Asamblea Nacional hay decenas de ejemplos de periodistas de radio y televisión (prefiero llamarlos ex periodistas) que cambiaron el micrófono por la curul.
Y lo hicieron sin que mediara ninguna otra explicación que el lugar común de que “al país se lo sirve desde distintas posiciones”.
El periodista que ama su oficio ha sido, es y será periodista toda su vida. Siempre.
Y ejerce su oficio, sea en el medio que fuere (pequeño o grande, privado o público), con ética, equilibrio y rigor.
Yo sospecho de quien hoy es un apasionado periodista defensor de las causas populares y mañana un candidato a concejal, consejero, asambleísta o cualquier otro cargo de elección popular.
Creo, sin duda, que esa persona se puso la máscara de periodista para hacer política. Y la peor política: la de la denuncitis, de la minucia, de la dramatización del sufrimiento de los marginados, de la victimiología, del redentor que agarrado de un micrófono termina sus notas diciendo algo así como: “Ya es hora de que las autoridades tomen cartas en este asunto”.
De barrio en barrio, casi calculando cuál es más pobre, dónde hay más necesidades y en qué lugar es posible mostrar escenas patéticas de la vida cotidiana para lograr mayor sintonía, los reporteros-precandidatos van armando su posible postulación mientras coquetean con un partido u otro.
En ese momento (no después) ya no están pensando como periodistas, sino como aspirantes a los privilegios del poder.
Y subrayo “no después” porque la justificación será la de siempre: que sus miles de seguidores mediáticos le pidieron saltar a la cancha política para “transformar en hechos positivos todas las denuncias que realizó en su espacio comunitario y del pueblo”.
Los ecuatorianos, a ratos tan sentimentales, frívolos, ingenuos y viscerales, nos conmovemos fácilmente con la palabra encendida de civismo, ciudadanía y revolución o con la oferta que, supuestamente, cambiará para siempre la realidad.
Habría que aprender a mirar y escuchar con suspicacia y duda cada uno de los programas que, presuntamente, “dan voz a los que no tienen voz”.
Televidentes, radioescuchas y lectores, de cualquier forma que se denomine a la sociedad conectada a los medios, no pueden ser cómplices de quienes usan a sus audiencias como un escalón para arribar a otra instancia de poder.
Usar el medio en el que se trabaja (o se posee) y usarse a sí mismo como plataforma electoral es una de las peores desviaciones del periodismo contemporáneo.

¿A usted le han ofrecido ser candidato alguna vez?. Caso contrario, ¿Sería candidato a algún cargo político si le lo pidiera un partido con el que usted tenga simpatía?
Respuesta uno. No
Respuesta dos. Jamás.
Saludos,
RD