Los jefes
by rubendariobuitron
En un país donde discrepar, criticar o pensar distinto es casi un suicidio, ¿solo hay que hacer el periodismo que agrada a los jefes?
Veamos un caso. En junio de 2011, José Antonio Torres escribió un reportaje sobre la reparación de un acueducto en la ciudad de Santiago de Cuba.
La obra fue supervisada directamente por Ramiro Valdez, vicepresidente del Consejo de Estado y comandante histórico de la revolución.
Torres no era un periodista crítico ni opositor. Por el contrario, trabajaba como reportero del periódico oficialista Granma, controlado totalmente por el Gobierno.
En esa investigación, Torres denunciaba ineptitud y negligencia de las autoridades. La información impactó tanto que el general Raúl Castro, presidente de Cuba, felicitó al periodista por su constancia en el seguimiento de la obra.
Castro fue más allá: aplaudió públicamente a Torres y dijo que este es el espíritu que debe caracterizar a la prensa del Partido.
En la Conferencia Nacional del Partido Comunista, hace pocas semanas, se pidió a la Unión de Periodistas desterrar la autocensura, el lenguaje burocrático y edulcorado, el facilismo, la retórica, el triunfalismo y la banalidad.
Parecía que empezaban nuevos tiempos para el periodismo, pero casi simultáneamente el Régimen detuvo a Torres y lo envió a prisión. Hoy está a punto de recibir una sentencia de 10 años de cárcel.
¿Por qué se lo capturó? Casi nadie lo sabe, pese a que Castro, en recientes discursos, ha dicho que la revolución debe desterrar el secretismo gubernamental y tiene que velar por la transparencia informativa.
El único dato que se conoce es que, presuntamente, Torres cometió “un acto de corrupción”. Pero, ¿cuál? ¿En qué momento? ¿Por qué no se lo dice transparentemente?
La consecuencia de que el periodista esté preso es que ya ningún periodista se atreve a hablar del acueducto y los habitantes de Santiago sufren las consecuencias del silencio sobre una obra esencial para su cotidianidad.
Ese es el riesgo colectivo cuando a la gente se le impone callar para no convertirse en blanco de una justicia censora y una burocracia ineficiente.
¿De qué periodismo y de qué libertad se habla en una sociedad en la que solamente se puede escribir lo que no disguste a los jefes?

los periodistan Ecuatorianos abusan de las libertades y calumnian y mienten. bolivardelaorreNo saber cual es la verdad.
Gracias por su comentario, Bolívar, aunque lamento sus generalizaciones.
Saludos,
RD
Buen ejemplo de lo que sucede en caso de discentir con las gente del gobierno, pero existen muchos casos en Ecuador que se podrían relatar? hacer notas la semejanza y no solo de periodistas profesionales, sino también de los reporteros ciudadanos que informan de tantas acciones y hechos que ya son comunes en la sociedad, a pesar de contrariar disposiciones dictadas por las autoridades? Porque no iniciar una campaña ciudadana para denunicar el parque indebido de los autos alrededor de las oficinas públicas que no tienen el servicio y se llaman servicios de calidad, porque no ir la IESS y preguntar a las personas que están en la fila una, dos o tres horas para un certificado, que luego el Consejo de Participación Ciudadana no acepta y elimina a los potenciales opositores a la candidatura oficial? Cómo podemos hacer para llegar a la prensa oficial o a la independiente con estos reportes? Al final la libertad de prensa solo es para el gobierno y algunos analistas que son entrevistados en forma continua y el resto que? Porqué no estrevistar a los candidatos a CGE que está en proceso de ejecución, luego cuando se tenga la decisión es muy tarde, ahora es cuando. Estoy seguro que ingagará el tema en la web del Consejo, alli están los papeles presentados y mña escaneados como parte del proceso, considero una excelente oportunidad para un libro con todas las experiencias que estamos acumulando y las podemos compartir, desde el reglamento, los veedores, la Comisión de Selección, ahora las carpetas de los candidatos, 50 de los cuales 39 son rechazados por un certificado del IESS?
Saludos,
Gracias, Edison. Muy interesante su aporte. Claro que en Ecuador hay muchos casos como esos. Pero la idea es mostrar cómo el poder totalitario va generando silencio. Y ojo es que un poder aliado del Gobierno nuestro.
Saludos,
RD