‘En Ecuador hay abuso de poder contra los periodistas’
by rubendariobuitron
En una entrevista con el autor de este blog, el legendario periodista colombiano Javier Darío Restrepo analiza la crisis entre el poder político y el periodismo independiente en el Ecuador.
Admite que los periodistas cometemos errores, pero no justifica lo que llama sentencias desproporcionadas e intimidatorias a favor de un Gobierno “que tiene todos los poderes.
- ¿Está en peligro la libertad de expresión en el Ecuador?
- El problema es mundial, pero está muy acentuado en América Latina por cuanto aquí son los propios presidentes, las clases dirigentes las que están en contra de los periodistas y los consideran enemigos para sus políticas. En Ecuador se está mostrando la peor faceta de esa relación dañina entre gobernantes y periodistas.
- Cuando ciertos jueces actúan en contra de los periodistas, ¿es más grave aún la situación?
- En el caso del diario El Universo, concretamente en el de la columna de Emilio Palacio, reproducida en los diarios colombianos esta semana, sucede que los periodistas cometemos errores. En esa columna, si uno lee cuidadosamente, hay errores y el problema no hubiera llegado a más si a la primera protesta del presidente el columnista hubiera presentado pruebas de su afirmación.
- ¿Es una exigencia para el periodista demostrar todo lo que dice?
- La opinión debe tener un sustento. Si opino sobre algo debe ser demostrable y sustentable. Los periodistas cometemos errores, pero la forma de corregir o sancionar los errores por parte del Gobierno del Ecuador resulta desproporcionada y es un abuso de poder contra los periodistas.
- ¿Por qué desproporcionada?
- La sentencia es totalmente desproporcionada. Si uno mira lo que sucede en otras partes del mundo no hay antecedentes de sancionar a un periódico por lo que se publicó en una columna.
- ¿Una sentencia política?
- Es que prácticamente se le condena a desaparecer a diario El Universo con una multa de tal magnitud (40 millones de dólares). Es condenarlo a la desaparición, y todo por voluntad del presidente de la República. Y lo peor es que no es un caso aislado: al mismo tiempo se da a conocer la sentencia para los autores del libro “El gran hermano”, con otra sentencia desproporcionada que obedece a la misma voluntad del poder político.
- ¿Qué se pretende desde el poder con esas desproporciones?
- Estos casos no son aislados ni improvisados. Son actos que se inscriben dentro de una campaña del Gobierno contra los medios y periodistas ecuatorianos a través de pronunciamientos públicos que ha hecho con la muletilla de que “la prensa es corrupta”.
- ¿El objetivo es intimidarnos?
- Es la expresión de una voluntad de silenciar a las personas. El Gobierno ha tomado a la prensa como su enemigo y eso suena lógico en el régimen que tiene toda la apariencia de ser totalitario porque concentra todos los poderes en sus manos.
- ¿A eso se refiere usted cuando habla de abuso del poder?
- Claro, porque es un Gobierno que de alguna manera condiciona y presiona a la instancia judicial, que impone lo que desde el principio fue su voluntad en el caso El Universo.
- ¿Y eso incide en la vida cotidiana de los ecuatorianos?
- Por supuesto. Es un Gobierno que está abusando de su poder porque está quitando libertad a otras instancias de la democracia. Y está claro que desde el poder se está cumpliendo una voluntad anunciada desde el comienzo: demostrar al pueblo que la prensa es un ente corrupto y que, por tanto, hay que llegar al silenciamiento e intimidación a la prensa y a los periodistas. Eso es abuso de poder.
- El presidente suele decir que los poderes fácticos y en especial los poderes mediáticos son los que han gobernado, han puesto y tumbado gobiernos y que, según él, representan a los peores intereses de las naciones. ¿Es así?
- La prensa debe ser una instancia de poder en nombre de la población. Si la prensa no utiliza esa influencia a través de la información sino que la usa para su provecho ahí sí estamos ante una prensa corrupta y es un peligro para la sociedad. Pero si es una prensa que potencia a la sociedad cuando esta protesta, cuando denuncia actos de corrupción de los gobiernos, es una presencia que adquiere un poder que deviene del cumplimiento de su función y que viene a ser como el poder de la curación para una sociedad.
- Digamos, entonces, que hay prensa y hay prensa…
- Los periodistas nunca debemos olvidar que la prensa está utilizando el poder más noble que existe, que es el poder de la palabra.
- ¿Pueden coexistir poder político corrupto y prensa corrupta?
- Si la prensa llegara a utilizar su poder como arma para conseguir dinero o influir en leyes estaría situándose en un nivel de igualdad con el Gobierno. Hay que tener en cuenta que el Gobierno manipula o usa las armas, el dinero y las leyes. Y eso no debe ni puede hacer la prensa.
- ¿Qué debe hacer la prensa frente a ese tipo de gobiernos?
- La prensa únicamente maneja la palabra, es decir es la manifestación de la inteligencia y del espíritu de los seres humanos. Si a eso se quiere llamar poder, magnífico, pero me da la impresión de que solo es una expresión más entre muchas de las que se podría usar. Incluso podemos llamarlo poder máximo, pero es un poder absolutamente legítimo si solo es el poder que nos da la palabra.
- ¿Un poder que corresponde a la necesidad que tiene la sociedad de exigir rendición de cuentas a los gobernantes?
- Un poder con el que se restablece el equilibrio en la sociedad, porque hay cierto desnivel en el equilibrio cuando una sola persona desde el Ejecutivo tiene tanto poder. Si frente a esa persona que ha concentrado todos los poderes la prensa utiliza la palabra, los hechos y la verdad, es inútil la fuerza física frente a la fuerza del esplendor de la palabra.
- Esa es la prensa independiente.
- Exacto. Porque una prensa cómplice es la que disimula u oculta las deficiencias o errores que comete la gente de poder.
- En el contexto de lo que se vive en el Ecuador, ¿caben una ley de Comunicación, un consejo de regulación de contenidos y una normativa que impedirá el ejercicio libre de las coberturas del proceso electoral del próximo año?
- Cuando un gobierno como el ecuatoriano habla de asuntos electorales es objeto de sospecha porque quiere perpetuarse en el poder. Cualquier decisión contra la prensa es nociva para la sociedad porque a la población le importa tener información libre y clara sobre sus opciones electorales. Por tanto, cualquier normativa que ustedes tengan que padecer es una decisión que claramente tiende a favorecer directa o indirectamente a la voluntad del Gobierno.
- Y la sociedad queda informada a medias o desinformada…
- Con esa clase de leyes, el Gobierno les está arrebatando a los medios una de sus obligaciones fundamentales y le está arrebatando a la sociedad un recurso esencial porque si en algún momento la sociedad requiere una información clara y desinteresada es justamente en períodos electorales. En esos casos juega un papel importantísimo la ilustración que la gente tenga sobre las opciones que le están ofreciendo, pero sin intervención gubernamental.
- Un Gobierno no puede ser juez y parte en un proceso electoral…
- Ese es el punto, hay que tener en cuenta el proceso que se debe seguir para un acto cívico libre. Un acto libre debe comenzar por un conocimiento claro de lo que se quiere y cuando se tiene ese conocimiento claro viene la decisión. Si la decisión se toma e instrumentaliza es cuando el acto se convierte en libre. La materia prima de un acto libre es una información concreta y completa.
- Que en ningún caso la puede dar solamente el Gobierno…
- Si el ciudadano no recibe esta información y si esta información está condicionada por una de las partes interesadas en la elección, estamos claramente frente a una estrategia del gobernante para mover las cosas a su favor.
- A lo que se suma lo que el gobernante llama “medios públicos”, pero que en realidad son medios oficialistas…
- Esas confusiones han aprovechado tanto Rafael Correa en el Ecuador como Hugo Chávez en Venezuela. En estos dos casos se siente muy clara la confusión entre medios públicos y oficiales. El medio oficial está al servicio de la propaganda del régimen, mientras que el medio público tiene que estar al servicio del mejoramiento intelectual y recreación de la población.
- ¿Una confusión que saca provecho para consolidar al poder?
- Una confusión interesada. Al medio público no se le puede convertir en instrumento de ningún gobierno. Más aún, yo sostengo que un Gobierno que utiliza los medios de comunicación está usurpando algo que no es suyo.
- ¿Por qué?
- Los medios de comunicación, por naturaleza, puesto que están potenciando la palabra, deben estar al servicio de la población que no tiene armas, poder ni leyes, sino que solo tiene la palabra. Esa palabra tiene que ser potenciada a través de los medios y por tanto la prensa solo se debe a la población y no a los gobiernos.
- Cuestiones como las que estamos viviendo generan autocensura, silenciamiento, miedo. ¿Cuál es la consecuencia de eso para el país a mediano y largo plazo?
- Lo más grave es que se llegue a aceptar como costumbre la autocensura, y que la autocensura llegue a legitimarse como medio de supervivencia. Dependiendo de esas dos consecuencias viene la tercera, que es la más grave: que el periodismo pierda su identidad.
- ¿Y eso qué significa para el ejercicio del periodismo?
- Que el periodismo deje de tener la identidad que lo ennoblece. Esa puede ser una consecuencia, pero hay otras: que surjan dentro del periodismo quienes actúen con independencia pese a todo. Al periodismo ecuatoriano se le está abriendo la gran oportunidad de hacer periodismo independiente y de alta calidad técnica. Para frenar el acoso judicial y político no hay mejor argumento que el periodismo de calidad, con una conciencia muy clara de la dignidad.
