Zhang VV

1. Reaccionar visceralmente ante las noticias del día y escribir en tu cuenta lo primero que se te viene a la cabeza (o al hígado).

2. No tomarte el tiempo necesario para reflexionar acerca de lo que vas a escribir y publicar.

3. Olvidar que si trabajas para un medio de comunicación, no puedes desdoblar la personalidad y decir: “Lo que pongo en mi cuenta de tuiter es personal y lo que publico en el medio es institucional”. Eso no es cierto. El mismo que reportea y publica en el medio es el mismo que opina en la red.

4. Sumarte a un retuiteo (RT) casi inconsciente y hasta fanático, sin pensarlo dos veces, donde repites lo que dicen tus supuestos ídolos y rechazas lo que dicen tus supuestos enemigos mortales.

5. No tener conciencia de que el tuiter, como cualquier otra herramienta de comunicación masiva, debe servir para aportar información, detalles, datos, fuentes que pueden contribuir a entender mejor los temas que están en boga.

6. Sumarte a “linchamientos mediáticos” contra cualquier persona con la que no simpatizas, con la que no compartes pensamientos, con la que no estás de acuerdo o con la que ha cometido un error. Considera -porque a ti también puede ocurrirte alguna vez- que es demasiado fácil sumarse a la masa y demasiado difícil estar del otro lado.

7. No tener claro que publicar en tuiter es un acto de responsabilidad ética, humana y profesional. Si lees algo que no te gusta o no te parece o crees que es condenable, primero debes enterarte por tus propios medios si es cierto, preguntar, indagar, saber con exactitud el tema sobre el cual vas a tuitear o a retuitear. No confíes en lo que dicen los otros. Ten tu propia voz pero a base de argumentos, verificaciones y contrastaciones.

8. Creer en un presunto heroísmo tuitero, es decir, caer en el juego de lanzar cualquier burla, insulto, ofensa, calumnia, mentira, infamia u opinión sesgada e inconsciente como si todo el mundo te estuviera aplaudiendo y haciendo RT a tus textos temerarios.

9. No entregar a tus seguidores valor agregado, es decir, información de contexto que nadie más la tiene, documentos trascendentes para entender mejor el tema que la sociedad está deliberando, pensamientos y reflexiones que ayuden a pensar las cosas con cabeza fría.

10. Ventilar en el tuiter tus problemas o broncas personales. Una actitud así no educa, no aporta, no contribuye a fortalecer el pensamiento social, no entrega al público herramientas para entender el debate.
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Pintura de Zhang Lin Hai