Pat Rocha Mi Recinto
Lo llaman “popular” y el canal que lo difunde lo promociona como “el programa de humor más visto y más querido en la televisión ecuatoriana”.
Está en el aire desde 2001: son 13 años de una historia que va paralela al complejo problema de la propiedad de TC Televisión, que en aquellos años (en plena crisis originada por los banqueros corruptos) pertenecía a los hermanos Roberto y William Isaías y que ahora, desde 2008, está controlado por el Gobierno bajo la figura de incautado.
“Mi recinto”, sin embargo, ha cambiado poco o nada en esa transición de propietarios o de quienes lo controlan. ¿Por qué los actuales encargados no retiran del aire el programa?
La serie es un espacio supuestamente cómico “costumbrista” que presume emular la vida cotidiana en el campo costeño, sus hábitos, costumbres, dichos, actitudes, todo salpicado con alusiones explícitas o implícitas a las relaciones sexuales no convencionales (el compadre con la comadre, el vecino con la vecina).
El protagonista es el compadre Garañón, nombre por demás obvio para contextualizar cuál es el eje del programa. Veamos qué significa “garañón” según la Real Academia de la Lengua, http://tinyurl.com/n3dz8q7
(Del germ. *wranjo, -ons, semental; cf. b. al. ant. wrênjo, neerl. medio wrêne).
1. m. Asno, caballo o camello semental.
2. m. Hombre sexualmente muy potente.
3. m. Macho cabrío destinado a padre.
Según Wikipedia, “la serie trata de la caricaturización de los montubios (campesinos de la costa ecuatoriana), con el compadre Garañón como protagonista, el cual es un mal hablado, agresivo y acosador de las comadres, junto a varios campesinos a quienes son llamados compadres y comadres antes de su nombre. Ellos viven en Mi Recinto, un recinto ficticio ubicado en la zona costera, sus casas son de madera y los hombres usan sombrero de paja toquilla además de cargar machete en mano o escopetas”.
Luego de una lucha dispersa y poco sostenida de organizaciones que defienden a los montubios, trece años después, el movimiento Plataforma Nacional de los Derechos Humanos, basado en la Constitución y en la Ley de Comunicación, presenta ante la Superintendencia de Comunicación una queja auspiciada por la abogada María José Fernández, de la Defensoría del Pueblo de Guayaquil.
El documento, llamado “Queja Legal ante la Supercom”, contiene el borrador de la queja, que podrá ser retroalimentado por la sociedad civil hasta este domingo 20 de Abril del 2014, a las 12h00.
Y pide apoyo a los ciudadanos de todo el país:
“Las organizaciones de provincias pueden sumarse a la queja legal enviando los siguientes datos: nombres completos, números de cédula, cargo, institución a la que representa (o, si lo desea, la firma digital). Para retroalimentar el documento se debe ser específico con el párrafo que se desea incluir, quitar o aumentar, con la finalidad de evitar contribuciones generales que restan tiempo. La finalidad es ser específicos en la inclusión o eliminación de algo en honor a la operatividad. Las organizaciones y sus representantes que deseen firmar el documento, podrán realizarlo el lunes 21 de abril del 2014 de 08:30 a 14:00. Luego de esta hora, la queja legal se presentará al organismo competente. Agradecemos a todas las organizaciones que se hicieron presentes en la convocatoria tanto de forma presencial como vía Skype y al resto que se sumen. Consolidando nuestros esfuerzos colectivamente las poblaciones de Afros, Indígenas, Montubios, Mujeres, LGBTI, etc. podremos visionar un futuro mejor para las siguientes generaciones”.
El debate nacional debe ser cada vez más amplio y frontal y, por tanto, me sumo a esta iniciativa que, por fin, podría tener éxito si se logra consolidar una gran movilización gracias a las redes sociales y a la presencia en las calles de todos los que exigimos en el Ecuador contenidos dignos en los medios nacionales.

La larga lucha contra Mi Recinto

Decíamos que no es nueva esta resistencia, pero ha sido dispersa y sus líderes, por razones inexplicables, iban perdiendo la motivación. Hace diez años, en diciembre de 2004, el programa fue el objetivo de una campaña que buscaba suprimirlo calificándolo de racista, discriminatorio, vulgar, sexista y de denigrar al montubio por parte de la cultura montubia. La iniciativa fue del Instituto de Cultura Montubia, la Corporación Montubia del Litoral, estudiantes de colegio y presidentes de la Casa de la Cultura del Guayas, que reclamaban, además, porque “Mi recinto” no mostraba conocimiento de la cultura montubia. Una nota publicada en el diario El Universo en esos años trataba de encontrar respuestas en su principal mentor y protagonista.

Villarroel: El personaje no le hace daño a nadie
Marigloria Cornejo es una de las representantes del movimiento de la Casa de la Cultura que trabaja en una campaña para que suprima el programa “Mi Recinto” o se lo adapte a la realidad montubia.
“Los empresarios no miden las consecuencias de la vulgaridad que se presenta para distorsionar la mente y el corazón de los jóvenes y niños que no saben cómo es realmente el montubio”, explica.
Mientras, Fernando Villarroel, director y protagonista de ‘Mi Recinto’, afirma que se realizó una investigación del modo de vida de las comunidades de Samborondón, Río Seco y sectores aledaños para la producción del programa.
Además, destacó que Garañón no le hace daño a nadie porque más bien hace reír a jóvenes y adultos”.
La serie continuó hasta que, en enero de 2006, el mismo diario se encargó de recordar que no había pasado nada bueno a partir de la protesta que se dio dos años atrás.

“Debate y propósito de enmienda”

“Los medios de comunicación dieron cuenta del profundo debate que se dio en diciembre del 2004 sobre la cultura montubia y lo negativo que resultaba el programa ‘Mi recinto’ para su conocimiento real.
El Diario EL UNIVERSO de diciembre 24 reseñó así lo sucedido en el café-galería Barricaña: “Es racista, discriminatorio, evidencia un desconocimiento profundo de la identidad nacional”, refirió Douglas Quintero, del Proceso Afroamérica XXI.
“Estamos frente al irrespeto a la diversidad cultural. Ejerce una violencia cultural contra el más importante sector de la Costa. Agrede la tradición, la expresión, los símbolos”, dijo el investigador Willington Paredes y añadió que no es una lucha contra TC Televisión ni contra los artistas, sino contra una visión sesgada del mundo montubio.
“En nuestros pueblos no se dan las escenas que se presentan en este programa. No sabemos cómo ese personaje Compadre Garañón ha sacado información tan errada. El hombre montubio es respetuoso y lo digo porque mis padres, mis hermanos y todos los hombres que he conocido en mi recinto La Hojita son distintos a este hombre”, comentó Cecilia Castro.
Los integrantes del elenco de ‘Mi recinto’ dijeron que no fueron invitados, pero que acudieron a Barricaña para dar su punto de vista. Rafael Cuesta insistió en que el Compadre Garañón, el personaje central del programa, es ficción y que es un campesino malo, pero que eso no quiere decir que así es todo campesino, como una película sobre la mafia italiana no quiere decir que todos los italianos son mafiosos. Refirió que pedir que el programa salga del aire es atentar contra la libertad de expresión.
Fernando Villarroel dijo que ‘Mi recinto’ ha hecho campañas como la de informar sobre el peligro del sida, y en un intento por desmentir aquello de que este espacio agrede al campesino, empezó a exhibir un resumen del programa, pero la gente que integraba el panel le indicó que no era necesario, porque si esa noche se discutía el contenido de esta producción era porque todos los allí presentes lo conocían y sabían de qué se trataba. El actor, al final, ofreció disculpas. Afirmó que estaba dispuesto a enmendar el programa y que no fue su intención ofender.
“Perdón si en algún momento les falté el respeto”, dijo.
Sin embargo, ha pasado poco más de un año y ese propósito de enmienda nunca se concretó en un cambio real.

Entidades culturales y alumnos analizan el contenido de ‘Mi recinto’

El Archivo Histórico del Guayas (AHG) y los estudiantes de los planteles finalistas del Tercer Concurso Intercolegial de Investigación y Panel Valoración, Análisis Crítico y Trascendencia de la Revolución del 9 de Octubre de 1820 analizan el contenido del programa ‘Mi recinto’.
Mediante un comunicado, los organizadores del encuentro expresan que ‘Mi recinto’ es un espacio que “agrede, ridiculiza y distorsiona los referentes socioculturales de la cultura montubia de la costa rural”. Precisan, además, que por el contenido del programa la estación televisiva que lo transmite “no contribuye con la educación de las sociedades ni fomenta el respeto de la diversidad cultural.
El director del Archivo Histórico, José Antonio Gómez Iturralde; los presidentes de la Casa de la Cultura del Guayas, Luis Félix López, y del Instituto de Cultura Montubia, Sergio Cedeño Amador; y la directora de la Fundación Justino Cornejo, Marigloria Cornejo estarán presentes en la conferencia de prensa.
En el encuentro intervendrán, entre otros, los estudiantes de los centros educativos Nuestra Madre de La Merced, Abdón Calderón, International School y Javier. Además, el Santa Mariana de Jesús, Academia Naval Guayaquil, Unidad Educativa Versalles y Rita Lecumberri, entre otros establecimientos.
Se sumará a esta convocatoria una delegación de la Corporación Montubia del Litoral, presidida por Cecilia Castro Márquez”
. Diario El Universo.

El febrero de 2005, diario Hoy retomaba el tema:

TELEVISION: Montubios rechazan Mi recinto

“Después de cinco años de verse parodiados en el programa de TC Televisión Mi recinto, los montubios dijeron basta y aseguran que se sienten ridiculizados por el actor Fernando Villarroel, quien encarna al personaje Compadre Garañón.
Sobre la demora en reclamar sobre la dignidad montubia, Wilmer Zambrano, de la compañía de danzas costeñas Retrovador, indicó que uno de los problemas fue que las organizaciones que defienden los intereses de los montubios no han realizado acciones concretas.
Ahora, los montubios estamos respaldados por El Archivo Histórico del Guayas y, próximamente, se presentará el libro Qué son los montubios, del historiador Wellington Paredes, quien describe lo que es el verdadero montubio, dijo.
Fernando Rodríguez, director del grupo de Proyección Folclórica Alma Ecuatoriana, manifestó que lo que se emite por TC Televisión en el programa Mi recinto, no es la visión del verdadero montubio ecuatoriano. “Desde hace muchos años, se viene parodiando al montubio de una manera incorrecta y no muestran su verdadera esencia. Cualquiera que desee interpretar a un montubio debe realizar una investigación de campo”.
Rodríguez fue enfático en señalar que quienes hacen los personajes de Mi recinto no son verdaderos actores, sino personas con poca experiencia.
Víctor Coello, director del grupo folclórico Nuevos Horizontes, indicó que son las casas abiertas y los foros la manera en que el verdadero montubio puede demostrar cómo es la gente del campo. “El programa Mi recinto lastima al montubio, ya que la gente del campo es amable, cariñosa y respetuosa”.
Fernando Rebutty, director del grupo Ilusión de la Tercera Edad, considera que no se puede aceptar la falsificación de valores de los hombres y mujeres del monte.
Para Sandra Idrovo, coordinadora de la cátedra de Periodismo Digital de la Universidad Casa Grande, el programa Mi recinto pretende ser un programa cómico, que intenta burlarse de las costumbres de la gente del campo. “El problema es que encuentra el humor en situaciones explícitamente sexuales y trata a la mujer como un objeto, además de reducir las relaciones entre personas solamente a la violencia física”.

Que no se cambie de discurso ahora ni se diga que se trata de un problema de libertad de expresión.
La misma prensa continuamente expresó y denunció, desde hace años y como se lee en este post, toda la distorsión cultural, identitaria y humana que implica “Mi recinto”.
Sacarlo del aire será un acto de dignidad.
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ILustración de Pat Rocha