Tres
Pertenece a la FIFA y, contagiado de las prácticas mañosas de esta tenebrosa organización, el exdiputado socialcristiano (tenía que ser) Luis Chiriboga, que ya lleva 16 años (sí, 16 años) seguidos como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, siguió disfrutando las mieles del poder de los capos de la FIFA en los palcos VIP de los estadios brasileños donde se juegan los partidos del Mundial 2014.

Chiriboga o “Chirififa”, como le dicen algunos, reelegido (¿a cambio de qué privilegios a los directivos de los clubes?) por 21 asociaciones provinciales -algunas que ni siquiera tienen fútbol profesional-, pareció haber olvidado, al igual que su amigo, “el profe” Reynaldo Rueda, director técnico de la selección ecuatoriana, que el mundial para la Tri terminó hace dos semanas, que no logró pasar a octavos de final y, por tanto, la obligación moral, ética y profesional del dirigente y del DT era regresar con el equipo al Ecuador e, inmediatamente, rendir cuentas al país.

Una rendición de cuentas como la que pide el dirigente de Liga, Rodrigo Paz.

“Paz dijo tener información en la que se demuestra que Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) manejó mal el asunto de los invitados al Mundial de Brasil.

“Ya tengo datos de que él llevó, el ‘Rey y su corte’ a empleadas domésticas, cocineros y todo al mismo hotel con los jugadores, mientras que a los invitados, especialmente los presidentes de las federaciones y clubes, les llevó a otro hotel y la cosa no fue tan buena”, confesó Paz.

“Cuando fueron a un partido no había entradas para todos. En Río de Janeiro los puso en un hotel que estaba a dos horas de distancia. Es decir que se sintieron maltratados, pero como sabrá, voto es voto y el ‘Rey está haciendo todo para benefició para él”, aseveró.

Además sostuvo que conoce de las “influencias que hay, todas cercanas al rey Chiriboga, con problemas internos, relaciones de jugadores y empresarios. No es bueno que un equipo de fútbol esté mezclado con personas que influyen”, apostilló.

La respuesta, desde Brasil (no desde Ecuador) ha sido amenazadora. En una carta de la FEF dirigida a Esteban, hijo de Paz y también dirigente de Liga, y firmada por dos empleados de Chiriboga, se amenaza a Esteban.

“Cuando regrese el Ing. Chiriboga de su misión oficial entrará, sin duda, en mayores detalles para poner en su sitio a quienes sin pudor alguno mienten descaradamente, aprovechándose de la coyuntura de una supuesta mala actuación de la selección en el Campeonato Mundial, desconociendo que esta administración ha sido la única que ha logrado sendos triunfos a nivel mundial, situando a nuestro fútbol en un lugar preponderante ganándose el reconocimiento internacional reconocimiento que, lamentablemente, en el Ecuador por la campaña mediática de los mismos de siempre, se quiere empañar”.

¿Campaña mediática? Yo no he visto ninguna campaña mediática. ¿De qué periodistas? ¿En qué medios? Más bien he notado que, aparte de dos periodistas que cito aquí, los cientos de periodistas deportivos que hay en el Ecuador han optado por callar para que “Don Luchito”, como muchos de ellos lo llaman, no los castigue.

Pero la rendición de cuentas va muchísimo más allá de lo que exige Paz.

Primero, la explicación de por qué Chiriboga eligió un técnico perdedor (a diferencia de Colombia, que escogió a José Pekerman, ganador de tres mundiales juveniles de fútbol y con enorme experiencia como técnico de selecciones; o de Chile, que contrató al sorprendente Jorge Sampaoli, ex DT de Emelec y campeón de la Copa Sudamericana con Universidad de Chile; o de Brasil, que firmó con el experimentado DT campeón mundial Luis Felipe Escolari).

Segundo, por qué permitió que ciertos oscuros personajes influyeran en la convocatoria de Rueda a unos (Minda, Saritama) y en la exclusión de otros (Pedro Quiñónez, por citar un caso que algunos periodistas dicen en voz baja que es para llorar) que pudieron aportar mucho más.

Tercero, ¿son o no son ciertas las informaciones del periodista Reinaldo Romero (@reijournalist) respecto a cuestiones tan oscuras como los líos internos, propiciados en parte por Rueda, entre los jugadores? Yo le creo a Reinaldo.

Cuarto, ¿por qué se permitió, según otras versiones, que hubiera división entre los jugadores?

Quinto, ¿hasta cuándo piensa quedarse en la FEF? ¿Por qué no da un paso al costado y permite que nuevos dirigentes renueven la estructura de la Federación?

Sexto, ¿por qué envió de regreso al Ecuador a los jugadores, que tuvieron que dar la cara ante el país, y él y Rueda se quedaron allá?

Séptimo (y para no olvidar), ¿cuándo dejó de pensar que, como dijo alguna vez, la solución para tener una buena Tri era “blanquear la selección”, en una clara discriminación racial.

Octavo: que explique la cantidad de denuncias en la cuenta de TW de Diego Lituma (@diegolituma): “He recibido decenas de mensajes de hinchas maltratados y estafados en el mundial. Aquí mas entradas de la FEF”. ¿La FEF vendía entradas que en realidad eran pases de cortesía? ¿La FEF vendía entradas de otros partidos que eran regaladas por la FIFA? ¿Quién se llevaba ese dinero de la venta?

Noveno: ¿cuál fue la razón para que Vinicio Luna saliera del staff, siendo uno de los hombres de su mayor confianza?

En fin. Luego de una de sus infinitas reelecciones, alguna vez Chirififa manifestó al diario El Universo:

“Yo no estoy pegado a mi puesto. Sé que una función empieza y termina, pero la dirigencia del país ve un trabajo serio, honesto, transparente y ese apoyo de la dirigencia es muy amplio. En el fútbol los únicos que deciden son los dirigentes”.

Era el año 2009 y Chiriboga Acosta, que ocupa el cargo desde el 12 de enero de 1998, ganó nuevamente como candidato único y va por su quinto periodo.

Reynaldo Rueda debe contestar por qué en el último partido, contra Francia, hizo los cambios más extraños que se pueden concebir de un técnico: ¿un defensa (Achilier) cuando faltaban 20 minutos y necesitábamos atacar? ¿Uno de nuestros delanteros símbolos, Felipao, entrar cuando restaban dos minutos? ¿No fue eso una burla?

¿Será por eso que Enner Valencia dijo ayer, que a Rueda “le falta más rigor y más carácter”? O sea, ¿se deja manipular de quién?

Enner le dijo así a diario El Universo, desde su natal Esmeraldas:

“Reconoce no estar satisfecho pese a sus goles en la Tri. Inconforme, por supuesto. Con la Selección que teníamos era para dar mucho más de lo que dimos. Se vio la lucha y la entrega en la cancha. Pero nos quedó un sabor amargo”. “Haber marcado tres goles. Sin duda es algo maravilloso, es un sueño desde niño que se hizo realidad. Pero en lo colectivo pudimos llegar más lejos” sostuvo.

Sobre las decisiones del timonel “cafetero”, en específico la inclusión de Gabriel Achilier en el duelo contra Francia, a pesar de que Ecuador necesitaba la victoria. “Son decisiones del cuerpo técnico. Él (Reinaldo Rueda) lo vio de una forma, nosotros de otra (…).

Rueda también debe explicar la sorprendente tarea que le dio durante los tres partidos a nuestro jugador estrella, Antonio Valencia, uno de los mejores carrileros del mundo, de ponerlos a jugar retrasado desde el centro?

¿Es cierto, señor Rueda, que Valencia no quiso jugar en esa posición, que usted lo obligó y que a Toño le causó tanto malestar que hubo una abierta discusión entre él y usted?

¿Se fijaron, quienes vieron el partido contra Francia, en una toma en la que Toño estaba listo para salir al segundo tiempo con un rostro de soledad y malestar evidentes?

Rueda debe dar también argumentos para no haber dejado jugar completos ninguno de los partidos a Jefferson Montero y por qué lo sacó sin dejar que otra de las estrellas de la Tri exhibiera su mejor fútbol?

¿No quería Rueda que lo vieran los cazatalentos y lo contrataran para Europa o le parece un mal jugador?

¿Y si le parece mal jugador, por qué Jeff fue de lo mejor que tuvimos en las eliminatorias?

¿Es cierto, señor Rueda, que hubo problemas en la concentración con un grupo de jugadores que habría cometido actos de indisciplina?

Si fue así, ¿dónde estuvo el liderazgo suyo, su capacidad de poner las cosas en orden, su firmeza para sancionar, su rigor, su control del equipo?

Y si no fue así, venga, don Reynaldo, ofrezca una rueda de prensa y desmiéntalo todo.

No, señores Chiriboga y Rueda. No se escondan en los palcos VIP ni vengan, como Rueda, con el cuento de que se queda en Brasil para ver otros partidos y ¿aprender? ¿Aprender qué?

No tengan la actitud de los chicos de Blatter, el dueño de la FIFA, a quienes el presidente uruguayo José Mujica tan bien calificó como “mafiosos hijos de puta”.

Vengan. Den la cara. Rindan cuentas. Y luego den un paso al costado. Dejen que la Tri y el fútbol ecuatoriano se reestructuren y salgan de su terrible crisis.

Ya es hora.

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