Etiquetas

, , , , ,

Introducción de Renato Satta

“Creo que mucha gente quiere que yo odie a esa persona y lleve odio hacia él”.

Conoce a Ricky Jackson. Su condena por asesinato en 1975 se basó en el testimonio de un niño de 12 años de edad.

Jackson estuvo en la cárcel durante 39 años por un crimen que no cometió.

Mira su reacción cuando supo que quedaría en libertad.

La versión en You Tube

http://www.upsocl.com/diversidad/mira-como-reacciona-un-hombre-cuando-es-liberado-luego-de-pasar-39-anos-en-prision-por-un-crimen-que-no-cometio/

Reflexión de Rubén Darío Buitrón:

Es una gran lección para todos los seres humanos.

Un hombre injustamente condenado a cadena perpetua en Estados Unidos sale libre luego de 39 años en la cárcel, luego de que tras una larguísima batalla judicial sus abogados finalmente prueban que es inocente.

Ha perdido las tres cuartas partes de la vida, pero no odia a nadie.

No quiere revanchas.

Está consciente de que quien lo acusó, pese a que estuvo libre el mismo tiempo que él pasó encarcelado, 39 años, vivió con la conciencia intranquila y el espíritu encadenado. Vivió encarcelado y atormentado por su mentira. Y con eso es suficiente.

La lección es que la vida misma se encarga de pasar la factura a quienes te perjudican, te ponen trampas, te desplazan porque se sienten menos que tú, te ofenden, te calumnian, te hacen daño.

Ten la seguridad (yo lo he visto) que de una u otra manera, pagan su vileza.

Nunca lo hagas tú.

Siempre serás más grande y noble que la gente que te hizo o que te hace daño.

Eres un ser superior.