fotografía los periodistas y lo digital

Ver la tecnología como un obstáculo o ignorar la relevancia de lo móvil son algunos de los errores que Constanza Sturm ha observado en sus interacciones con periodistas.

Esto no es una crítica despiadada: es una invitación para entender diferencias conceptuales y para apostar por la creatividad digital.

Soy periodista y trabajé durante seis años en medios digitales.

Sin embargo, desde hace un año y medio trabajo en AltaVoz, una empresa chilena que desarrolla software y sitios web para medios de comunicación y grandes empresas.

Mientras antes solía reclamar contra las áreas de ingeniería por ignorar las cosas que decían los periodistas, de pronto pasé a estar al otro lado, escuchando las cosas que decían los periodistas y pensando si no era mejor ignorarlas.

Estoy exagerando un poco: los periodistas tenemos buenas ideas que vale la pena escuchar.

Lo malo es que muchas veces ignoramos lo que hay alrededor de nosotros en el ecosistema digital y criticamos y exigimos sin saber lo que significa lo que estamos pidiendo.

Estos son algunos errores sobre los que me ha tocado reflexionar.

1. MEZCLAR TODO

Una confusión común es no hacer diferencia entre “Internet” y “Web”.

Para mucha gente son la misma cosa, pese a que Internet se comenzó a usar en los ‘70 y la web en los ‘90.

Más curioso es para algunos pensar en aquellas cosas que existen hoy que usan Internet, pero no son web: las aplicaciones móviles, los videojuegos en línea, Spotify, Uber, etc.

¿Debería desarrollar una app móvil o tener una web responsiva, o tal vez una vista móvil para mi sitio?

Suenan parecido pero no son lo mismo, y no necesariamente son intercambiables: la web móvil no es igual a una aplicación móvil y no se puede esperar que funcionen de la misma manera (al menos no todavía).

Tampoco es lo mismo usar YouTube que subir video a Facebook o compartirlo en Twitter. Cada plataforma es independiente y funciona bajo sus propias reglas, que nosotros como usuarios debemos seguir.

2. LA WEB COMO EL CENTRO DEL UNIVERSO

Una práctica común entre los medios es usar las redes sociales para derivar tráfico al sitio web.

Sin embargo, en algunos casos los usuarios pueden preferir no visitar nuestro sitio, pese a que sí quieren seguir lo que publicamos.

Snapchat, Instagram o los nuevos Instant Articles de Facebook no envían a los usuarios a nuestra web. ¿Significa eso que esa audiencia no nos importa?

En caso de que la respuesta sea que efectivamente no nos interesan, deberíamos ser honestos y dejar claro tanto al interior del medio como hacia la audiencia que lo que queremos es que visiten nuestro sitio.

En mi opinión lo que deberíamos pensar es si podemos aprovechar esas otras plataformas de otras maneras, para conectarnos con esos usuarios, y valorar efectivamente esa relación más allá de si están en la web o no.

En el lado más extremo, hay algunos medios que no tienen un sitio web, que quieren probar que ahora no es necesario tener uno para llegar a su audiencia.

3. LA DISTRIBUCIÓN DEL CONTENIDO QUE PUBLICAMOS NO ES MÁGICA

No basta con publicar un contenido en la web y cruzarse de brazos a esperar que mágicamente la audiencia aparezca sola (de verdad, una vez escuché a un periodista criticar que el sitio “estaba malo” porque la audiencia no llegaba mágicamente).

Las redes de distribución se han sofisticado en los últimos años.

Los principales jugadores son hoy Google y Facebook, que en gran parte “deciden” si nuestro contenido merece ser distribuido en sus redes o no.

Sí, estamos a merced de sus reglas pero si queremos que la audiencia nos encuentre, tenemos que conocerlas y usarlas.

4. OLVIDARSE DEL MÓVIL

En 2015 el 79,2% de los accesos a Internet fueron móviles, sin embargo nos seguimos encontrando con personas que no ven al móvil primero.

Los sitios y sistemas sólo pensados para pantallas de gran tamaño son ahora acotados, porque la norma es usar primero el celular, luego el PC.

Sin embargo seguimos pidiendo, por ejemplo, aplicar “mouse over” para funciones vitales de nuestra aplicación o sistema, sin considerar que no puedes hacer mouse over con el dedo en una pantalla táctil.

O pensando primero en el diseño para la versión de escritorio, donde hay mucho espacio, sin revisar si lo que están planteando tiene sentido desde un smartphone.

La versión de escritorio es importante, sí.

Pero no basta y si ignoramos que probablemente el consumo principal será desde el móvil, estaremos dejando afuera a muchos usuarios, invitándolos a transitar por un camino de tierra en lugar de ofrecerles una carretera.

5. VER A LA TECNOLOGÍA COMO UN OBSTÁCULO

“El sistema que estamos usando no me deja hacer X”. Este tipo de frases se deberían leer hoy como una excusa para no hacer algo, excepto en casos muy acotados.

En la web hay montones de herramientas para hacer casi de todo. Algunos ejemplos recurrentes son las infografías, donde se pueden utilizar servicios como Infogram o hasta usar plantillas de PowerPoint.

Otra solución muy multifuncional esEmbed.ly, que permite convertir diferentes cosas en embeds o “insertables” en cualquier sistema evitando posibles restricciones a agregar videos o fotografías en artículos.

También hay opciones para generar e insertar tablas responsivas o gráficos, por ejemplo con esta herramienta desarrollada y compartida por Quartz.

Si el sistema que estás usando no permite hacer X, ¿qué otras alternativas hay para hacer lo mismo?

Muchas veces basta ser creativo para encontrar opciones que nos permitan lograr lo que queremos hacer.

Pretender que los “sistemas que usamos” deben tener todo incluido es ineficiente.

En lugar de encerrarnos en nuestro sistema, miremos lo que existe y descubramos qué cosas se pueden usar.

______________

Constanza Sturm

Periodista de la Universidad Católica. Fue editora jefe de FayerWayer y gerente de contenidos en Betazeta hasta 2014. Actualmente se desempeña como gerente de comunicaciones en AltaVoz, empresa chilena que desarrolla software y sistemas web para medios de comunicación y empresas.