Rubén Darío Buitrón

La urgencia de investigar (I)

Puede ser, como han dicho las más altas autoridades del gobierno, que sea una estrategia geopolítica para manchar el nombre de nuestros mandatarios el anuncio de la secretaría de Justicia de los Estados Unidos sobre el caso Odebrechet, una gigantesca compañía constructora brasileña cuyo presidente, Marcelo Odebrecht, se encuentra preso en el país del norte acusado por tráfico de influencias.

La urgencia de investigar (II)

Pero, a diferencia de la ceguera de ciertos fanáticos que prefieren cerrar los ojos, puede ser que sí existan altos funcionarios gubernamentales en el caso de las coimas de Odebrecht para conseguir grandes contratos en el Ecuador. ¿Por qué no? En el caso Petroecuador tomaron preso a uno y dejaron escapar a otro para saber que sí era cierto. Así que no es tan fácil como dijo el fiscal Chiriboga a los asambleístas: “Ya tenemos la mitad del caso resuelto: el corruptor es Odebrecht”.

La urgencia de investigar (III)

A menos de 40 días para las elecciones presidenciales en el Ecuador, las dos tesis son posibles. Una, que el Departamento de Estado de los Estados Unidos esté planeando un “golpe blando” para seguir -en su lenguaje- limpiando de gobiernos progresistas a América Latina mientras sostiene a los regímenes más neoliberales de las últimas décadas, como el de México y el de Argentina.

La urgencia de investigar (IV)

Por eso la urgencia de investigar. Y mientras más organismos públicos y privados lo hagan, eso sí con responsabilidad ética y profesional, mejor. Como se ha dicho siempre por parte de los demagogos que nos han gobernado desde 1830, “el país necesita un baño de verdad”. Los ciudadanos exigimos y demandamos conocer toda la verdad, no solo una parte. Exigimos y demandamos que no se cubra ni esconda a nadie. Pase lo que pase. Y caiga quien caiga. De lo contrario, los ciudadanos actuarán por sí mismos.

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