ESE PERIODISMO MATARÁ A LA GRAN PRENSA (I)

Mientras en los periódicos impresos del mundo, incluidos los de grandes países, aún luchan por entender las semejanzas y diferencias entre la información en papel y la información en formato digital o web y no encuentras las formas de ganar dinero con los contenidos digitales que, en general, son los mismos del impreso, hay ciertas formas de periodismo que van por delante y nosotros y que, metafóricamente, van a matar al periodismo convencional de la radio, la televisión y los medios impresos.

ESE PERIODISMO MATARÁ A LA GRAN PRENSA (II)

Se trata del periodismo ciudadano, una manera muy distinta de decir las cosas como son, una forma de mostrar lo que la gente común quiere, necesita, demanda, exige. Ahora que gracias a las redes sociales cualquier persona puede filmar y subir a sus espacios digitales cualquier tema que esté ocurriendo ese momento (por ejemplo, vía Facebook Live), ese periodismo ciudadano viene empujando fuerte y ya se expresa con mucha fuerza en los países donde por una u otra razón la prensa convencional manipula los temas o los regímenes impiden que se difunden ciertos asuntos que políticamente no le conviene sean conocidos por los ciudadanos.

ESE PERIODISMO MATARÁ A LA GRAN PRENSA (III)

Agobiados y cansados de que lo que se llama “la gran prensa” (cada vez más obsoleta, porque sigue victimizándose desde su mito de la “independencia” o porque no encuentra los caminos para actualizarse y ser contemporánea), los ciudadanos mediáticos usan dos herramientas sencillas que si siguen propagándose –como en efecto está ocurriendo- pueden hacer mucho daño, aunque si lo vemos con otra óptica será lo mejor que le pueda ocurrir al mundo y a sus sociedades: que el propio ciudadano, sin intermediarios sesgados o censores oficiales, cuente lo que ve y muestre a todos sus seguidores la realidad sin filtros.

ESE PERIODISMO MATARÁ A LA GRAN PRENSA (IV)

Con solo un “smartphone” y una pequeñísima camarita de televisión, sencilla y barata que se acopla al teléfono, estos ciudadanos de a pie, que no son periodistas pero sí gente con ganas de decir muchas cosas que antes no podía por falta de espacio, filma los hechos noticiosos y los sube a un canal de YouTube. O, más sencillo aún, simplemente activa su teléfono, busca la aplicación de Facebook Live y transmite ese momento, sin necesidad de aparataje complejo ni reporteros ni camarógrafos profesionales, lo que la gente de muchas partes de su país o del mundo quiere conocer. Con esos recursos sencillos y baratos ya se puede informar de la manera que la mayoría de personas viene reclamando hace mucho tiempo. Este es el nuevo periodismo.

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