Por Rubén Darío Buitrón

La grave crisis política y el desorden social que provocó un exit poll mal hecho (o malintencionado) el domingo 2 de abril (“pudimos haber fallado”, se justificó días después de generar el caos nacional el director de Cedatos, Polibio Córdova) lleva a la conclusión, por el bien del futuro del país, de que se reforme el Código de la Democracia, la ley que regula todo procedimiento relacionado con las elecciones ciudadanas para elegir autoridades.

El hambre de rating llevó a los canales de televisión a contratar “exit poll”: Ecuavisa y Canal Uno lo hicieron con Cedatos y los autodenominados “medios públicos” (controlados por el Gobierno) lo hicieron con Perfiles de Opinión.

La ansiedad por ser los portadores de la primicia, que en realidad no lo era porque el “exit poll” es un simple sondeo a los ciudadanos en las puertas de los recintos electorales, donde se puede mentir, negar, cambiar el nombre del verdadero candidato por el que se votó y otros deslices, llevó a que los canales privados, en especial Ecuavisa y Canal Uno, ni siquiera tuviera cuidado con el lenguaje.

A las 5 de la tarde, hora en la que se cierran las votaciones, el veterano y experimentado Alfonso Espinosa de los Monteros, vicepresidente de Ecuavisa y presentador de noticias, con una sonrisa poco conocida en él, pese a sus más de 40 años en el oficio, anunció que “ya tenían los resultados electorales” y que enseguida los anunciaría la conductora Gabriela Baer.

Lo mismo, con distintos estilos, lo hicieron Canal Uno (cuyo conductor y vicepresidente, Rafael Cuesta, renunció una semana después como responsable de lo que produjo el exit poll), y Teleamazonas, con el presentador Milton Pérez.

Pero los medios llamados públicos, que siempre insistiré en que son gubernamentales y que los dos conceptos no son compatibles), también lo hicieron.

Bajo la conducción del entrevistador Carlos Rabascall, la cadena de canales formada por Ecuador TV, Gama TV y TC (estas dos, estaciones incautadas por el Gobierno hace ocho años a los exbanqueros Isaías), presentó simultáneamente a lo que ese momento hacía la competencia privada un “exit poll” de la encuestadora Perfiles de Opinión.

La gravedad de lo que ocurría después empezó ahí, cuando Ecuavisa y Canal Uno, en especial (Teleamazonas fue más cauto y prefirió ir silenciándose en ese terreno), confundieron a los televidentes y al propio candidato perdedor, Guillermo Lasso, de la alianza CREO-SUMA, haciéndolo creer que había ganado las elecciones y que era el presidente electo, pero la única cifra que tenían era una probable no verificada, la del exit poll de Cedatos.

Es la visión mercantilista del manejo de un medio. Es la vieja tradición, ya obsoleta en muchos países, de que el mejor medio es el que tiene la primicia. Pero, en este caso, una primicia demasiado arriesgada porque no se sustentaba en la realidad.

El periódico digital más prestigioso del Ecuador, en cambio, que tiene habituados a sus miles de lectores a conocer la noticia antes que cualquier otro medio, había anunciado el viernes anterior a la elección que no contrataría exit poll y que, como corresponde en una democracia madura, esperaría hasta las ocho de la noche, hora en la que la máxima autoridad en esta instancia, el Consejo Nacional Electoral (CNE), daría las cifras oficiales del conteo rápido realizado técnicamente por una institución solvente y no politizada como la Escuela Politécnica Nacional y sus mejores especialistas en matemáticas y estadísticas.

Ecuadorinmediato fue objetivo de críticas por esa actitud, pero los hechos futuros le dieron la razón. A quienes le dijeron que no era lógico que teniendo la posibilidad de emitir los resultados de un “exit poll” los lectores tuvieran que esperar el resultado oficial del CNE, el medio digital respondió:

“Esa es la crítica que recibimos por asumir una posición ÉTICA y RESPONSABLE ante la opinión pública. Nos sentiríamos asqueados de publicar falsedades y promover el odio entre los ecuatorianos para que salgan a las calles instigados por una medición totalmente cuestionada. No, gracias, no es censura de prensa, es decencia la que nos mueve a ser respetuosos con la nación”.

nmediato_no_publicara_resultados_exit_poll

Y por supuesto que Ecuadorinmediato tuvo razón. No era prudente exponer a mayor tensión, enfrentamientos y hasta graves conflictos políticos (como después ocurrió) a un país sometido durante casi un mes, en el ballotage, a una de las campañas más duras y virulentas, con guerra sucia de por medio, con acusaciones de uno y otro lado, con injurias, burlas, calumnias y ofensas a los candidatos opositores.

Pero otros medios no hicieron lo mismo. Incluso hubo uno, local, que a las cuatro de la tarde, cuando aún faltaba una hora para cerrar la votación, empezó a difundir tomas del “festejo” de la tienda de Lasso.

Y, para colmo, un diario guayaquileño, Expreso, al día siguiente, el lunes 3, publicó el perfil del supuesto presidente electo, Guillermo Lasso.

http://ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_view&id=2818818188&umt=expreso_nombro_a_guillermo_lasso_como_45_presidente_republica_rafael_correa_reacciona_lo_tenian_todo_preparado

Como dijo el presidente Rafael Correa, “Otro “periodista” que proclamó presidente electo a Lasso… ¡y al día siguiente! ¡Lo tenían todo preparado! (Es el mismo “periodista” que entrevistó a Capaya. ¿Lo recuerdan?) Otra muestra más de nuestra prensa libre… ¡Pero de toda ética y escrúpulos!”, enfatizó el Mandatario en su cuenta en la red social de Twitter”, señaló Ecuadorinmediato el día siguiente a la elección.

La convulsión social se inició así, por la irresponsabilidad de tres canales y un periódico que no tuvieron el cuidado de verificar sus datos, así como por la presentación de otro exit poll en los medios gubernamentales que discrepaba totalmente con el de Cedatos.

El caos, el descontento, el desconcierto, la sorpresa y la actual convulsión en ciertas avenidas de Quito contiguas al CNE por parte de violentos grupos simpatizantes de Lasso debe investigarse de oficio por el fiscal Galo Chiriboga que, como suele ocurrir con él en episodios graves para el país, no tuvo la agilidad para actuar.

Ahora, una vez confundido y mucho más tenso el país, cabe proponer que se siga la línea de Ecuadorinmediato si no se quiere que en las próximas elecciones, que serán en dos años para designar autoridades seccionales, vuelva el país a estremecerse.

No a los “exit poll” en el Código de la Democracia. Es simple. Y los medios tendrán que aguantar hasta que el CNE divulgue los resultados oficiales. Nada de competir por absurdas primicias que despiertan el odio entre ecuatorianos.

“Algunos países, como el Reino Unido Alemania, han hecho que sea un delito conocer las cifras de la encuesta de salida antes de que todos los centros de votación han cerrado, mientras que otros, tales como Singapur, los han prohibido por completo”.

https://en.wikipedia.org/wiki/Exit_poll

Esa es la salida. Pocos, los violentos, quieren que el Ecuador estalle en pedazos tras una elección democrática.

Lo civilizado es que el perdedor, aunque sea por un voto, reconozca el triunfo del ganador y el país siga adelante.

No hacia atrás, como quiere un sector que apoyó a Lasso y está convencido de que lo mejor que se puede hacer este momento es hundirle al país en una crisis política, luego social y, finalmente, económica.

Con ayuda de los medios que por intereses financieros, empresariales y políticos seguirán alentando la discordia y el caos.

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