Anuncios

Carta de Rubén Darío Buitrón a Marck Zuckerberg, el autoritario dueño de Facebook

Destacado

Facebook alegato

Por Rubén Darío Buitrón

Señor Zukerberg:

Facebook, la empresa que usted creó en medio de una polémica porque dos compañeros suyos de la universidad lo acusaron de apropiarse de su proyecto, me castigó por un poema.

O por la imagen con la que ilustré un poema.

O porque me “reportó” alguien que me odia o me envidia o me considera su enemigo.

Tal como usted, Facebook aplica sus reglas de manera unilateral.

No cumple el elemental principio de contrastar el supuesto “reporte” e ignora cualquier explicación que se le envía.

Eso se llama arrogancia y autoritarismo: Facebook es un medio de (in) comunicación e interrelacionamiento y como espacio público no tiene derecho a censurar nada, excepto si alguien cruza la línea roja de la dignidad y el respeto a los demás y a sí mismo.

Doy gracias a todas las personas que han tenido la bondad de preguntarme no solo qué pasó con mi página de FB sino, sobre todo, por qué dejé, bruscamente, de publicar mis poemas que aparecen en mi espacio cada día (mi espacio, sí, porque no es suyo).

Pero percibo su mojigatería y sé que mostrar la imagen de una mujer acosada en un mundo machista, a quien se la ve enredada en una suerte de telaraña gigante no es un problema para usted.

Señor Marck Zuckerberg, a usted no le importan los problemas sociales, sino ganar tres centavos de dólar por cada like que ponemos en lo que nos gusta. Hgamos el cálculo: un like por cada uno de los 2.167 millones de usuarios en el mundo.

¿Otra prueba? La manera cómo conduce usted FB e Instagram, sus productos estrella, para que se conviertan en poderosos distractivos de la realidad y no en instrumentos de reflexión social.

En todo este mes durante el cual he permanecido censurado y no he podido publicar mis textos personales he pensado en el poder que tiene usted, señor Zuckerberg, un nombre que nunca hay que olvidar cuando uno entra a estas redes maliciosamente diseñadas para monitorear y controlar nuestras vidas.

Recuerdo que usted espió los perfiles íntimos de más de 60 millones de estadounidenses para entregárselos a quienes manejaron la campaña de Donald Trump, quien -para desgracia del mundo- luego sería el presidente de los Estados Unidos.

¿Ese fue un delito? Claro que sí. Y usted es un cómplice. Desde las leyes de cada nación hasta los principios universales de los Derechos Humanos establecen que lo es.

Pero a usted, míster Zuckerberg, no le pasó nada. Porque sus empresas son parte del gigantesco poder empresarial, financiero, bélico y cibernético que es el que realmente controla las decisiones políticas de la Casa Blanca en Washington.

¿Llama usted “redes sociales” a estos espacios que discriminan, excluyen, censuran, permiten que se exhiban en ellos los peores sentimientos humanos y la peor basura mediática convertida en supuesta información de interés general?

Las reglas de Facebook son implacables en relación con la típica moral pacata, hipócrita, analfabeta funcional y mojigata de la conservadora sociedad estadounidense.

Y esas reglas, según usted y sus “creativos”, son las mismas para todo el mundo, como si todo el mundo debería ser como son ustedes o como si usted fuera la reencarnación del inquisidor Torquemada.

Por eso los acuso a usted y a sus mánagers de diseñar una perversa estrategia para controlar al mundo. Ni más ni menos.

Pero yo, que soy apenas un ciudadano planetario, seguiré publicando mis poemas con mis imágenes desafiantes, ejerciendo a plenitud mi libertad de decir, como lo he hecho siempre.

No sé qué consecuencias tenga publicar este texto a los pocos días de que terminó la censura de un mes impuesta por usted y sus torquemadas del siglo XXI.

¿Censurarme por mostrar bellas, estéticas y rebeldes fotografías con las que intento complementar el sentido de mis poemas?

¿Silenciarme durante un mes porque en la fotografía de una mujer enredada en todos sus acosos personales y colectivos se le veía, según ustedes, un pezón?

Madure, dueño y señor de Facebook, antes de que los ciudadanos nos organicemos y creemos nuestra propia red -esta sí social- donde ejerzamos con libertad nuestro derecho a pensar, escribir y decir en un espacio realmente plural, democrático e inclusivo.

Un espacio donde reflexionemos la vida, que es mucho más compleja que lo que usted cree, una vida que si se tratara de ganar más dinero a usted no les gustaría mostrar ni evidenciar: las guerras e invasiones que EEUU fabrican para enriquecerse mientras el tercer mundo cae en el dolor y en la miseria, en la falta de empleo para cientos de millones de seres humanos, en el abuso sexual a las mujeres, en la pederastia de los curas católicos, en la prepotencia del poder político mundial sobre quienes no tienen para comer ni un pan, en el cruel negocio de las “redes sociales” (sí, con comillas) de difundir ataques políticos o personales o sin exigir la identidad de los remitentes…

Eso, según FB, no es relevante. Pero sí lo son un poema y una ilustración.

Quizás, en el fondo, míster Zuckerberg, usted tiene razón en cuidar el enorme poder que le entregamos nosotros cada día al escribir o entrar en la red (sin comillas, una auténtica e intrincada red) y el poder políticamente correcto.

En el fondo, usted teme que un texto, en mi caso un poema, un gran poema que aspiro algún día a escribir, pueda ser un misil de largo alcance contra la propotencia del poder de la Casa Blanca y gente como usted.

Un arma contra todo lo que no nos deja ser libres, ser felices, ser auténticos, ser los seres humanos desnudos y maravillosos, cada uno con nuestras maneras, hábitos, amores, talentos, dones, esperanzas y formas de ver nuestras cotidianidades.

Un arma que sí puede ser mortal contra todos los males, vilezas y perversidades del poder mundial, regional, local, personal.

Un arma de la que me enorgullezco no haber dejado jamás de usarla, escribiendo y publicando todos los días, aunque sea en hojas de papel y con un lapicero, sin pantallas ni teclados susceptibles de ser espiados en este mismo momento.

Quizás, si los grandes censores, si el tercer ojo, si el Gran Hermano que es usted, leen este texto, vuelvan a suspenderme.

Si lo hace, míster Zuckerberg, mis poemas se multiplicarán por miles en otros espacios.

Si no lo hace, aguante todo lo que tengo que decir.

Y no se atreva a censurarme de nuevo: léame calladito. Le conviene más.

Ruben Darío Buitrón
Poeta y periodista
Director-fundador de loscronistas.org
Quito, julio de 2018

Roberto Herrscher: Un periodista es el que escucha y hace que los otros hablen

Herrscher, Roberto II

¿Qué es ser periodista hoy? ¿Cómo se compite con las redes o con Netflix por la atención de la audiencia?

El reconocido especialista y docente argentino Roberto Herrscher charló sobre los cambios en los medios y las habilidades que se deben cultivar ahora.

También contó cómo la guerra de Malvinas, de la que participó, le abrió la puerta a preguntas que desde entonces busca responder a través del oficio.

El argentino Roberto Herrscher es periodista especializado en cultura, sociedad y medio ambiente y es también profesor de periodismo.

Actualmente es director del Diplomado de Narrativa de No Ficción de la Universidad Alberto Hurtado, en Santiago de Chile.

Es veterano de Malvinas y autor de Los viajes del Penélope (Tusquets), Periodismo narrativo (Marea) y El arte de escuchar (Editorial de la Universidad de Barcelona).

Colabora, además, en distintos medios internacionales como The New York Times y La Vanguardia.

Con una gran pasión y curiosidad por la profesión, se enfrenta a diario con el interrogante sobre el futuro de los profesionales de la comunicación.

Es uno de los grandes referentes del periodismo en la región y pasó por Infobae para hablar sobre los retos de la profesión y el futuro de los medios que todavía no han conseguido adaptarse a la digitalización y a la inmediatez.

Herrscher habló también de su experiencia como soldado en Malvinas y de cómo la guerra le planteó preguntas que siempre buscó responderse desde el oficio de periodista.

 

– ¿Cómo ve el periodismo?

– Está en una crisis y en transformación. Hay muchísimos jóvenes que quieren dedicarse al periodismo, que quieren estudiar y, muchas veces, los que me tocan más a mí tienen que ver con el periodismo económico, que se ocupa de datos que son muy importantes pero que no es lo que enseño yo. Estudian cosas que no necesariamente les van a servir para ganar más o para conseguir mejores puestos sino para hacer mejor su trabajo. Tengo enorme ilusión en los jóvenes periodistas, pero no tanto en los medios.

– ¿Por qué no en los medios?

– Muchos no encuentran cómo adaptarse. Estaban muy tranquilos con su modelo de negocio, ganaban mucha plata siendo los únicos que transmitían las noticias y, sobre todo, los únicos que hacían llegar el mensaje de los anunciantes -la publicidad- a los lectores o a los televidentes. Una de las cosas más importantes que pasaron en la era de internet es que los anunciantes pueden llegar directamente.

– Esto de estar en crisis, ¿a qué se debe? ¿La gente lee menos, hay más apuro por la noticia y se comprende menos el texto?

– Es una mezcla. Yo creo que tiene que ver con que muchos medios no entendieron que esto cambió y están contando las noticias para una generación pasada, cosas que a las nuevas generaciones no les interesan. Hay fórmulas de contar y alianzas con los poderes políticos y económicos que al público, a los lectores de hoy, ya no les dice nada. También es cierto lo que decís acerca de que hay una crisis en la educación, en la concentración, pero cada vez que me dicen ‘vos tenés que escribir cortito porque la gente lee cortito’, pienso que los que leen, se la pasan leyendo libros de 400, 500, 600 páginas. Y los que ven historias en internet, en televisión o en Netflix, ven series de ocho temporadas. Entonces, si a vos no te pueden seguir un minuto, el problema es tuyo porque si a vos después del cuarto párrafo no te siguen pero es el mismo tipo que lee una novela de 600 páginas, el problema es tuyo.

 

– ¿Y el déficit de la lectura lo siente en sus alumnos?

– Sí.

– ¿Y en dónde se nota? ¿En la falta de autores, en la falta de interés? ¿Por qué pasa eso?

– Yo siempre creo, y digamos que en esto hablo tanto como escritor como profesor, que la lectura es un acto de seducción. Uno tiene que verse atrapado, envuelto en aquello que está leyendo. Siempre estoy pensando qué les doy para leer, qué les propongo, qué les escribo y qué les pido que lean. Muchas veces la búsqueda tiene que ver con ellos, no necesariamente con datos de su vida, sino con alguien a quien le pasan las mismas cosas. Sí hay un elemento de identificación, que es el que yo creo que todos sentimos en las novelas que nos volaron la cabeza en la adolescencia. Tal vez el mayor problema es con los chicos a los que ninguna novela les voló la cabeza en la adolescencia. Tal vez leyeron algo que les hizo mirar el mundo de otra manera y les hizo mirar su cara en el espejo de otra manera.

– Cuando sus alumnos le dicen que quieren escribir mejor, ¿qué consejo se les da? ¿Uno tiene que leer mucho para escribir bien?

– En periodismo narrativo leer mucho es una parte, pero como las historias no salen de la imaginación sino que salen de la calle, el estilo solo es una rueda que da vuelta en el barro. Para poder hacer una buena descripción tenés que pelarte los ojos viendo mucho, anotando mucho, aprendiendo a ver, a escuchar, a oler, a tocar y de ahí, de eso que percibiste y de las cosas que no sospechabas es cuando sabés que tenés una historia que tiene que ser contada. Es una historia que vos ni sabías que existía o dónde te iba a llevar. Y la encontraste. Es esa mezcla de leer y de escribir, y volver a escribir y tachar, y corregir y orientarte, y también mucha calle, hablar con muchísima gente y sobre todo, con la gente que no piensa como vos.

– Qué interesante esto de los sentidos. ¿Cree que mucha gente no los desarrolla? ¿O es que uno ve pero no observa?

– A mis alumnos de la carrera de periodismo me toca darles periodismo escrito, una página, unas letras y ahí tienen que hacer que cobre vida. Cuando llega el profesor de televisión, y les pone videos, a veces me dicen: ‘¿y vos por qué nos hacías escribir, si esto es antiguo, si existe esto otro?’. Me lo dijeron los alumnos y me puse a pensar, y es cierto, para qué seguimos escribiendo. Y una de las conclusiones a las que llegué, es que por un lado, lo que ves y escuchás en un texto, no lo tenés ahí afuera sino que se te va creando adentro; la imagen se te va formando en tu interior, de forma que cuando vos leíste una novela que te encantó, te hiciste una película tan fuerte que cuando, en general, ves la película que hicieron, decís ‘Esto no es lo que yo vi dentro de mi cabeza’. Pero, además de los cinco sentidos, hay tres que no están en lo audiovisual, y en esos está la forma de recrear con palabras, olores, sabores, cosas tocadas, que hagan directa referencia a la memoria sensorial del lector y que se meta dentro de tu narración de una forma tremenda.

– ¿Escuchar es un arte?

– Sí, mi libro entra por el mundo de la música. Pero, hay una idea que tal vez tiene que ver con un problema de nosotros, los periodistas. Si uno le pregunta a la gente en la calle qué hace un periodista, el periodista habla, y el periodista pontifica, analiza y cuenta. Y en realidad, eso no es lo que hace un periodista: un periodista es el que escucha y hace que los otros hablen. Y ojalá que cuenten cosas que sorprendan al que los está escuchando, pero también se sorprendan a sí mismos. Una de las cosas más impactantes y más valiosas que le pueden pasar a uno como periodista es que después de una entrevista te digan: ‘Mirá, ni sabía que yo pensaba eso’.

– ¿Qué lo impactó a lo largo de su vida desde el periodismo? ¿Qué historia lo marcó o qué vivió que lo hizo otra persona?

– Es una mezcla de cosas, ya no puedo diferenciar lo que viví como periodista de lo que viví como persona. Sé perfectamente que no puedo meter mis ideas o mis causas en el periodismo, salvo algo en lo que me parece que no podemos ser neutros y no tomar posición, y es lo que tiene que ver con los derechos humanos.

– ¿Cree en la neutralidad?

– No creo en la neutralidad respecto de los derechos humanos. Creo en el apartidismo respecto de los líderes, de los partidos. Cuando hay un peligro, no somos neutrales. Cuando hay un grupo mayoritario que oprime a otro grupo, cuando hay una guerra, una dictadura, no se puede ser neutral. Se tiene que ser veraz con los datos. No es una carta blanca para mentir, ni para inventar, ni para dejar de darles voz y de que se expliquen bien aquellos que defienden otras ideas. Pero los mensajes de odio, no. Entonces me preguntabas historias…

– Sé que combatió en Malvinas, ¿cómo fue eso?

– Para mí la guerra de Malvinas es un momento que me cambió la vida. Yo a los 18 años entré a hacer el servicio militar obligatorio, la colimba. A los 19 años estaba en la Marina, como colimba, y me mandaron a Malvinas donde estuve toda la guerra y después, una semana más de prisionero de guerra.

– ¿Qué vio ahí?

– Fue terrible porque vi morir chicos, éramos chicos. A veces me dicen: ¿te hubiera gustado que no te hubieran mandado, haberte salvado, haberte escapado? Y realmente no puedo contestar a eso porque no sé quién sería sin eso, fue un momento que me hizo entender, ver, pensar muchas cosas. Ni siquiera sé si sería periodista. Yo soy periodista porque no entendía lo que había pasado en las islas y en este país. Estaba lleno de preguntas.

– ¿Logró respondérselas con el tiempo?

– Algunas sí. El primer artículo que publiqué era sobre los ex combatientes y el abandono y olvido en el que tenían a tantos, y en el que sentían que habían sido dejados.

– ¿Cómo fue volver?

– Fue muy duro. Yo tuve una familia que me acompañó, que me apoyó, que me ayudó mucho. Pero muchas veces tengo la imagen de estar…, y alguien decía ‘Ay, vos estuviste en Malvinas, contános algo’. No podía contar cortito. Y la gente se empezaba a ir, y ya no me quería escuchar más. Y yo no podía parar, tenía esa idea. Cuando empecé a escribir, tal vez escribí para contar, pero también para escuchar al otro. Yo creo que el periodismo me dio esta idea de que lo más importante es escuchar y contar la historia de los demás. Para el 25° aniversario de la guerra, finalmente encontré lo que quería contar, que es la historia del barco en el que yo estuve. Era un barquito de los isleños, de los kelpers, y eran seis marinos de carrera y yo. Y los fui a buscar a cada uno de ellos y después volví a las Malvinas y me encontré con el capitán del barco. Y reconstruí esa historia, y lo que nos pasó antes, durante y después de la guerra. Y eso me sirvió. Entonces Malvinas es el hecho determinante de mi vida, y el libro me hizo ver que podía contar historias de esta manera.

– ¿Consigue olvidar en algún momento?

– Hay cosas que sí y hay cosas que no. Uno se queda con una especie de resumen de hechos, que tienen que ver con cómo se quiere o se puede ver uno, por eso el tema de entrevistar a gente que te cuenta historias de su pasado tiene tanto que ver con saber hechos del pasado, como de qué manera esos hechos te llegaron, te impactaron y te afectan en el presente. Lo que no hay es decidir olvidar. Borges dice: “solo una cosa no hay, es el olvido”. Sí, aquellas cosas que decís “esto lo quiero olvidar” es de las que más te acordás.

– ¿Y cuándo volvió, se preguntó cuál era el sentido de la vida? ¿Cómo fue estar tan cerca de la muerte y después volver a la normalidad, a la cotidianidad?

– Yo lo vi tal vez menos en un sentido filosófico que sociológico. Era también esa generación que salía de la dictadura, la época de Alfonsín, de los juicios, de la verdad, de lo que había pasado. Entonces, las preguntas tenían más que ver con la guerra, con la violencia y con el apoyo a la guerra, con tomarse la guerra como un partido de fútbol. Todavía guardo las cartas que hacían escribir en la escuela a un “soldado de mi patria”, y nos mandaban todas esas cartas. Y decís, ¿qué piensan que es esto? Y también me hizo pensar más en una cosa de psicología colectiva, del país, de la política, pero en términos de vida y muerte. Puede que ahora, en otra edad, esté pensando más en eso. Ayer organicé una actividad en el museo de Malvinas, con hijos de veteranos, de ex combatientes y sentía que había un tema interesante: la dificultad para hablar con sus padres.

– Si tuviera que dar algún consejo para aquellos que estudian periodismo, que lo escuchan y lo siguen, ¿cuál sería?

Curiosidad infinita, apertura de mente, tratar de escucharlo todo, hablar con todo el mundo, ir a todos lados, moverse por lugares que no son los habituales. No sé si me gusta mucho pero hay una frase en este tiempo, que es ‘salir de la zona de confort’. Pero sobre todo, escuchar al otro y leer, pero no solamente leer cosas de periodismo, sino conocer los clásicos y saber qué es lo que se está haciendo ahora en literatura, en poesía, en arte, ir a exposiciones, escuchar todo tipo de música. Encontrarse con distintas formas de contar, ficción y no ficción. Leer y absorber mucho de lo que se hizo y se hace para saber cómo pasó. Creo que viene de estas dos cosas, lanzarse sobre historias que contar, pero además historias que latan con vos. Esa historia que no solamente tiene que ser contada, sino que la quiero contar yo.

____________

Tomado de Infobae.com

Anuncios

Aretha Franklin, la reina del soul

BLOG Aretha Franklin The New YorkerThe New Yorker

Aretha Franklin, un pilar de la música estadounidense de posguerra, falleció el jueves 16 de este agosto por la mañana, a los 76.

Unas horas más tarde, el artista Kadir Nelson envió un boceto a The New Yorker , que se inspiró en ” Folksinger “, un dibujo a tinta de 1957 de Charles White.

“Quería dibujarla en un coro”, dijo. “Ella era la hija de un predicador, y mucho de lo que nos dio venimos de la iglesia, incluso después de que ella se movió más allá Evangelio”.

Nelson, por supuesto, no era el único que rinde homenaje, y aquí se pueden leer algunos de Los escritos de New Yorker sobre Aretha Franklin, antiguos y nuevos, a continuación.

David Remnick sobre el legado de Franklin :

“Oración, amor, deseo, alegría, desesperación, éxtasis, feminismo, poder negro: es difícil pensar en un intérprete que proporcione un reflejo más profundo y profundo de su tiempo.

Además, su regalo fue incomparable.

Smokey Robinson, su amiga y vecina en Detroit, dijo una vez: Aretha salió de este mundo, pero también salió de otro mundo mágico lejano que ninguno de nosotros entendió realmente. . .  Ella vino de un planeta musical distante donde los niños nacen con sus dones completamente formados”.

Amanda Petrusich sobre las actuaciones en vivo de Franklin :

“Cuando Aretha canta Amazing Grace en esa iglesia, de repente ya no es una canción, o no en realidad, la melodía, la letra, se vuelven casi sin sentido.

Algunos pedazos de órgano, algunos de piano.

¿A quien le importa? Los congregantes gritando ‘¡cántalo!’. Nada de eso importa. No estoy siendo melodramático; estamos escuchando la encarnación más salvaje de una señal divina. Ella lo recibe y lo transmite. Cantar no puede ser la palabra adecuada para este tipo de canalización “.

Emily Lordi en la Reina y el alma :

“Esta era la promesa del alma: ese dolor otorgaba profundidad, y ese nunca estaba solo, sino acompañado por una comunidad vibrante que había cruzado demasiados puentes para sobrevivir.

Aretha Franklin era la reina no solo de la música del alma, sino del alma como concepto, porque su gran tema era exceder los límites.

Su disposición para extender su propia técnica vocal, aventurarse más allá de sí misma, esforzarse hasta alturas inverosímiles y revivir canciones que parecían irrelevantes, estas estrategias podían parecer y sonar como gracia. Ella sabía que lo necesitaríamos”.

Encuentro internacional de crónica

Beatriz Martín Vidal Concentración

Aristóteles, uno de los más importantes filósofos de la antigüedad, define al hombre como un ser social por naturaleza.

La sociabilidad humana es un hecho de experiencia común que históricamente se concreta en comunidades y asociaciones.

La familia, la nación y el Estado constituyen algunas de esas entidades sociales. La evidencia del hecho de que el hombre vive y convive en sociedad se impone a sí misma. Completamos lo que somos dando a otros y recibiendo de otros.

En las asociaciones de cronistas, la decana es la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela (Ancov), fundada en 1968.

En México, la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas (Anaccim) nació en Yucatán, en abril de 1977.

Del 30 de julio al 4 de agosto, la Anaccim realizó su XLI Congreso Nacional y II Internacional, nuevamente en Yucatán, concretamente en Valladolid, el Pueblo Mágico de la entidad.

La educación continua es hoy en día central para el desarrollo de cualquier actividad.

En el ámbito de la crónica, dado que los cronistas tanto se pueden ocupar de rescatar eventos del ayer así como registrar el acontecer del hoy, la variedad temática que manejan es múltiple y consideran a la actualización como actividad primordial para alcanzar mejores niveles de desempeño.

El abanico temático que abordan incluye la sensibilización sobre la importancia del manejo de la tecnología informática en la organización de archivos.

La actividad realizada por la cronista chiapaneca, Rutila Mejía Gutiérrez, coordinadora de la Comisión de Crónica Infantil y Juvenil, resultó muy exitosa.

En este encuentro de niños y jóvenes participó Oliverio Sarmiento del Hoyo, de Valparaíso, Zacatecas, quien con solo 6 años y dando muestras de especial talento, presentó una crónica con el tema de su escuela, que dejó asombrada a la audiencia.

La mesa de los universitarios fue protagonizada por cronistas de la UAEM, excelencia académica fue su sello.

Entre los logros de la Red Latinoamericana de Cronistas (Relac), por intermediación de quien esto suscribe en su calidad de presidente honorario, Alba González, presidenta titular de la Relac, entregó a Miguel Car su registro oficial como comisionado de tal organismo en Guatemala.

También se iniciaron las pláticas para el convenio de colaboración Anaccim-Relac para incidir en la formación académica de los cronistas con la participación de universidades como la UAEM, la Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY), Venezuela, y la UAZ.

Esos proyectos se consolidarán en el III Encuentro Latinoamericano de Cronistas, en la Universidad Nacional de Colombia, en la Facultad de Derecho, bajo la coordinación de Tatiana Thiriat Agudelo, titular de la Secretaría General de la institución anfitriona.

La UAZ, a través su Crónica Universitaria, es promotora de este proyecto de maduración de la crónica latinoamericana y propiciadora de sinergias entre los cronistas a nivel internacional.

Las sociedades futuras tendrán la memoria histórica que merecen con un carácter profesional en sus documentos.

Gracias Anaccim, gracias Valladolid, gracias Izamal y cronistas de Latinoamérica, vamos avanzando hacia un horizonte promisorio. Por ustedes, la crónica sigue viva y goza de buena salud.

Así se observa el mundo desde el Mirador de Heródoto.

*Cronista de la UAZ.
uzielgi@hotmail.com
cronica.universitaria@uaz.edu.mx

Rubén Darío Buitrón: El periodismo de excelencia solo es posible si unimos a la academia, a la prensa y al ciudadano mediático

RDB Entrevista CORREORubén Darío Buitrón, quiteño, es un experimentado poeta, periodista y narrador. Con casi tres décadas de trayectoria, ha publicado ocho libros y pronto publicará dos más.

Ha sido editor general de los más importantes medios de comunicación de alcance nacional: El Universo, El Comercio y otros.

Ha obtenido reconocimientos como el Tercer Premio Nacional de Cuento Diario Últimas Noticias, el Segundo Premio en la III Bienal del Cuento Ecuatoriano “Pablo Palacio” y dos premios nacionales de periodismo (1994 y 1997).

También es catedrático invitado, dicta talleres y seminarios y brinda asesorías periodísticas a profesionales, medios de comunicación e instituciones en distintas ciudades del país. Tiene una maestría en Periodismo en la Universidad de Alcalá (España) y es un activo colaborador de la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), con sede en Cartagena.

¿Cómo avizora el futuro del periodismo en el Ecuador?

Hay dos periodismos en el Ecuador: uno, que tiene claro a dónde camina, y otro, que está confundido. El que se confundió es el que se dejó enredar por esa Ley de Comunicación revanchista e intrincada o por una actoría política que no le corresponde. El otro es que sigue su camino, cumple su deber ético e intenta realizar un buen trabajo en beneficio de la sociedad.

¿A qué se refiere con periodismo social y ético?

A un oficio inherente al ser humano. Un oficio ético que no necesita que lo controlen desde afuera ni desde el poder político. El periodismo es aquel que no se sirve a sí mismo sino a los demás. El periodismo es un apostolado, un sacerdocio, una misión. El periodismo es servir a la gente, orientar a la gente y convertirse en una herramienta útil.     

¿Cuál es la situación actual del periodista ecuatoriano?

Mi temor fundamental es que en la medida en que no exista un puente sólido entre los medios de comunicación y las facultades de periodismo siempre persistirá el grave problema de que el periodista termina estudiando dos veces: una, en la universidad, porque obtiene el título, pero va al medio, no sabe nada y le toca reaprender todo. Al medio le toca hacer la tarea que no hizo la universidad. La parte teórica, que no le corresponde al medio sino a la universidad, no entrega las herramientas necesarias para que el periodista tenga una mente estructurada y con amplios conocimientos de las ciencias sociales. Por lo tanto, cuando el joven llega al medio no es capaz de hacer periodismo básico, peor profundo, real, de servicio, porque no sabe cómo. Eso es muy grave.     

¿Qué nos falta a los periodistas ecuatorianos?

La persistencia por ser mejores. Y eso solo se logra con la lucha diaria, con un cotidiano aprendizaje individual y colectivo. Por eso no creo que el periodismo sea una profesión sino un oficio, más allá de los títulos académicos que nos obliga la ley. Es un oficio porque se necesita pulirlo todos los días. Porque necesitamos aprender todos los días. Es como una ebanistería donde la guitarra se pule hasta lograr el sonido perfecto.

¿Cuál es el rol que deben tener claro los chicos para ser buenos profesionales?

Entre mis sueños está que un día el Estado instale en el pénsum, desde la educación inicial, una materia que se llame Lectura Crítica de Medios, que englobe saber leer periódicos, libros, cine, televisión, radio, web…

Es decir, formar desde pequeños a los ciudadanos para que tengan la capacidad de discernir qué te dicen y qué no te dicen, qué debes hacer y qué caminos puedes tomar.

El periodismo de excelencia solo es posible construir con la unidad entre la universidad, los medios y los ciudadanos proactivos, no los pasivos, como muchos son ahora.

En la medida en que los medios y periodistas seamos capaces de abrirnos más a la sociedad, como decía el maestro Kapuscinski, de ponernos en los zapatos de los otros, solo ahí habrá un periodismo de excelencia, una sociedad madura que tome las mejores decisiones desde lo individual hasta lo colectivo, que consolide una democracia profunda que nos incluya a todos. Ahora, tampoco estamos hablando de paternalismo. De que si ni la universidad ni el medio me enseñan, no tengo la culpa ni la responsabilidad. El periodista que por sí mismo no se forma, no lee, no se exige, no busca con obsesión la calidad, nunca será buen periodista y nunca contribuirá a elevar la calidad de la democracia en el Ecuador.

¿En qué etapa profesional considera que está usted ahora?

En la obligación de enseñar y de asesorar. Es mi obligación como periodista experimentado compartir mis conocimientos mediante libros, artículos, asesorías, consultorías, talleres, seminarios, cursos, clases en universidades. Hay que dejar un legado de conocimientos. Un legado de búsqueda incesante y autocrítica por la excelencia.

Estoy en una etapa en la que no solo quiero o debo, sino que amo enseñar. Y estoy consciente de que debo entregarme por completo a los compromisos que establezco con la sociedad, las instituciones, la academia, los medios y, sobre todo, mis colegas. Para todos ellos hago lo que sé, lo que vivo y lo que enseño.

Hay etapas en nuestro oficio y yo estoy en esta. En medio del vértigo debe haber un momento en el que, por fin, paremos, reflexionemos y pensemos hacia dónde vamos.

¿De qué se trata la transferencia del conocimiento?

El periodismo en Ecuador sería mucho mejor si los editores generales, jefes de redacción y directores fueran capaces de entender que la competencia no es el enemigo. Que el enemigo es nuestra propia mediocridad, nuestras ligerezas, la actitud indiferente o facilona.

Por eso en los talleres que dicto trato de compartir mis conocimientos y luego de una charla de tres o cuatro horas nos enfrentamos con los conocimientos que hemos compartido, es decir, con la realidad, con los hechos, con la gente, con las páginas.

El sentido de competencia es, por tanto, la búsqueda colectiva de la excelencia periodística, sin egoísmos. Pero esa alimentación colectiva es la única forma de entregarle a la sociedad lo mejor del grupo, sin egoísmos, como debe ser una sociedad.

Debatamos, escuchémonos. El problema es que si no nos escuchamos no seremos capaces de aprender del otro. Lo que solemos olvidar los periodistas es que solo servimos si aportamos para construir un mundo mejor. Si no hacemos esto, que es lo básico, no tiene sentido nuestro trabajo.

¿Cuáles son las debilidades que tenemos como periodistas?

No aprovechar a quienes tenemos más experiencia. No aprovechar las bondades de la transferencia del conocimiento de una generación a otra. Cuando doy charlas a los chicos les pregunto si están convencidos de que realmente quieren ser periodistas y si saben en lo que se meten. Y les digo lo esencial, sin tapujos: tienen el deber de ser mucho mejores que nosotros.  

¿Un mal periodismo refleja una sociedad mediocre?

Somos una sociedad analfabeta funcional. ¿Sabemos leer? Sí. ¿Sabemos pensar? No. ¿Sabemos escribir? Sí. ¿Sabemos reflexionar? No. ¿Sabemos cómo hablan los políticos? Sí. ¿Sabemos leer entre líneas? No. ¿Entendemos la realidad? Quizás. ¿La entendemos en su contexto? No. ¿Somos capaces de comprender cuáles son los vacíos, los defectos, los vicios que tiene la sociedad? No.

Todas estas respuestas deben convertirse en sí. Para enseñar eso estamos quienes tenemos más experiencia y, de varias maneras, aprendiendo de errores y aciertos, hemos trazado caminos decisivos que los nuevos periodistas deben recorrer.

“El Otro. Encuentro latinoamericano de periodismo emprendedor e innovador”

Ricardo Corredor durante su presentación en "El Otro" en Lima, Perú. Foto: FNPI

Por Patricio Contreras, de Puro Periodismo*

Los siguientes son algunos apuntes de lo que se vivió en “El Otro. Encuentro latinoamericano de periodismo emprendedor e innovador”, organizado por la FNPISembraMedia y CAF, los días 31 de julio y 1 de agosto de 2018.

En este artículo van las reflexiones de Ricardo Corredor (fotografía superior), director ejecutivo de la FNPI, sobre el Gabo emprendedor, algunas tendencias de la categoría Innovación del Premio Gabo, y preguntas finales para mover a la acción.

_______________________

La presentación de Ricardo Corredor se centró en tres aspectos: la faceta emprendedora de Gabo, reflejada en un proyecto que nunca vio la luz y que da el nombre a este encuentro de periodismo emprendedor; un diagnóstico sobre los trabajos que han postulado a la categoría Innovación del Premio Gabo; y, finalmente, una batería de preguntas para remecer conciencias.

El Gabo emprendedor y creador de medios. “Gabo fue periodista toda la vida”, dice Corredor en su presentación. “Fundó seis medios a lo largo de toda su carrera. Empezó cuando no era ni rico ni famoso”. Corredor cuenta que Gabo creó revistas, noticieros, diarios. El Centro Gabo —un proyecto de la FNPI—  se está enfocando, precisamente, en trabajar esta idea del Gabo emprendedor, ya sea de medios o instituciones.

“Gabo siempre intentó emprender e innovar”, agrega Corredor. A comienzos de la década de 1980 intentó lanzar un periódico llamado “El Otro”.

Hubo estudios de factibilidad, había un director, lineamientos editoriales.

Corredor cita una frase de Gabo: “Quiero vivir y en donde más se vive es en la redacción de un diario”. El nombre del periódico es sugestivo.

Ricardo Corredor dice que cuando lo escuchó por primera vez le pareció raro; hoy dice que es fascinante: pensar un periódico sobre la otredad, sobre los otros.

Finalmente, menciona un aspecto rupturista: “El Otro” no iba a tener columnas de opinión ni editorial. Sería pura información.

Llega una pregunta desde el público: ¿por qué nunca se lanzó? “Gabo se ganó el Nobel. Él quería estar en la sala de redacción”, responde Corredor. Con ese premio en su bolsillo sería imposible. El Nobel le cambió la vida.

Categoría Innovación del Premio Gabo: cultura y artes toman la delantera.

En seis años la FNPI ha recibido casi 9 mil postulaciones; en la categoría Innovación han sido 1.091 trabajos, un 12% del total.

En los últimos cuatro años las postulaciones se han estabilizado en poco más de 200 anuales en esta categoría.

“Internet es donde se está haciendo más innovación (en periodismo)”, dice Corredor.

Los países que más postulan son Colombia (310), Brasil (152), México (120), Argentina (107) y España (106). Si se suma Venezuela (58) y Perú (34), estos siete países equivalen al 81,3 por ciento.

¿Qué temas abordan los trabajos postulados?

Un cuarto de los trabajos son de cultura/artes; después, con porcentajes menores, llegan temas de política, ciencia y tecnología, medio ambiente. Un dato que destaca Corredor: 11 medios dependen o son parte de una universidad. Ejemplos: Anfibia, de la Universidad Nacional de San Martín (Argentina), Plaza Pública de la Universidad Rafael Landívar (Guatemala), 070 de la Universidad de los Andes (Colombia).

¿Qué formatos tienen los trabajos postulados?

121 han sido aplicaciones y 429 son especiales multimedia. Corredor cuenta que han llegado muy pocos trabajos de realidad virtual, inteligencia artificial, realidad aumentada.

Preguntas para provocar. ¿Estamos siendo muy tímidos a la hora de arriesgar? ¿Estamos siendo reactivos y no proactivos? ¿Somos más usuarios que creadores de tecnologías?

El trípode para emprender, según Ricardo Corredor, es contenido + negocio + tecnología.

“No quiero ser injusto con los colegas y medios que están tratando de sobrevivir. Sacar proyectos adelante es un gran desafío”, dice.

“Nuestro compromiso en la fundación es mantener vivo el debate, alentar a la innovación y hacer un buen periodismo en América latina”, finaliza.

Los discursos de Adolfo Hitler no ayudaron a los nazis a ganar

El partido nazi no recibió más votos en las ciudades donde dio mítines el supuesto líder carismático

Hitler confiaba tanto en su oratoria que participó en más de 500 actos electorales, la mayoría mítines.
Hitler confiaba tanto en su oratoria que participó en más de 500 actos electorales, la mayoría mítines. GETTY IMAGES

En solo cinco años, de 1928 a 1933, los nazis pasaron de ser una fuerza marginal a ganar las elecciones con casi el 44% de los votos.

En ese mismo tiempo, su líder, Adolf Hitler, participó en más de 500 actos por toda Alemania.

Hubo días en los que estuvo en cinco ciudades diferentes. Fue l primer político en usar el avión para ir a los mítines.

Sin embargo, un exhaustivo análisis de los resultados electorales de aquellos años muestra que allí donde Hitler presidió mítines, el partido nazi no tuvo un extra de votos.

Para muchos, es entonces cuando surge el Hitler político. De verbo fácil y una reconocida habilidad para el discurso político, confiaba en su capacidad para movilizar a las masas.
Además, en un partido tan jerarquizado y militarizado como el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), todo el protagonismo era para el jefe.
Por lo que sabemos sobre la estrategia de campaña de los nazis, no fue solamente que Hitler lo ideara todo.
Él mismo parecía creer en el poder de su retórica y pensaba que era posiblemente la herramienta de propaganda más efectiva que tenían, más que los periódicos, por ejemplo”, dice el investigador de la Escuela Herthie de Gobernanza de Berlín (Alemania) y coautor del estudio, Simon Munzert.
“No llegaría tan lejos para llamar a Hitler el primer político moderno, porque esto implica analogías con el político moderno genérico, pero la campaña nazi y las herramientas que usaron estaban adelantadas a su tiempo, al menos en Alemania”.

El papel central del líder se tradujo en una frenética actividad política en las cinco elecciones parlamentarias y una presidencial a doble vuelta en las que participó.

Desde que le levantaran la prohibición de hablar en público que le impuso el juez para darle la libertad condicional, en marzo de 1927, hasta la noche anterior a las últimas elecciones democráticas, en marzo de 1933, Hitler participó en 566 actos políticos, la mayoría mítines.

Al principio, solo iban unos centenares a sus actos.

Pero, ya en 1932, hasta 100.000 acudieron a su cita con el líder nazi a la campa deportiva Victoria, en Hamburgo. Se estima que 4,5 millones de personas fueron a sus mítines.

¿Cuál fue el impacto electoral de los discursos de Hitler?

“Nuestros resultados sugieren que fue completamente inapreciable”, sostiene el investigador alemán.

Junto a su colega de la Universidad de Constanza (también alemana), el politólogo Peter Selb, Munzert repasaron los registros electorales de las seis elecciones en 3.864 municipios y 1.000 condados.

En su trabajo, adelantado en la publicación especializada American Political Science Review, incluyeron datos sobre la localización de los mítines, las personas que acudieron o el número de miembros del NSDAP en las ciudades a las que iba.

Y compararon sus resultados electorales con los de las elecciones anteriores y con los de ciudades cercanas a las que no acudió Hitler a dar discursos.

Discursos de Hitler entre 1927 y 1933 en campañas electorales parlamentarias y presidenciales. En más de una ocasión dio cinco discursos en un día.
Discursos de Hitler entre 1927 y 1933 en campañas electorales parlamentarias y presidenciales. En más de una ocasión dio cinco discursos en un día.

En las elecciones presidenciales, en las que Hitler usó el avión y su principal rival, el presidente Hindenburg, no hizo campaña, los investigadores estiman que el efecto medio de sus apariciones en el aumento del porcentaje de voto del NSDAP en las ciudades en las que estuvo fue de apenas el 2%.

Aún así, Hitler perdió aquellas elecciones. “El efecto fue aún más pequeño en las otras elecciones y no distinguible del cero”, comenta Munzert.

Lo que sí observaron, aunque sin significación estadística, es que en muchos de los distritos y condados donde Hitler dio algún discurso, la participación en las siguientes elecciones se redujo.

Los autores señalan que la actividad intimidatoria y la violencia de las SA, la fuerza paramilitar nazi, pudo llevar a la abstención a parte de los votantes de los otros partidos.

“Nos sorprende lo marginal que fue el efecto de las apariciones de Hitler, en especial si tenemos en cuenta que los que le oyeron y los historiadores confirman su excepcional habilidad para la retórica”, dice el politólogo Selb.

Hay que tener en cuenta también que la capacidad que tenía Hitler para llegar a audiencias masivas era, por entonces, muy limitada.

Su presencia en los periódicos era muy reducida, cuando no vetada, y el Volkischer Beobachter, el periódico nazi, tenía una circulación escasa.

En cuanto a la radio, los nazis mostrarían su dominio del nuevo medio ya en el poder, no antes. De ahí el supuesto peso de sus discursos.

En su conclusión, los autores del estudio cuestionan la idea de que los líderes carismáticos sean claves para explicar el éxito de los partidos de extrema derecha tanto en la Europa de los años 30 como ahora.
“La mistificación del poder de los demagogos parece tan errónea ahora como lo fue entonces”, escriben.
Para ellos, poner el foco en personajes como Hitler hace que se descuiden otros factores tan o más relevantes como “las circunstancias económicas y políticas en las que triunfaron electoralmente, el desempleo masivo y la ruina económica, la falta de confianza en la democracia entre las élites y la población, la desconfianza popular hacia los partidos establecidos y unas instituciones débiles”.

Los diez periódicos digitales más importantes por audiencia en España

Periódicos digitales en España

Economía Digital*

La prensa escrita digital en España cuenta con más de 50 medios, pero sólo diez de ellos superan los tres millones de lectores en audiencia

____________

 

Los periódicos digitales españoles constituyen un grupo de medios de comunicación que sobrepasa los 50 proyectos periodísticos con ambición de incidencia nacional y de captar anuncios del mercado publicitario.

A este conjunto hay que añadir la presencia de las cabeceras tradicionales, con origen en el papel, y las versiones gratuitas de las agencias de noticias y radios. Las televisiones aún se consideran medios de entretenimiento por los expertos en audiencias.

Los españoles, en conclusión, disponen de una oferta que supera las 300 propuestas informativas; ello, evidentemente, sin contar con blogs, noticias locales ni portales corporativos.

Concretamente, el medidor oficial de las audiencias de la prensa escrita digitalcomScore, reporta cada mes los datos de, al menos, 333 cabeceras con noticias en su contenido –son las que cumplen con los requisitos mínimos de medición—.

El grupo estricto de periódicos digitales presenta datos muy polarizados.

El menor de los proyectos apenas congrega a 24.000 lectores (usuarios únicos). El líder supera ampliamente la cota de los 13 millones.

Veinte de los 50 periódicos nativos de Internet auditados apenas alcanzan el medio millón de usuarios; otros siete firman resultados que parten de los 500.001 lectores sin superar el millón; mientras que otros 11 se mueven en el siguiente tramo, de hasta tres millones.

Lista de los periódicos digitales españoles

El ranking de los diez periódicos digitales españoles más importantes por su audiencia empieza justo en ese rango, el de los tres millones, y se extiende hasta los 13 millones que marca el líder de manera sostenible:

1.— El Confidencial (ranking digital: 1, ranking general: 7)

El Confidencial registró en junio 13,3 millones de lectores únicos, que supone un alcance del 42% de los lectores totales –que, evidentemente, comparte con sus competidores—. Su pico de tráfico está en los 15,5 millones (octubre de 2017). De junio a junio su crecimiento fue del 23,6%.

2.— El Español (ranking digital: 2, ranking general: 8)

El último dato de audiencia se fija en los 10,2 millones de lectores (32,2%). Su mejor mes fue abril de 2018 (11,6 millones). En el último año mejoró los registros el 43,8%. El Español defiende que su audiencia ronda los 30 millones y critica abiertamente el sistema de cálculo aceptado por el mercado.

3.— Eldiario.es (ranking digital: 3; ranking general: 9)

Con 9,6 millones alcanza al 30,3% de los lectores de Internet en España. El dato más elevado, por ahora, de Eldiario.es se produjo en octubre de 2017, cuando visitaron sus páginas 10,8 millones de usuarios únicos. En un año creció el 37,5%.

4.— Ok Diario (ranking digital: 4; ranking general: 10)

La cuarta posición de la clasificación se alcanza con los 8,6 millones de lectores que registró Ok Diario en junio. Equivalen al 27,2% del mercado. Su mejor dato también se cosechó en octubre de 2017 (13,7 millones). La evolución anual fue del 34,3%.

5.— Yahoo / Huffpost (ranking digital: 5; ranking general: 11)

El proyecto resultante de la combinación de Yahoo con el antiguo Huffington Post tiene en España resultados bipolares: agrega 8,6 millones (27,2%) pero perdió el 27% de los seguidores desde octubre de 2017 (congregó entonces a 11,8 millones), cuando se activó la operación conjunta.

6.— Público (ranking digital: 6; ranking general: 14)

Público continua al alza: su último dato (7,2 millones) es un 31% superior al de junio de 2017. Su pico, por ahora, está en los 8,2 millones que certificó en octubre de 2017. Logra los mejores resultados entre los lectores mayores de 55 años.

7.— Libertad Digital (ranking digital: 7; ranking general: 17)

Es uno de los proyectos que más crece año sobre año. De junio a junio expandió su audiencia el 75%. El dato más reciente certifica 5,8 millones, comportamiento estable desde enero de 2018. Su pico es de seis millones (octubre 2017).

8.— Economía Digital (ranking digital: 8; ranking general: 19)

Supone la primera novedad del ranking de los periodicos digitales y logra sumarse a los diez primeros tras pasar de los 3,1 millones, que lo mantenían como undécimo en 2017, a los 5,4 millones de junio de 2018 (+74%). Su pico se registra en los 5,5 millones de abril de 2018.

9.— Periodista Digital (ranking digital: 9; ranking general: 21)

Es el proyecto que más crece en los últimos 12 meses y también debuta entre los diez primeros. La evolución del 119% le permite fijar su último dato en los 5,2 millones. Su pico es de 5,9 millones y se documentó en enero de 2018.

10.— Voz Pópuli (ranking digital: 10; ranking general: 29)

El ranking de la prensa escrita digital en España lo cierra Voz Pópuli. Es la tercera incorporación del año al crecer un 74% desde junio de 2017. Su último dato, el de junio de 2018, es de tres millones. El pico se fijó en mayo de 2018 con 3,6 millones.

_______________

*Elaborada con datos de comScore, informe MMX-España junio 2018, categoría news/information (últimos datos disponibles al cierre del artículo).

El Fantasma, propietario de El Comercio de Quito, en la mira del congreso de Estados Unidos

El Fantasma y sus empresas

noticiassin.com

WASHINGTON. – A propósito del reciente pedido del Congreso de Estados Unidos para que el presidente Donald Trump imponga sanciones económicas a Angel González, “El Fantasma”, de nuevo se ha reactivado el cuestionamiento en torno a la forma que el empresario ha llegado a detentar un conglomerado de plantas de televisión y el uso impropio y perjudicial que le ha dado a ese monopolio mediático.

Las críticas giran principalmente sobre el uso de testaferros, incluidos familiares cercanos y la forma en que sus medios han afectado la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a recibir informaciones veraces sin ningún tipo de manipulaciones en varias naciones del hemisferio.

De forma particular y no menos importante dentro de este panorama monopólico se subraya como un ejemplo de una maraña de maniobras irregulares, el hecho de que González detenga el control total de la televisora Antena Latina como único propietario, a pesar de ser un patrimonio del Estado, y de las objeciones pormenorizadas del Congreso dominicano por la violación de debidos procesos jurídicos y la prohibición expresa que la ley impone a los extranjeros para incursionar en medios de televisión del país.

En cuanto al uso negativo que da a los medios bajo su control, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) han señalado en reiteradas ocasiones que sus monopolios privados han mantenido una política destinada a moldear la opinión pública a favor de sectores gubernamentales, obstruyendo de este modo el trabajo del periodismo independiente, que debe estar comprometido a informar y orientar sobre cuestiones de interés general.

“El Fantasma” opera del consorcio de medios Albavision, en cuyas televisoras figura como propietaria su esposa Alba Elvira Lorenzana Cardona, de nacionalidad guatemalteca y quien tiene en su contra una orden de captura internacional por parte de La Interpol.

En sus informes críticos, la SIP ha consignado que González está presente en 11 países de América Latina con 35 canales de televisión en Chile, Perú, Paraguay y Canal 9 en Argentina), además de 114 estaciones de radio, 2 periódicos y empresas cinematográficas.

Nota de este blog: El Fantasma también es dueño del diario El Comercio, de Quito, decenas de radiodifusoras y dos canales locales de televisión en Ecuador. Recientemente apareció involucrado por irregularidades en la concesión de frecuencias).

González, quien vive en Miami desde 1987, ha podido eludir las leyes que prohíben los monopolios y restringen la propiedad extranjera de los medios nacionales en Guatemala, utilizando para ello compañías fantasmas dirigidas por parientes locales, amigos y supuestos asistentes.

La Fiscalía guatemalteca implicó a su esposa en el esquema de corrupción establecido para financiar ilegalmente la campaña presidencial de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti.

El nombre de González aparece también en los llamados Panama Papers, como accionista de la compañía offshore Global Holding Properties Corporation.

Su carrera televisiva comenzó en 1971 vendiendo telenovelas mexicanas en América Central.

En 1973 se trasladó a Guatemala, donde continuó su negocio de venta de publicidad para el Canal 7. En Guatemala, conoció a su primera esposa, hermana de Luis Armando Rabbé Tejada, ministro de Comunicación durante la presidencia del empresario y político Alfonso Antonio Portillo Cabrera.

Rabbé fue acusado por el Ministerio Público de Guatemala en mayo de 2016 por autorizar la creación de puestos “fantasmas” o desocupados dentro del Congreso con el fin de obtener ganancias. Rabbé está casado con una de las hermanas de González.

En 1981 González adquirió los canales guatemaltecos 3 y 7, se asoció con la empresa Telecine Productions International, propiedad de Gerardo Sampedro y Domingo Alejandro Moreira Martínez, disidentes cubanos que tenían varios negocios en Guatemala.

Tomás Eloy Martínez, el cronista que leyó la crónica sobre sí mismo

Zuffi, GriseldaGriselda Zuffi, autora del libro Cartografías íntimas, un viaje con Tomás Eloy Martínez.

La Nación

 

Las novelas atraviesan de alguna forma el alma de sus lectores; les despiertan sentidos, búsquedas, interpretaciones.

Pueden afectar su humor, interferir en la circunstancia concreta que está atravesando en su vida y hasta disparar la imaginación de nuevas experiencias encarnadas por nuevos personajes.

Es lo que le pasó a Griselda Zuffi y lo comparte en Cartografías íntimas, Un viaje con Tomás Eloy Martínez, donde por sugerencia del autor de Santa Evita, la crítica literaria da rienda suelta a las provocaciones de la lectura de siete de las obras de Martínez.

“Sus novelas están filtradas por mi lectura”, cuenta Zuffi horas antes de la presentación de Cartografías…, que hace junto a Tununa Mercado, Cristina Feijóo y el editor Juan Maldonado en Chacabuco 874. Publicado por la editorial cordobesa Alción Editora, el volumen se encontrará a partir de la próxima semana en librerías argentinas y chilenas.

“Griyo [el sobrenombre de Griselda], por qué no escribís un libro ameno sobre mis novelas. Tu libro crítico no abarca toda mi obra y podrías escribir sin el corsé académico y en la libertad de la imaginación”, le dijo Martínez en 2008, un año después de la publicación de Demasiado real, la escritura pos-testimonial de Tomás Eloy Martínez 1975-1995 (Corregidor), primer libro de Zuffi.

Argentina residente en los Estados Unidos desde hace más de tres décadas, Zuffi es docente e investigadora en el departamento de Lenguas y culturas globales del Hood College, en Maryland. Hizo su tesis universitaria sobre la obra de Martínez; lo entrevistó en los Estados Unidos y siguió consultándolo sobre sus propios escritos.

Además de Santa Evita, Zuffi aborda Purgatorio, La mano del amo, El vuelo de la reina, El cantor de tango, La novela de Perón Lugar común la muerte.

Los capítulos de Cartografías… llevan los nombres de esas obras, pero están datados en los lugares y las fechas en los que la investigadora hizo de ellos una lectura significativa.

Uno, por ejemplo, tiene comentarios de la autora de 1994 y 1995, en Pittsburgh -mientras ella cursaba el doctorado- y de 2009, en Buenos Aires, durante la estadía en el país en la que Zuffi escribió los manuscritos de la obra recién publicada.

En octubre de 2009 ella se instaló en Buenos Aires y alternó la escritura de los textos con la revisión de ellos que hacía el propio Martínez.

“Fueron encuentros muy conmovedores. Al principio, una vez por semana, y luego fueron mermando por el avance de su enfermedad.

Se sentaba, tomaba té, leía en silencio y cada tanto me hacía alguna sugerencia o alguna pregunta.

“El único capítulo que no vio, aunque llegué a hacerle varias consultas sobre el tema, fue el referido a Lugar común la muerte. El último encuentro fue el 10 de enero de 2010 y falleció el 31 de ese mes”, cuenta Griselda.

Si bien figura en la colección de Ensayos, el nuevo texto de Zuffi, según sus mismas palabras, “de alguna forma bombardea el género del ensayo. Es en parte una crónica, una ficción, una memoria, una biografía”. Integra sus experiencias con información que le brindó Martínez .

“Tomás no necesitaba tener un lector que le escribiera nada. Creo que al proponerme esto me estaba indicando un atajo que yo necesitaba como cuando alguien que te conduce por un camino te dice: no hagas mas terapia, hacé esto porque es lo más liberador que vas a encontrar”, admite Zuffi.

Y agrega: “Cada novela dispara en mí la misma respuesta. Cuando leo Purgatorio entro en mi imposibilidad de representar un desaparecido. Con La mano del amo empiezo a bucear en mi experiencia cosas de la represión que de alguna manera atravesaron el nivel social, familiar o personal. La lectura dispara esta intensidad personal. ¿Está mal? ¿Está bien? Es una forma de interpretar también”.