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Talleres de actualización de salas de redacción, por Rubén Darío Buitrón

RDB Instructor I

Por Rubén Darío Buitrón

OBJETIVO GENERAL:

Capacitar y/o mejorar el nivel de calidad de escritura y narrativa periodísticas del personal de Redacción dsobre la base de que en el mundo cada vez aparecen nuevas tendencias para sostener y revitalizar a los medios de comunicación, en especial a los periódicos.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  1. Mostrar y capacitar a la Sala de Redacción lo mejor de las nuevas tendencias del periodismo latinoamericano y mundial.
  2. Provocar en los periodistas reflexiones sobre el oficio de escribir en los nuevos tiempos que vivimos.
  3. Generar en la Sala de Redacción un debate acerca del sentido profundo del nuestro oficio al servicio del bien común y del interés general de la sociedad mediante una narrativa de historias, donde se refleje la gente común

METODOLOGÍA

PRIMER DÍA: 

ACTIVIDAD UNO. Dictar una charla para dar a conocer el plan de trabajo de asesoría a los miembros de la Sala de Redacción (reporteros, redactores, fotógrafos, diseñadores, encargados de la web, etc.).

ACTIVIDAD DOS. Dialogar con los miembros de la Sala de Redacción para medir sus expectativas periodísticas y sus conocimientos del periodismo contemporáneo.

ACTIVIDAD TRES. Medir el nivel en que se encuentran los miembros de la Sala de Redacción (esto le corresponde al Consultor para presentarlo a la señora Presidenta) para ratificar o rectificar el plan de trabajo de los días siguientes.

SEGUNDO DÍA:

ACTIVIDAD DURANTE TODA LA JORNADA. Acompañar a los equipos periodísticos en sus distintas coberturas para medirlos, analizarlos y evaluarlos in situ. Sobre esa evaluación se diseñan los ejes claves del taller.

TERCER DÍA

ACTIVIDAD UNO. Analizar y estudiar el producto (comentarios sobre lo que se publicó ese día, observación de los principales elementos como titulares, fotografías, pies de foto, leads, narrativas, temas, etcétera).

ACTIVIDAD DOS. Definir un espacio de al menos una hora diaria, al que asistan todos los miembros de la Sala de Redacción, para charlas de capacitación y actualización.

CUARTO DÍA

ACTIVIDAD UNO.

Analizar y estudiar el producto (comentarios sobre lo que se publicó ese día, observación de los principales elementos como titulares, fotografías, pies de foto, leads, narrativas, temas, etcétera).

ACTIVIDAD DOS.

Ejercitar y  reflexionar sobre los nuevos estilos de narrativa periodística en la prensa regional.

ACTIVIDAD TRES.

Reflexiones sobre piezas periodísticas de cronistas famosos, que la Redacción leerá durante el taller.

QUINTO DÍA Y FINAL

ACTIVIDAD UNO.

Analizar y estudiar el producto (comentarios sobre lo que se publicó ese día, observación de los principales elementos como titulares, fotografías, pies de foto, leads, narrativas, temas, etcétera).

ACTIVIDAD DOS.

Reflexiones sobre material audiovisual (películas, canciones, entrevistas) que se relaciones con la manera de hacer periodismo de calidad y/o con el estilo para contar historias y escribir crónicas

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS POST TALLER.

  1. Acercar a los periodistas una bibliografía básica para aprender a escribir mejor.
  2. Crear la posibilidad de que los mejores trabajos aparezcan en el portal de narrativa periodística loscronistas.org, dirigido por Rubén Darío Buitrón, mediante un acuerdo entre las autoridades y la fundación loscronistas.org, sin costo para la empresa periodística.
  3. Los propietarios y el instructor se pondrán de acuerdo en buscar la manera de publicar los mejores trabajos para comercializarlos, por ejemplo, cada domingo.

       FINANCIAMIENTO Y OTROS DETALLES:

  1. El taller completo tendrá un costo  de 1.000 dólares, monto que recibirá el instructor de la siguiente manera: 500 el día anterior al taller y 500 al final del taller, con un compromiso escrito de su cumplimiento y, sobre todo, sus resultados, en los productos periodísticos del medio.
  2. Los organizadores se comprometen a dotar a los instructores de la logística necesaria, que incluye: movilización, hotel y alimentación.
  3. Durante los talleres presenciales los organizadores deberán dotar al Instructor de los materiales necesarios para impartir los cursos: sala de reuniones, infocus, pantalla, pizarra y marcadores de tiza líquida y conexión permanente a internet.
  4. Los participantes deberán llevar los materiales básicos para la reportería: libreta o cuaderno de apuntes, esferográficos o lápices y grabadora (en los casos que sea posible les sirven también sus teléfonos si cuentan con esta herramienta) y, si la tienen, una laptop donde puedan escribir sus textos.
  5. El Instructor se comprometen a realizar un trabajo pedagógico de alta calidad, que deberá ser calificado por los asistentes, y que se entregará a los directivos para que quede constancia de la excelencia del trabajo realizado.
  6. El Instructor calificará a los asistentes para que los directivos tomen en cuenta el rendimiento, la capacidad y el resultado obtenido con cada uno de los asistentes al taller.
  7. Los parámetros se  calificarán de uno a cinco, siendo cinco el más alto y uno el más bajo: calidad de la metodología, claridad de las exposiciones, calidad de los materiales didácticos usados en las clases, capacidad y conocimiento del tema, capacidad del manejo de las herramientas y resultado individual obtenido.
  8. En el caso de los asistentes, el Instructor calificará de uno a cinco, siendo cinco el más alto y uno el más bajo, los siguientes parámetros: puntualidad y asistencia (quien no asista el 90 por ciento de los talleres y charlas no será tomado en cuenta), interés y participación, calidad de los textos publicados y nivel de autocrítica para mejora continua.
  9. Si los directivos o los miembros de la Sala de Redacción, con permiso de las autoridades, requirieran un día más de capacitación, este sería gratuito por parte del Instructor.

Rubén Darío Buitrón Mg.                                                                                                    Instructor                                                                                                                                                Director del portal loscronistas.org

Más información en:                                                                                          elcronista2018@gmail.com                                                                                                                Telf. 0992723782

 

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Rubem Fonseca, el rebelde maestro de la narrativa corta

Fonseca, Rubem III

MARÇAL AQUINO, Ciudad de México*

Tan pronto como comenzó, en 1963, con Los prisioneros, un impecable conjunto de cuentos, Rubem Fonseca ya fincaba los marcos de su gran arte: la escritura de filo preciso y concisión absoluta, el gusto obsesivo por el detalle, el flirt sutil con lo grotesco, los toques de deliciosa erudición, el humor refinadamente negro y, sobre todo, la capacidad de observar y traducir la realidad en ebullición a su alrededor.

Brasil, y en particular Río, habían encontrado un intérprete original que sintetizaba en su prosa contundente las contradicciones de un país al filo de una explosión urbana y de un ciclo de grandes transformaciones.

El segundo libro, El collar del perro, salió dos años después y consolidó la posición de Rubem Fonseca como un renovador del lenguaje, en la medida en que sus creaciones establecían las facciones del moderno cuento urbano brasileño.

Uno de los destaques de ese extraordinario conjunto de narrativas es La fuerza humana, una inmersión punzante en el universo de los perdedores, un texto con la potencia de un puñetazo, que no tardó en ser reverenciado como un clásico contemporáneo.

El cuento que da título al libro también tiene su leyenda: fue la primera incursión del escritor por el terreno de la ficción policial, que vendría a ser una importante línea de fuerza en su obra posterior.

La década de 1970, que fue una época de oro para el cuento en Brasil, con el surgimiento de nuevas voces y grandes libros, también fue un tiempo de excepción y sombras.

Y tal vez ningún otro escritor haya asumido un carácter tan emblemático para ese periodo como Fonseca.

Al contrario de los que recurrían a la alegoría para dar cuenta del país sitiado por el oscurantismo de la dictadura militar, publica Feliz año nuevo, en 1975, y lanza el nervio expuesto sin anestesia.

En los cuentos de este libro, que se volvió el símbolo del artista contra el autoritarismo, desfila un Brasil pobre, feo, cínico y violento.

Son actas policiales de la realidad, que flagran el instante exacto en que la brutalidad se convierte en moneda de cambio.

Quedan pocos dientes en la boca del hombre cordial y, en su pecho, pulsa un deseo todavía vago y borroso de promover un ajuste de cuentas.

Feliz año nuevo fue prohibido por la censura, arbitrariedad que el escritor impugnó, dando origen a una batalla judicial que se arrastró durante la década siguiente y terminó con la liberación del libro y la condena al estado brasileño.

Aparte de la reconocida maestría literaria de su autor, Feliz año nuevo continúa fascinando e impresionando por la fuerza y urgencia de sus narrativas, pero también, hoy se sabe, por su terrible sesgo anticipatorio.

Es el libro que no se cansa de actualizar todos los días la realidad brasileña. Es la obra de un artista visionario, tanto que parece haber sido escrita la semana pasada, alertándonos de que la barbarie, al final, triunfó —noticia que puede ser confirmada en cualquier programa policial vespertino de la televisión. (Gran Rubem Fonseca: ante la prohibición del libro, la mejor revirada contra la censura fue escribir otro, el no le toques ya más, que así es El cobrador, de 1979, que penetró todavía más en las incisiones y expuso sin temor las vísceras de lo real, que el Estado tanto odiaba ver mencionadas.)

A partir de la década siguiente, Rubem Fonseca inició un ciclo de novelas de corte policial, dando una preciosa contribución a la tesis de si practicado por un escritor talentoso, cualquier género puede ser elevado a condición de alta literatura.

Sin embargo, nunca abandonó el cuento.

Lanza periódicamente nuevas colecciones, que reafirman su indiscutible condición de grande de la narrativa corta.

Por lo tanto, hablamos de una obra todavía en progreso.

Pero, por su grado de excelencia, ya es posible vislumbrar su permanencia y un lugar destacado para Rubem Fonseca entre los mayores creadores de la literatura brasileña de todos los tiempos.

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*Tomado de Milenio, diario mexicano

http://www.milenio.com/cultura/rubem-fonseca-un-maestro-de-la-narrativa-corta

El sinuoso CV de Xavier Lasso

Por Rubén Darío Buitrón (en respuesta a una calumnia)

La personalidad de Xavier Lasso está marcada por extrañas relaciones: su familiaridad indisoluble con su hermano (el eterno candidato Guillermo Lasso) y su fanatismo indisoluble con su héroe, el expresidente Rafael Correa.

Pero las contradicciones no son nuevas en él: fue presentador de noticias de SÍ TV, cuyo dueño era Fernando Aspiazu, mandamás de El Progreso, uno de los bancos causantes de la crisis bancaria.

Luego, en su sinuoso recorrido ideológico por los medios, apareció en Radio Concierto, de César Farah.

Ahí inició el programa “Palabra suelta” y una de las pocas firmas que lo auspiciaban era, por supuesto, el Banco de Guayaquil.

Cuando Farah pasó a la naciente radio “pública” (sí, con comillas), Lasso se trasladó a este medio con su espacio.

Han pasado 11 años y ni Lasso ni “Palabra suelta” se renuevan: el formato es el mismo de siempre: Lasso invita a un “actor cultural”, intenta mostrarse profundo conocedor del mundo intelectual y dialoga sobre cualquier cosa.

“Palabra suelta” también fue a la TV “pública”, espacio en el que entrevistó al presidente Rafael Correa una decena de veces.

Después, en un paréntesis extraño, Correa lo designó representante de Ecuador ante un organismo de la burocracia internacional con sede en EE.UU.

No duró mucho tiempo allí, pero al volver, en otro giro sorprendente, asumió la gerencia de Ecuador TV, la Radio y El Telégrafo, aunque hasta ahora nadie sepa si tenía (o tiene) experiencia en administrar empresas.

Había que ver la arrogancia con la que recibía a los visitantes, a quienes, cuando le proponían un espacio, les negaba con gesto de dueño o propietario.

Como pareció lógico, cuando asumió el poder el presidente Lenín Moreno, Lasso dejó la gerencia de los medios, pero de pronto apareció con más poder dentro de un gobierno al que se opone: hoy cuenta con espacios propios en el diario, la radio y la TV.

Esas sinuosidades son las que deben ponerlo nervioso cuando escribe sus artículos en El Telégrafo (sí, en El Telégrafo) y calumnia, sin pruebas, a quien, como yo, jamás me he referido a él ni lo he tomado en cuenta, aun pese a lo absurdo que resulta que un correísta confeso resulte más poderoso que cualquier morenista.

‘Impact Journalism Day’: reportajes de ideas, innovaciones y soluciones para mejorar la vida de las personas

Periodismo del futuro Las historias

¿Sabe usted que en Singapur un empresario fabrica bolsos de diseño reciclando airbags viejos?

¿O que en Suiza se pueden tener abejas como mascota y así salvarlas un poco?

¿O que las mujeres afganas reivindican sus derechos de grupo a través de los libros?

Son seres humanos que crean, ponen en marcha proyectos, inventan objetos o tecnologías para ayudar a otros en su entorno cercano o incluso en la lejanía.

Demasiadas veces estas historias positivas de cambio e impacto social, estas iniciativas con soluciones que pretenden cambiar y mejorar el mundo (y lo consiguen) pasan inadvertidas para los grandes medios de comunicación.

Para impulsarlas y darles el eco que merecen colocándolas en las portadas nació el Impact Journalism Day, un proyecto que aúna bajo un mismo objetivo a medio centenar de cabeceras de todo el mundo, entre las que se encuentran La Nación(Argentina), Publico (Portugal), Folha de S.Paulo (Brasil), Corriere della Sera(Italia), Le Figaro (Francia), El Tiempo (Colombia), Le Soir (Bélgica), The Irish Time (Irlanda), The Hindu (India), City Press (Sudáfrica) o Jeune Afrique (África Subsahariana).

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El colombiano que recupera libros de la basura para llevarlos a los colegios

José Alberto Gutiérrez lleva dos décadas nutriendo más de 450 bibliotecas, escuelas y centros de lectura en Colombia

Por Julián Vivas Banguera, diario El Tiempo
Bogotá 
Gutiérrez, José Alberto.jpg

 

“El día que llene Colombia de libros, me sentiré como Ulises cuando rescató a Penélope y salvó Ítaca de la guerra”, exclama con aires de estoicismo José Alberto Gutiérrez, un hombre de 55 años que desde hace dos décadas se ha encargado de nutrir —con libros rescatados de la basura— más de 450 bibliotecas, escuelas y centros de lectura en Colombia.

Los textos que ha recogido de la basura bogotana el Señor de los Libros, como es conocido Gutiérrez por sus vecinos en el barrio popular La Nueva Gloria, han servido para que más de 22.000 personas de diferentes zonas vulnerables del país, principalmente rurales, comenzaran a imaginar su entorno de una forma diferente.

Adentrarse en la casa de Gutiérrez es aventurarse a recorrer un laberinto de miles de libros amontonados a lo largo de aproximadamente 15 metros cuadrados.

Saltan a la vista clásicos de literatura universal como Lo Que el Viento Se Llevó, de Margaret Mitchell, una edición en inglés de El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, y una colección de obras de Miguel de Cervantes Saavedra. Todos rescatados de la basura.

Los libros comenzaron a llegar de forma intempestiva a finales del 1997.

Gutiérrez había empezado su trabajo como conductor de un camión de basura en la antigua empresa de Limpieza Metropolitana de Bogotá y fue en esa ruta por el occidente de la ciudad, la que transitaba todas las noches, donde el brillo de los libros descartados lo encandiló.

La lectura es el símbolo de la paz y de la esperanza en nuestro país. Si a mí un libro me cambió la vida, imagínese el impacto de un texto en uno de esos lugares que ha sido víctima del conflicto armado”.

Así nació la biblioteca comunitaria que Gutierrez construyó en su propia casa, con la complicidad de su esposa, y luego transformó, hace 10 años, en la Fundación La Fuerza de las Palabras.

Desde aquel momento, han sido más de 50.000 los ejemplares de ciencia, literatura, emprendimiento, medicina, entre otros, los que el Señor de los Libros ha recuperado de los desechos y posteriormente repartido a un centenar centros comunitarios y escuelas rurales alrededor del país.

El método de operación de La Fuerza de las Palabras es el siguiente: primero, reciben una llamada de alguien, en cualquier lugar del país, que busca donar libros o de que se los regalen.

Luego, si los textos van para una biblioteca o escuela, los Gutiérrez realizan la selección de los ejemplares infantiles, científicos o literarios que serán de mayor provecho para los destinatarios finales.

Posteriormente, dependiendo de la distancia, la organización transporta los textos en su vehículo hasta el lugar de destino o busca de forma impetuosa la manera de patrocinar el envío. Así han llegado a más de 450 puntos en el país.

“La mejor herencia que le podemos dejar a un niño siempre será la educación”, asegura Gutiérrez, y agrega que decenas de niños han podido realizar estudios superiores gracias a la fundación.

Según cifras del Ministerio de Educación Nacional, cada año, solo cuatro de cada 10 jóvenes que culminan sus estudios secundarios en Colombia, logra acceder a la universidad.

El porcentaje se reduce aún más en territorios afectados por diferentes problemáticas socioeconómicas como el barrio La Nueva Gloria.

A finales del 2017 la fundación mandó por avión cinco cajas repletas de libros a la comunidad indígena Huitotacueimaní, ubicada en una zona selvática y ribereña en el sur de Colombia.

Días después, uno de los líderes de ese territorio le respondió con un video en el que asegura que todos los pueblos indígenas de esa región esperan al Señor de los libros con los brazos abiertos, y muchos más textos.

El Señor de los libros también hizo llegar hasta un grupo de excombatientes de las FARC —la guerrilla que azotó la región durante 50 años y firmó en 2016 un acuerdo de paz con el Gobierno colombiano— decenas de ejemplares de Nobel de literatura como el colombiano Gabriel García Márquez, o el peruano Mario Vargas Llosa.

“La lectura es el símbolo de la paz y de la esperanza en nuestro país. Si a mí un libro me cambió la vida, imagínese el impacto de un texto en uno de esos lugares que ha sido víctima del conflicto armado y del olvido del Estado”, señala Gutiérrez.

Tras haber sido despedido en febrero de la empresa de reciclaje de Bogotá en la que trabajaba, Gutiérrez y su familia dedican sus días a soñar con la construcción de una biblioteca museo en Bogotá, la cual contaría con un taller de reciclaje, banco de libros y una exposición de reliquias literarias, todo con el objetivo de seguir llevando el maravilloso mundo de la lectura a los sectores más vulnerables del país.

Según los cálculos de la fundación, para la construcción de la biblioteca museo serán necesarios 800 millones de pesos colombianos (algo menos de 240.000 euros), dinero que esperan conseguir pronto.

“El mundo necesita de más acciones como esta, porque en un territorio donde no hay acceso a muchas cosas, un libro se convierte en el símbolo de la esperanza”, dice Gutiérrez.

Luego agrega: “Si los humanos nos tratáramos como en muchos de los libros que me he leído, a este planeta solo lo regiría el amor”.

Cómo escribir y no escribir poesía

Szymborska, Swislawa

Durante tres décadas, la poeta Wislawa Szymborska, premio Nobel de Literatura en 1996, escribió una columna en el periódico polaco Vida Literaria. En ella respondía las preguntas de personas interesadas en escribir versos. Esta selección es una muestra de esta paciente y prolongada pedagogía poética. 

Tomado de la revista Malpensante, de Colombia

Para el señor Br. K, de Laski

Tus poemas en prosa están impregnados de la figura del Gran Poeta que escribe sus extraordinarias obras llevado por la euforia del alcohol. Podríamos adivinar cuál es el personaje que tienes en mente, pero los apellidos no son el tema que nos ocupa en este último análisis. Nuestro interés se centra en la errada convicción de que el alcohol facilita el ejercicio de la escritura, envalentona la imaginación, agudiza el ingenio y realza otras funciones que entusiasman al espíritu bardo. Mi querido señor K, ni esta poeta, ni ninguno de los que conocemos y con seguridad tampoco los que nos son desconocidos, han escrito jamás algo de valor bajo la influencia del alcohol. Toda buena obra surge de un trabajo minucioso llevado a cabo en medio de los dolores de la sobriedad y sin ningún zumbido placentero rondando en la cabeza. “Siempre he tenido ideas, pero después del vodka me duele la cabeza”, dijo Wyspianski. Si un poeta consume alcohol, es entre un poema y el otro. Ésta es la cruda realidad. Si el alcohol promoviera la buena poesía, entonces cada tercer ciudadano de este país sería por lo menos un Hortensio. Nos vemos forzados a rebatir otra leyenda más. Esperamos que emerjas ileso de entre las ruinas.

Para E. L., en Varsovia

Quizá puedas aprender a amar en la prosa.

Para Esko, de Sieradz

La juventud es un período interesante en la vida de una persona. Si a las dificultades de la juventud les sumas la ambición de escribir, hay que tener un carácter fuerte para sobrellevar el estrés. Tener cualidades como la perseverancia, la rapidez, poseer un amplio bagaje literario, ser curioso y mirar con atención. Hay que saber tomar distancia de uno mismo, ser capaz de sentir el dolor ajeno, tener una mente crítica, sentido del humor y la irrompible convicción de que el mundo se merece: a) seguir existiendo, y b) más suerte de la que ha tenido hasta ahora. Los poemas que nos has mandado dejan ver un deseo por escribir pero no alguna de las cualidades antes mencionadas. Tienes bastante trabajo por delante.

Para Kali, de Lodz

“Por qué” es la combinación de palabras más importante en cualquiera de los idiomas de este planeta y es probable que ocurra lo mismo en las otras galaxias.

Para el señor Pal-Zet, de Skarzysko-Kamieanna

Los textos que has enviado sugieren que no has logrado percibir una diferencia fundamental entre la poesía y la prosa. Por ejemplo, el poema titulado “Aquí” es meramente una descripción en prosa de un cuarto y sus muebles. En prosa una descripción así sirve a una función específica: presenta el escenario de la acción que viene. En un momento la puerta se abrirá, alguien entrará y algo pasará. En la poesía la descripción misma debe “suceder”. Todo se vuelve significativo, la elección de las imágenes, su disposición, la forma que toma en las palabras. La descripción de un cuarto ordinario debe aparecer ante tus ojos como el descubrimiento de ese cuarto, y la emoción contenida en esa descripción debe ser compartida por los lectores. De otra manera, la prosa se queda prosa, aunque te esfuerces en cortar oraciones en columnas de verso. Y lo que es peor, nada pasa.

Para Heliodor, de Przemysl 

Escribes: “Sé que mis textos tienen muchos errores, ¿y qué con eso? No voy a parar a corregirlos”. ¿Y por qué no, querido Heliodor? ¿Será que para ti la poesía es sagrada? ¿O tal vez la consideras algo insignificante? Ambos modos de acercarse a ella son errados, y lo peor es que liberan al neófito de la necesidad de trabajar en sus versos. Es gratificante y placentero decir a nuestros conocidos que el espíritu se apoderó de nosotros el viernes a las 2:45 p.m. y comenzó a susurrarnos misteriosos secretos al oído. Lo hizo con tal vehemencia que escasamente tuvimos tiempo de anotarlos. Pero en casa, a puerta cerrada, corregimos con ahínco. Tachamos y revisamos esas expresiones que parecen de otro mundo. Los espíritus son una maravilla, pero hasta la poesía tiene su lado prosaico.

Para H. O., de Poznan, un posible traductor

El traductor no está obligado a serle fiel al texto únicamente. Debe dejar ver la belleza de la poesía conservando su forma y reteniendo, en la medida de lo posible, el estilo y el espíritu de la época.

Para Grazyna, de Starachowice

Quitémosnos las alas y tratemos de escribir con los pies sobre la tierra, ¿sí?

Para el señor G. Kr., de Varsovia 

Necesitas un bolígrafo nuevo. El que tienes comete muchos errores. Debe ser extranjero.

Para Pegaso, de Niepolomice 

En rima, preguntas si la vida tiene centavos. Mi diccionario responde que no.

Para el señor K. K., de Bytom 

Utilizas el verso libre como si su libertad fuera absoluta. Pero la poesía (a pesar de lo que pueda decirse) es, era y será un juego. Y, como todos los niños saben, los juegos tienen reglas. ¿Por qué lo olvidan los adultos?

Para Putzka, de Radom

El aburrimiento debe ser descrito con gusto. ¿Cuántas cosas están ocurriendo en un día en el que no pasa nada?

Para Boleslaw L-k, de Varsovia

Tus dolores existenciales te vienen con demasiada facilidad. Ya hemos padecido suficiente desesperanza y nos hemos adentrado en las sombrías profundidades demasiadas veces. “Los pensamientos profundos –dice mi querido Thomas (Mann, por supuesto, ¿de cuál otro podría tratarse?)– deben hacernos sonreír”. Leyendo tu poema “Océano” nos descubrimos forcejando en un pozo poco profundo. Concibe tu vida como una aventura extraordinaria que te ha acontecido. Por el momento ése es nuestro único consejo.

Para Marek, también de Varsovia

Tenemos por fundamento la creencia de que todos los poemas que versan sobre la primavera quedan automáticamente descalificados. El tema ha dejado de existir en la poesía. Por supuesto, continúa desarrollándose como parte de la vida. Pero se trata de dos asuntos distintos.

Para B. L., de los alrededores de Breslavia 

El miedo al discurso preciso, el esfuerzo constante por convertir todo en una metáfora, la inagotable necesidad de que en cada línea se demuestre que eres un poeta: éstas son ansiedades que acosan a todo poeta en formación. Pero pueden curarse si se descubren a tiempo.

Para Zb. K., de Poznan

A lo largo de su vida la mayoría de los poetas no han utilizado tantas palabras majestuosas como las que has apiñado en tres cortos poemas. “Patria”, “verdad”, “libertad”, “justicia”. Ese tipo de palabras no deben tomarse a la ligera. Sangre de verdad las recorre y la tinta no puede reemplazarla.

Para Michal, en Nowy Targ

Rilke advirtió a los jóvenes poetas que los temas majestuosos son difíciles y exigen una gran madurez artística. Les aconsejó escribir sobre lo que observan en torno a ellos y cómo viven cada día; sobre lo que se ha perdido y lo que se ha encontrado. Los animaba a utilizar lo que estaba a su alrededor como herramienta para desarrollar su arte: imágenes de los sueños, objetos del recuerdo. “Si la vida diaria te parece pobre, escribió, no la culpes. La culpa es tuya. No eres tan buen poeta como para percatarte de su riqueza”. Este consejo te puede parecer superfluo y estúpido. Por eso sustentamos nuestro argumento con uno de los poetas más esotéricos del mundo de la literatura. ¡Observa cómo alaba las cosas ordinarias!

Para Ula, de Sopot

Definir la poesía en una frase… ¡vaya! Conocemos por lo menos quinientas definiciones, pero ninguna nos parece lo suficientemente precisa y abarcadora a la vez. Cada una expresa el sabor de su época. Un escepticismo de nacimiento nos impide dar una definición propia. Pero recordamos un hermoso aforismo de Carl Sandburg: “La poesía es el diario escrito por una criatura del mar, que vive en la tierra y desea volar”. ¿Será que él lo escribirá un día de estos?

Para L-k, de Slupsk

Requerimos más de un poeta que se compara con Ícaro que lo que el largo poema cifrado nos revela. Señor L-k, usted no cuenta con que el Ícaro de hoy en día tiene que elevarse sobre un paisaje distinto al de la antigüedad. Ve autopistas repletas de carros y camiones, aeropuertos, pasarelas, grandes ciudades, puertos modernos y costosos y demás cosas por el estilo. ¿No le pasaría por el lado un jet de vez en cuando?

Para T. W., de Cracovia

En el colegio no se pierde tiempo en un análisis estético de las obras literarias. Las temáticas centrales se estudian junto con el contexto histórico. Ese tipo de conocimiento es crucial, pero no será suficiente para quien desee convertirse en un lector independiente y bueno. Y menos aún para alguien con ambiciones creativas. Nuestros jóvenes corresponsales a menudo se sorprenden de que sus poemas sobre la reconstrucción de Varsovia después de la guerra, o acerca de las tragedias vividas en Vietnam, no sean lo suficientemente buenos. Están convencidos de que una intención honorable puede pasar por encima de la forma. Si quieres ser un buen zapatero no basta que te entusiasme el pie humano. Tienes que conocer tu material, tus herramientas, escoger el modelo correcto. Con la creación artística ocurre lo mismo.

Posverdad y medios de comunicación

*Por María del Cielo Galindo

¿Posverdad es sinónimo de mentira?

La posverdad es un tema muy relevante en la actualidad, puesto que empezó a tener más fuerza desde las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Muchos señalan que la posverdad es lo opuesto a la verdad, es decir, son los Fake News en la sociedad. Se puede decir que esta idea manejada por muchas personas es equívoca. Puesto que posverdad es la distorsión de la realidad, no es mentira como tal.

Para aclarar mejor esta idea la RAE nos indica que posverdad es: Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad.

Véase que bajo este concepto se puede observar que la posverdad no es sinónimo de mentira. Pero si es una manipulación o distorsión de la realidad.

Por otra parte, el tema de la posverdad no es un tema actual, al contrario, es un tema que lleva trascendiendo varios siglos.

Un claro ejemplo de ello es la idea que tenía Maquiavelo acerca de la ética y moral de un gobernante, éste antepone la astucia y cautela ante los valores éticos de un gobernante.

Véase que en El Príncipe explica, en el capítulo XVIII, que un gobernante debe “seguir el ejemplo del zorro (…), saber disfrazarse bien y ser hábil en fingir y en disimular”, engañando y “rompiendo sus promesas” cuando “semejante observancia vaya en contra de sus intereses”. No es de sorprenderse que estas ideas hoy en día sean de gran referencia, y precisamente por ello se vea a la política de una manera retorcida.

Ahora bien, es preciso considerar que los medios de comunicación juegan un rol muy importante dentro de la posverdad.

La información manejada en las redes -en muchos casos- suele ser errada o distorsionada. Estos sucesos afectan en gran medida al pensamiento crítico de la sociedad. No obstante, en ciudades o pueblos, donde hay cadenas de televisión o portadas de diarios que ayudan a discernir entre lo certero y lo que no lo es, se ve que no hay un fuerte alcance de la distorsión de la verdad.

Tras las grandes innovaciones tecnológicas de la actualidad se observa que hay un mayor acceso a la información. Pero ¿la información filtrada en las redes es verídica? En muchas ocasiones lamentablemente no es verídica, esta llega a tener sesgos y falacias dentro de la información que se maneja.

Aunque los medios de comunicación tienen la gran labor de informar, educar y entretener, esta ha dejado de tener gran impacto en la sociedad por la infiltración de las redes sociales.

Es muy importante considerar que la posverdad va acompañada del accionar político. Puesto que hoy en día la sociedad responde más a la emoción y a creencias personales que a los datos objetivos. Y esta situación es aprovechada por demagogos. Tal es el caso de Donal Trump que aprovechó la influencia de las redes sociales para el acenso al poder.

De esta manera se puede explicar la relación de la posverdad con la política a través de las redes sociales. Aunque no solo las redes sociales intervienen en la manipulación de la información, entre ellas también se encuentran ciertos canales televisivos y revistas periódicas que no cumplen con la misión intrínseca de informar con la verdad.

Por tanto, cabe mencionar que la posverdad no desaparecerá de la noche a la mañana, erradicar esta dificultad dentro de la sociedad implica una ardua labor, entre ellas fortalecer la formación y el pensamiento crítico de la ciudadanía, como también incrementar la presencia y eficacia de los filtros de verificación en las redes sociales; asimismo reconstruir la confianza ciudadana en los gobiernos, los medios de comunicación y la justicia.

Toda sociedad necesita contar con un marco de referencia, unas reglas de juego y unos árbitros que regulen la vida en comunidad y así de esta manera luchar contra aquello que se denomina posverdad.

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*María del Cielo Galindo, estudiante de Ciencias políticas de la UCB-La Paz

 

Anthony Bourdain, la “estrella de rock” de la cocina y la cultura de los pueblos

Bourdain, Anthony II

1.

Críticos gastronómicos hay muchos.

Posiblemente más de los que el mundo necesita.

Pero pocos son más temidos y han viajado que Anthony Bourdain.

Así que cuando el polémico chef metido a escritor y presentador enumera los consejos para acertar a la hora de elegir un restaurante en cualquier rincón del mundo, lo suyo es prestar atención.

Encantado de esa imagen de tipo polémico y el malo de la gastronomía, Bourdain no se corta con las recomendaciones.

Empezando por evitar lugares a los que vayan grupos, sobre todo si se trata de un grupo de turistas norteamericanos, según relata en Time.

En realidad, su clave es esquivar los restaurantes pare turistas y buscar los lugares donde comen los locales. Suena lógico, pero ¿cómo conseguirlo?

Según la estrella televisiva, lo mejor pasar de restaurantes en los que haya fotos de la comida -cabe suponer que eso no incluye muchos asiáticos en los que es norma de la casa que haya una foto o incluso una reproducción del plato- y las cartas traducidas a varios idiomas.

Algo con lo que comulgamos al 100%.

Al menos en Barcelona o Madrid, una carta traducida a varios idiomas en la entrada de un restaurante es un camino casi seguro hacia una mala comida.

Más sorprendentes son otros dos trucos que el crítico comparte: los locales que permiten mascotas y que tienen un baño no especialmente limpio ni recomendable suelen estar por encima de la media en cuanto a calidad gastronómica.

Una apuesta, sin duda, arriesgada, por mucho que Bourdain asegure que cuando la comida es buena los dueños no tienen que preocuparse por otros detalles, como que los baños no sean infames.

Observar la carta -recomienda- también puede dar una gran pista sobre la calidad del restaurante.

Una oferta demasiado amplia debería hacernos desconfiar, mientras que pocos platos indican que el cocinero tiene criterio y saber elegir bien qué ofrecer.

¿Mejor hacer caso a Bourdain o a los rankings de Trip Advisor a la hora de viajar?

Creo que nos quedamos con lo primero.

2.

Anthony Bourdain, el talentoso presentador y escritor que cautivó a los televidentes de CNN de todo el mundo, ha muerto. Tenía 61 años.

CNN confirmó la muerte de Bourdain el viernes 8 y dijo que la causa de la muerte fue un suicidio.

“Es con extraordinaria tristeza que podemos confirmar la muerte de nuestro amigo y colega, Anthony Bourdain“, dijo la cadena en un comunicado el viernes por la mañana.

“Su amor por la gran aventura, los nuevos amigos, la buena comida y bebida y las notables historias del mundo lo convirtieron en un narrador único.

Sus talentos nunca dejaron de sorprendernos y lo extrañaremos mucho. Nuestros pensamientos y oraciones están con su hija y familia en este momento increíblemente difícil”.

Bourdain estaba en Francia trabajando en un próximo episodio de su galardonada serie de CNN.

Su amigo íntimo Eric Ripert, el chef francés, encontró a Bourdain inconsciente en su habitación de hotel, la mañana del viernes.

Bourdain era un maestro de lo que hacía, primero en la cocina y luego en los medios.

A través de sus programas de televisión y libros, exploró la condición humana y ayudó a las audiencias a pensar de manera diferente sobre la comida, los viajes y sobre ellos mismos.

Abogó por poblaciones marginadas e hizo campaña por condiciones de trabajo más seguras para el personal de los restaurantes.

En el camino, recibió prácticamente todos los premios que la industria tiene para ofrecer.

En 2013, los jueces del Premio Peabody honraron a Bourdain y “Parts Unknown” por “expandir nuestros paladares y horizontes en igual medida”.

“Es irreverente, honesto, curioso, nunca condescendiente, nunca obsequioso”, dijeron los jueces.

“Las personas se abren a él y, al hacerlo, a menudo revelan más acerca de sus lugares de origen o patrias de lo que un reportero tradicional podría esperar documentar”.

El Smithsonian una vez lo llamó “la estrella de rock original” del mundo culinario, “el Elvis de los chefs que son chicos malos”.

En 1999, escribió un artículo en el New Yorker, “No coma antes de leer esto“, que se convirtió en un libro best-seller en 2000, “Kitchen Confidential: Adventures in the Culinary Underbelly“.

El libro lo puso en el camino hacia el estrellato internacional.

Primero organizó “A Cook’s Tour” en Food Network, luego se trasladó a “Anthony Bourdain: No Reservations” en Travel Channel.

“Sin reservas” fue un gran éxito, ganando dos premios Emmy y más de una docena de nominaciones.

En 2013, tanto Bourdain como CNN asumieron un riesgo al llevarlo a la cadena de noticias mejor conocida por su información y titulares.

Bourdain se convirtió rápidamente en una de las caras principales de la cadena y uno de los ejes principales del horario de máxima audiencia.

La temporada once de “Parts Unknown” se estrenó en CNN el mes pasado.

Al aceptar el premio Peabody en 2013, Bourdain describió cómo se enfocaba en su trabajo.

“Hacemos preguntas muy simples: ¿Qué te hace feliz? ¿Qué comes? ¿Qué te gusta cocinar?

Y en todas partes del mundo vamos y hacemos estas preguntas muy simples”, dijo.

“Tendemos a obtener respuestas realmente asombrosas”.

La muerte de Bourdain ocurrió después de que la diseñadora de moda, Kate Spade, se ahorcara en un aparente suicidio en su departamento de Manhattan, el martes.

Spade fue encontrada ahorcada con una bufanda que presuntamente estaba atada a un pomo de la puerta, dijo una fuente del Departamento de Policía de Nueva York.

El suicidio es un problema creciente en Estados Unidos.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UUpublicaron una encuesta el jueves que muestra que las tasas de suicidio aumentaron en un 25% en Estados Unidos durante casi dos décadas hasta 2016.

Veinticinco estados vieron un aumento de suicidios en más del 30%, según el informe del Gobierno.

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*Tomado de las páginas web de CNN y del diario ABC de Madrid

 

Las narrativas transmedia en el periodismo, según Marta Franco

Si os gusta seguir las tendencias en periodismo digital habréis oído que este será el año del Storytelling Transmedia.

En el post “Un nuevo camino para la narración multimedia” vimos cómo las historias ya no están cerradas en un solo medio, sino que actúan como en una producción integrada. Ahora el relato se entiende como una experiencia de inmersión total y se cuenta a través de múltiples medios y con la participación de los prosumidores.

¿Pero qué criterios definen las Narrativas Transmedia y qué papel deben tener en el periodismo?

Primero es importante definir qué es eso del Transmedia.

Recientemente, en un artículo publicado en Expansión.com sobre cómo explotar de forma 360º un producto audiovisual, Eduardo Prádanos, director del CSU Televisión social, Transmedia y nuevas narrativas audiovisuales, afirmaba que “por Transmedia se entiende la forma de contar una historia a través de varios soportes, donde todos cuentan para el relato final, y siendo los usuarios un elemento imprescindible a la hora de construir ese universo narrativo”.

Además, según Prádanos, cualquier proyecto Transmedia debe tener su propia ”Biblia Transmedia”, un documento que recoge los elementos narrativos y de diseño claves en las propiedades intelectuales, las reglas de engagement, las funcionalidades y técnicas a través de múltiples plataformas, así como una visión general del plan de negocio.

Él mismo se ha encargado de traducir una guía de Gary P. Hayes, Product Development Manager Multi Platform en ABC TV Australia, y ofrece una plantilla para productores multiplataforma.

Los criterios del Transmedia

Si nos remontamos a los orígenes del concepto, el primero en hablar de Storytelling Transmedia fue el mediólogo estadounidense Henry Jenkins en un artículo publicado en 2003 en la Technology Review del MIT.

Más tarde, en 2007 publicó, en su blog “Confessions of an Aca-Fan”, un decálogo de lo que consideraba que se podía definir como Narrativas Transmedia en un post titulado “Transmedia Storytelling 101”.

Ya en 2009, en otro post, dividido en dos partes, “The Revenge of the Origami Unicorn” Jenkins definió los 7 principios fundamentales del Transmedia Storytelling:

  1. Expansión (Spreadability) vs Profundidad (Drillability): Se refiere a la capacidad de los ciudadanos para participar en la difusión de los contenidos multimedia mediante las redes sociales y en el proceso de ampliar su valor económico y valor cultural. La profundidad es la habilidad de penetración de una persona dentro de las audiencias hasta encontrar el núcleo duro de seguidores de la obra.
  2. Continuidad (Continuity) vs. Multiplicidad (Multiplicity): Las narrativas transmedia deben tener un sentido de la continuidad a través de todas las plataformas en las que se expresan para ser coherentes y creíbles pero a la vez deben seguir una lógica de multiplicidad para que los consumidores disfruten de narrativas alternativas aparentemente incoherentes respecto al mundo narrativo original.
  3. Inmersión (Immersion) vs. Extraibilidad (Extractability):  La inmersión es la capacidad de los consumidores de entrar en mundos ficticios, mientras que la extraibilidad es coger algún elemento de ese relato de ficción y llevarlo al mundo real, por ejemplo, a través de los gadgets (juguetes, videojuegos, etc.) con los que podemos crear nuevas historias.
  4. Construcción de mundos (Worldbuilding): La creación de un mundo que puede soportar múltiples personajes e historias a través de múltiples medios de comunicación. El concepto de la construcción del mundo está estrechamente vinculado a los principios de inmersión y extraibilidad, ya que ambos representan formas para que los consumidores participen de manera más directa con los mundos representados en las narraciones.
  5. Serialidad (Seriality): La nuevas narrativas siguen la tradición de la industria cultural del siglo XIX pero no se organizan en una secuencia lineal en un solo medio, sino que se dispersan a través de múltiples plataformas y se ofrecen fragmentadamente para que las partes pueden ser consumidas dentro de cualquier orden mientras se va desplegando la historia.
  6. Subjetividad (Subjectivity): Responde al interés de los lectores de comparar y contrastar las múltiples experiencias subjetivas de los hechos que se consigue por la presencia de muchas perspectivas y voces diferentes (muchos personajes e historias).
  7. Realización (Performance): La habilidad de las narrativas transmedia de convertir el fan en una parte de la narrativa. Describe el papel de los prosumidores dentro de la narración como creadores de una parte del relato, dándole continuidad o bien con una historia paralela, expandiendo así esos mundos narrativos.

El periodismo es transmedia por naturaleza

Es cierto que hasta ahora el Transmedia ha tenido más asiento en la esfera del entretenimiento y la ficción, pero el periodismo cumple muchos de esos criterios definidos por Jenkins y creo que debe ser uno de sus precursores si quiere sobrevivir.

Al fin y al cabo el propósito de una noticia Transmedia es informar a los lectores de la mejor manera posible usando una combinación de medios, algo que no debería asustar, ya que la publicación en Internet ofrece los recursos para armar texto, audio, video, e imágenes en un paquete de cobertura global.

No hay que inventar nada que no se haya hecho con anterioridad en otros contextos, solo falta poner todos los ingredientes juntos en una misma historia y pensar en la mejor manera de contarla, aprovechando las potencialidades de cada medio en beneficio del relato.

Así pues, no se me ocurre una industria mejor que la del periodismo para cumplir los dos requisitos esenciales de la Narrativa Transmedia: contar una historia a través de varios medios y abrir la participación de las audiencias en la construcción de ese mundo narrativo.

Carlos A. Scolari, doctor en Lingüística Aplicada y profesor en comunicación, así lo ratifica en su blog Hipermediaciones.com:

“El periodismo cumple las dos principales condiciones que caracterizan a las narrativas crossmedia”

“Estamos en presencia de una historia que se cuenta a través de varios medios (web, RSS, blogs, radio, televisión, prensa impresa, etc.) y a su vez que está enriquecida con los aportes de los usuarios (blogs, comentarios, tweets, llamadas telefónicas, cartas al editor, etc.)”, relata este experto en nueva ecología mediática.

El fotoperiodista Kevin Moloney también da buen ejemplo de ello en el artículo “Transmedia Journalism in Principle”, que empieza con este pequeño manifiesto:

Los periodistas necesitan encontrar el público a través de un paisaje mediático muy diverso en lugar de esperar a que venga a nosotros. Los días de la audiencia cautiva han terminado (…).

Cuando simplemente reutilizamos la misma historia para diferentes (multi) medios, perdemos la oportunidad de llegar a nuevos públicos y de participar de diferentes maneras.

¿Por qué no utilizar esos medios diferentes y sus ventajas individuales para contar las diferentes partes de unas historias muy complejas? ¿Y por qué no diseñar una historia para difundir a través de diferentes medios como un esfuerzo único y coherente?…

Paralelismos entre los principios de las NT y el periodismo

En su blog, Kevin Moloney también explica que si analizamos los criterios fundamentales del Transmedia Storytelling definidos por Jenkins, nos damos cuenta  que muchos ya son propios de los medios de comunicación, tanto en la antigüedad como en el periodismo digital actual.

Si analizamos el criterio de expansión, por ejemplo, todos los medios de comunicación tratan hoy en día de aprovechar las ventajas de las redes sociales para multiplicar el impacto de sus noticias.

En cuanto a la profundidad, en el periodismo su aplicación estaría relacionada con el uso de los hiperenlaces de tal modo que ofrecieran otras visiones y complementos de la información relacionada dentro y fuera de las páginas propias del medio.

“La continuidad la lograríamos manteniendo una coherencia a través del enfoque editorial y del estilo”, añade el investigador.

Y si hablamos de inmersión, de subjetividad y de construcción de mundos, los periodistas tenemos una larga experiencia en construir imágenes mentales del mundo en los que nos informamos, narramos historias a través de los ojos de diferentes personajes implicados en el relato y exploramos un mundo complejo para describirlo de la manera más esclarecedora posible.

Finalmente, para Moloney, la extrabilidad en el periodismo podría responder a la idea de que la información que recibe el lector a través de sus fuentes de noticias cambia sus acciones cotidianas y lo compromete en la comunidad.

“No hay que olvidar que una de las finalidades del periodismo es inspirar al público a la acción y a la participación en la democracia”, sentencia.

En su tesis “Porting Transmedia Storytelling to journalism (2011)”, Moloney también se pregunta sobre qué historias se prestan más al relato Transmedia y concluye que son las historias de investigación a más largo plazo las que se pueden aprovechar más de las Narrativas Transmedia, “aunque las historias cortas e inmediatas también pueden ser exploradas en un proyecto más amplio y se prestan mejor para ser contadas en un medio u otro”.

Además ofrece un enfoque interesante al papel del periodismo participativo, imprescindible en la Narrativa Transmedia, al subrayar que mediante la adopción de técnicas de narración Transmedia, los periodistas también pueden conectar con los fans y darles una razón para comprar.

“Una vez conectados, los fans se vuelven públicos más informados y la columna vertebral de una democracia funcional”, argumenta.

Detrás de su tesis queda claro que el Trasmedia coincide en gran parte con las entrañas del periodismo digital, que busca contar una historia de distintas maneras y en multiformato, contando con la participación de unos lectores que se convierten en una parte activa durante el proceso de creación de esa historia y tras su publicación.

El newsgaming, un ejemplo de Transmedia en periodismo

Carlos A. Scolari, en su libro “Narrativas Transmedia. Cuando todos los medios cuentan” –de lectura más que recomendada– también dedica un capítulo a explorar el territorio de la producción periodística desde una perspectiva transmedia y rescata el concepto del “newsgaming”, usado para los casos en los que los relatos informativos confluyen con los videojuegos. Sería algo así como valerse de las dinámicas de los juegos y de simulaciones para expresar un mensaje.

En el post “Newsgames (o el juego de la información)“, Scolari destaca algunos ejemplos de videojuegos informativos desarrollados por Newsgaming.com.

A mí también me gusta especialmente el juego del reciclaje creado por el infografista Chiqui Esteban y publicado en Lainformacion.com. 

También encontraréis muchos otros ejemplos en el artículo “Newsgames: Con la información sí se juega“, de la periodista Eva Domínguez, publicado en el “El Cuarto Bit“, el blog que tiene la consultora en nuevos medios en LaVanguardia.com.

Las infografías interactivas, otra estrategia lúdica

Según Scolari, otra de las categorías que incluye el mundo del newsgaming es la formada por las infografías interactivas “sobre todo las que permiten al usuario cambiar las variables para observar los resultados sobre el sistema o comparar datos o las que nos permiten tener una visión general de un conjunto textual”.

Para el experto, este tipo de recurso periodístico se puede entender como una forma de Narrativa Transmedia “ya que se presentan como una extensión interactiva de los relatos periodísticos y hacen vivir al lector en primera persona una sensación de inmersión”.

Como ejemplo, recupera la infografía How Different Groups Spend Their Day, creada por The New York Times en 2009, y que permite explorar cómo los americanos pasaron su tiempo en 2008, categorizando los datos según variables como la edad, raza, género, sexo, nivel de estudios, etc.

También es muy interesante la personalización de datos que permite la infografía “The world at seven billion“, de la BBC (2011), sobre el crecimiento de la población mundial, entre muchos otros ejemplos.

Sea a través del newsgaming o de otras fórmulas todavía por desarrollar, actualmente el periodismo está necesitado de innovación, así que experimentar con las Narrativas Transmedia puede ser un camino inteligente para diferenciarse de una competencia feroz, de estrechar vínculos con sus audiencias y de explotar nuevos modelos de negocio.

Si el relato de hoy es Transmedia, el periodismo no puede ignorarlo.

Antoni Gutiérrez: La mejor campaña electoral libera energía social al servicio de una idea

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Gutiérrez, Antoni Compol

Por Pablo Ortiz *

Antoni Gutiérrez, español, es un asesor en comunicación política que ha sabido adaptarse a las velocidades actuales.

Por ejemplo, ha escrito 12 libros en los últimos 10 años, lo que significa que ha aprendido a analizar, digerir e incorporar las formas de hacer política en tiempos de WikiLeaks, la irrupción de los grandes números en las formas de predecir el comportamiento ciudadano o cómo el WhatsApp, Snapchat o los millennials han modificado la forma de ganar elecciones.

El catalán pasó por Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para intervenir en el primer seminario de la Red Latinoamericana de Comunicación Política. Luego de su exposición, conversó sobre cómo es asesorar campañas en tiempos de la postverdad.

Dice que en un mundo hiperconectado, la velocidad de consumo sustituye a la capacidad de razonamiento, que eso genera un caldo de cultivo para las mentiras y, que a su vez, las noticias falsas alimentan nuestros prejuicios y alteran las reglas del juego y las grandes ecuaciones que gobernaban la comunicación política.

—¿Y cómo se hace política en medio de esto?

Actuando en estas tres áreas: tenemos que conseguir que las plataformas actúen para que nada ni nadie puedan hacer de la mentira un negocio con interferencia importante en la vida propia.

En ese tipo de regulación, lo más importante es lo cultural: convencer a la gente que las grandes ideas no son solamente las propias, sino las contrastadas. Esto es sumamente importante. Tercero es ser capaz de contrastar las fake news y la guerra sucia con transparencia.

—Esto ha venido aparejado con una crisis de los grandes medios, que eran los que construían la opinión pública. ¿También ha afectado a la forma tradicional de hacer política?

Sí, claro. El declive de la política tradicional va en paralelo al de los grandes medios. En buena parte porque se había creado un binomio perverso: los partidos políticos hacían política en los medios y los medios tenían cautiva a la política, por lo tanto, ¿eres político? tienes que estar en los medios. ¿Tienes un negocio de medios? Tienes a los políticos.

—¿Eso se destruye cuando todos podemos ser un medio?

Exacto, en ese momento ni los políticos pueden estar solo en los medios, porque tienen que estar aquí (golpea su celular), ni los medios tienen garantizada la totalidad de la política, porque también está aquí (vuelve a golpear su celular).

El modelo de negocios de ambos queda cuestionado, en ese momento se pone todo patas para arriba. Hemos pasado de la opinión pública a la opinión compartida.

—En algún momento se creyó que era ideal esa anarquía de emisores de información, pero ahora se la culpa de fenómenos como Trump, el brexit o el plebiscito colombiano, esta cierta anarquía, poniéndolo en términos dramáticos, ¿puede ser usada para el mal?  

La crisis del modelo de negocios ha hecho que los medios sean más vulnerables y tengan menos periodistas. La prensa está mal, pero necesitamos periodistas, porque sin ellos la democracia es más débil. Los medios de comunicación se confundieron, se creyeron que su negocio no era tener lectores, sino vender ejemplares. Cuando dejan de vender periódicos, pierden su modelo de negocio.

En este modelo de crisis, los medios de comunicación están expulsando profesionales y, en cambio, estamos viendo un nuevo compromiso de los lectores con los periodistas y medios de comunicación. Hay una respuesta de los lectores y de los periodistas que es una apuesta por la calidad.

—¿El Brexit y Trump son productos de la política del meme?

Hay también elementos de fondo: la política tradicional había hecho de la demoscopia -encuestas y focos group- su elemento de fondo.

Creo que ahora tenemos que entender mejor los comportamientos digitales: qué busca la gente, qué comparte la gente, qué consume la gente a nivel de contenidos y de noticias.

Es decir, entender mejor su comportamiento, porque si yo escucho mejor su comportamiento, probablemente voy a terminar pensando y conociendo qué es lo que pueden pensar y hacer.

A diferencia de la demoscopia, que te pregunta “y tú qué vas a hacer”, en el estudio de comportamiento, lo que haces se convierte en sentimiento, en ideas y en acción.

—¿Cambridge Analytica es la nueva demoscopia?

No, Cambridge Analytica hace negocio con nuestra libertad y con nuestra privacidad. Eso no es nueva demoscopia.

La nueva demoscopia es aprovechar la trazabilidad digital que dejan empresas, personas, ideas, productos y servicios para comprender mejor la sociedad y hacerlos dentro de las normas que las sociedades decidan ponerse para proteger su libertad y su privacidad. Eso es nueva demoscopia.

—Entonces, ¿el nuevo camino de la comunicación política es entender lo que hacemos en las redes?

Es entender mejor las emociones, entender mejor la vida cotidiana, las percepciones y una dosis de humildad. Los electores son muy sensibles a sus propias percepciones. A veces, desde la arrogancia de la política, desde las percepciones de la política o de la asesoría política, cuando el político cree que tiene razón, espera a que se la den. Se enfada cuando no se la dan. Se trata de entender mejor a las sociedades, sociedades complejas, sociedades conectadas, sociedades preocupadas.

Creo que estamos en un momento en el que la gran diferencia será entre aquellos que van a mirar con humildad, con atención y con dedicación los problemas de fondo, y entre aquellos que van a mirar con la arrogancia, soberbia y la distancia propia que ha tenido siempre la política tradicional.

Donald Trump entendió cosas que sus opositores no entendieron. Cuando desprecias mucho a tu rival, piensas muy mal. Cuando eres muy arrogante, no entiendes bien lo que está pasando.  Despreciaron tanto a su rival, entre comillas, por despreciable, que dejaron de analizar lo que estaba haciendo y dejaron de escuchar lo que estaba pasando.

—Hasta ese momento, se creía que las redes sociales servían solo para la guerra sucia, es decir, para decirte por quién no votar.

Ese es el gran cambio. Hemos sobreestimado el carácter destructivo de las redes. En cambio, no hemos estimado convenientemente su carácter constructivo. Los nuevos candidatos deben ser webcéntricos. Si empiezas por lo digital, después harás bien el aire y la tierra. Si no empiezas por lo digital, va a quedar al final y cuando eso pasa está subcontratado y es cuando pierdes la campaña electoral.

—¿Esto puede suplir a una mala estructura partidaria?

Las mejores campañas ya no son las que están en el cuarto de guerra ni dirigidas por gurúes, ni solo en la que la plata manda. La mejor campaña es en la que eres capaz de liberar energía social al servicio de una idea política y de un candidato.

La calidad de los memes refleja una creatividad social que no hay dinero que la pueda comprar y no hay talento suficiente para dirigirla.

Las campañas del futuro son aquellas que sean capaces de liberar energía social comprometida con un momento, con una idea y con una cita. No tanto canalizarla y meterla en una estructura partidaria.

El caso de Bernie Sanders, que le hace la pulseada a Hillary Clinton, es un buen ejemplo de lo que pasa cuando diseñas una campaña descentralizada, autónoma, liberando energía y movilizando talento. O qué pasa con una campaña centralizada, dirigida, jerarquizada, donde no se mueve una hoja sin pedir permiso (Clinton).

—Eso es más complicado que el cuarto de guerra. Es como liberar las fuerzas de la naturaleza.

Hay que entender que las campañas que pueden ganar son aquellas que estudian bien los comportamientos, que saben muy bien de teorías de comportamiento, que saben de psicología social, de antropología, que saben muy bien de creatividad en lo más profundo de la palabra.

—Por fin tendrán trabajo los sociólogos y antropólogos…

¡Bueno, finalmente! Y a los filósofos, y a los poetas, a los creativos de la palabra. De nuevo la palabra, con toda su potencia técnica a su alrededor, se vuelve eje central de una campaña electoral: la palabra cuando se convierte en música, cuando se convierte en imagen, en candidato.

La capacidad narrativa de contar buenas historias lo es todo. Y no hay mejor creativo que el creativo colectivo. Tenemos una energía que quien sea capaz de liberarla, es capaz de ganar las elecciones.

—Antes de Evo Morales, la democracia boliviana se caracterizaba por la llamada democracia pactada. Todo hace indicar que en 2019 volveremos a ella. ¿Qué puede ocurrir?

Los ciclos políticos electorales existen. En ciclos estables, cuando pierdes tú, estoy yo; eso es alternancia básica. No tengo que hacer mucho, solo esperar tus errores porque sé que me va a tocar. En ciclos de alternativa no tengo que esperar, hago una propuesta, cierro un ciclo de alternancia y abro una nueva alternativa.

En la región estamos en un ciclo que está en declive y que va a obligar a las izquierdas a repensar cómo hacer una oferta electoral atractiva en sociedades complejas, en sociedades conectadas y cómo estructurar esa fuerza política con formatos no estrictamente clásicos de partidos políticos.

Segunda idea: quizás los políticos del futuro sean líderes que son fuertes en su capacidad de generar consensos, no en generar mayorías. Y esos consensos son a veces electorales, a veces parlamentarios, pero sobre todo son consensos sociales.

Vamos hacia modelos de liderazgo y modelos presidenciales en los que la fuerza propia ya no es suficiente. Ese modelo más transaccional se ajusta mejor a la complejidad de las sociedades latinoamericanas de hoy, que los modelos clásicos de alternancia o alternativa.

—Consenso permanente en América Latina significa conflictividad permanente…

Quizá necesitemos democracias más maduras que conviertan el conflicto permanente en diálogo permanente.

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* Diario El Deber, de Bolivia